Si hay una cosa que se mantiene inalterable en Hollywood, año tras año, es que cada verano debe llegar a las pantallas de medio mundo una imitación de TIBURÓN de Steven Spielberg. Que lo mismo un año se les olvida, pero es una norma que se cumple casi a rajatabla. Si no son pirañas son dragones de Komodo, o Anacondas o serpientes que se suben a un avión. Sea como sea, las películas con “bichos” obsesionados con la carne humana siempre encuentran un espacio en las taquillas en época estival.

Este año tenemos INFIERNO BAJO EL AGUA, una simpatiquísima producción de genuina Serie B, un divertimento sin complejos y sin mayor pretensión que provocar sobresaltos en las plateas.

Aprovechando los destrozos causados por vientos y tormentas, un grupo de peligrosos caimanes ha escapado de una granja de Florida, devorando a todo aquel que se cruza en su camino. Un padre y su hija, que se encuentran atrapados en una casa que se inunda, se verán asediados por tan temibles criaturas.

Es posible que el lector pueda cerrar los ojos y decirme de carrerilla diez títulos de cine de terror que han utilizado esta fórmula. Empiezo yo: BAIT: CARNADA…

Y a pesar de que el guion/excusa argumental es preocupantemente endeble, el director Alexandre Aja, apadrinado por el celebérrimo Sam Raimi (vuelve a dirigir Sam, te echamos de menos) saca petróleo. La película tiene un ritmo brutal, a prueba de aburrimiento. No hay segundo en el que los protagonistas no estén afrontando un nuevo peligro, luchando contra un reptil a la hora del desayuno o contra las inclemencias del tiempo. Aja controla perfectamente los tempos y a pesar de unos diálogos de vergüenza ajena, consigue mantener al espectador en vilo durante todo el metraje.

Y es que el drama paterno-filial ayuda bien poco. Diálogos bochornosos, aburridos y forzados acaban por hacernos desear que el caimán de marras se dé un atracón con los protagonistas… Y aun así…

Las secuencias de ataques son brutales y muy gráficas. No ha habido contención presupuestaria en maquillaje FX ni en el uso de la hemoglobina. Seremos testigos de mutilaciones, horripilantes fracturas y heridas. El film no escatima en gore, aunque a servidor siempre le sabe a poco.

Los FX digitales, así como los animatronics son sencillamente increíbles. El nivel de integración es asombroso y a pesar del paupérrimo presupuesto, en ningún momento sabremos diferenciar unos de otros… Así como tampoco serán capaces de descubrir que la película se ha rodado íntegramente en Serbia y no en Florida…

En resumen, INFIERNO BAJO EL AGUA (CRAWL) es un estupendísimo divertimento de Serie B inasequible al aburrimiento, que atesora un buen puñado de sobresaltos, así como litros y litros de sangre. Los actores, correctos dentro de las limitaciones dramáticas que les exige el guión y los FX, excelentes. Quizá los diálogos nos tiren para atrás en más de una ocasión, pero el ritmo apabullante y los sobresaltos nos harán olvidar los pequeños defectos del film.

Muy entretenida.

LO MEJOR

Entretenimiento sin complejos, muy consciente de su condición de Serie B.

Un director con oficio que sabe llevarnos de susto en susto a un ritmo apabullante.

Los FX, la sangre, los maquillajes…

LO PEOR

La excusa argumental y los diálogos, vergonzosos…

Servidor esperaba más sangre…

LA PREGUNTA

¿Por qué Sam Raimi nos tiene tan abandonados? A pesar de mantenerse muy activo en labores de producción, su última incursión tras las cámaras fue OZ, UN MUNDO DE FANTASÍA, estrenada en 2013. ARRÁSTRAME AL INFIERNO, su última aportación al cine de terror data de 2009…

NOTA: 7/10

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