Como son los franceses. No hacen nada mal y en el género fantástico, se salen. Sencilla, humilde, LA ULTIMA LECCIÓN (L’heure de la sortie, Sébastien Marnier 2018, inspirada libremente en la novela homónima de Christophe Dufossé) narra los esfuerzos de un profesor suplente para entender el comportamiento de un grupo de alumnos de elite, a los que cree implicados en el intento suicidio de su antecesor, quien se lanzó ventana abajo en mitad de una clase.

Narrada sin estridencias y alejándose de cualquier tropo o cliché, acaba desembocando en un final inesperado y aterrador. Pero (mucho) más allá de ser un film de género, analiza también la evidente ruptura que hay entre generaciones. Como, a pesar de dedicarse a ello, el profesorado es incapaz de llegar a los alumnos, quienes a su vez están completamente seguros que no solo sus tutores, sus mayores, no comprenderán jamás el porqué de sus actos. Esa visión pesimista intergeneracional es la principal arma que esgrime el director para mantenernos interesados, algo que (casi) nunca consiguen en Hollywood, más preocupados por la recaudación que por el mensaje.

Los actores están todos estupendos. Desde unos críos soberbios, con esos aires de prepotencia, de “sabelotodismo”, de soberbia que vienen reclamando una hostia desde el primer momento, a los adultos, ausentes e indeseados en el mundo de los jóvenes. Laurent Lafitte, protagonista de la cinta está espectacular. Contenido, comedido y atento a todo lo que hacen sus némesis.

Sébastien Marnier, autor de varios libros y director de IRREPROCHABLE (2016) crece en su estilo, dotando al espectador de cuantas pistas necesita para desentrañar el misterio que ocultan los niños, pero lo hace sutilmente, integrándolas en el paisaje, visible para cuantos sepan leer las señales y haciéndose evidentes en la contundente, magnifica e inesperada imagen final.

Tal fue su impacto en SITGES 2019 que recibió una muy merecida mención especial, aunque para quien esto escribe, sabe a poco. Pero es que este año había mucha calidad en el Palmarés final.

En resumen, sustentada por dirección notable, su atmósfera malsana y unas interpretaciones maravillosas, amén de unos antagonistas verosímiles, soberbios y muy bien presentados, LA ÚLTIMA LECCIÓN es una nueva lección (válgame la redundancia) de como los franceses saben trabajar con el cine de género como nadie, dándole siempre esa patina de verosimilitud, de normalidad, de cotidianeidad que acaba por apartar a nuestro subconsciente de lo que de verdad ocurre en pantalla para después, despertarnos con una sonora bofetada.

Muy recomendable.

LO MEJOR

El actor protagonista, contenido y unos antagonistas a nivel, gélidos, misteriosos…

El mensaje de la cinta, algo que se suele obviar en los films de género.

El final.

El estilo de Marnier, sutil, moderado pero contundente. Lo mucho que se aleja de los tropos del fantástico actual y de los tics o vicios de esos directores ansiosos por darlo todo mascado…

LO PEOR

…Aunque se deja seducir por el (trillado) recurso de la pesadilla…

Nada importante.

LA PREGUNTA

¿Por qué cuesta tanto encontrar este tipo de cintas? ¿Y porque cuando llegan se las relega a fechas en las que no van a despertar ningún atractivo para el espectador?

NOTA: 8/10

Por Wiman

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Como son los franceses. No hacen nada mal y en el género fantástico, se salen. Sencilla, humilde, LA ULTIMA LECCIÓN (L’heure de la sortie, Sébastien Marnier 2018, inspirada libremente en la novela homónima de Christophe Dufossé) narra los esfuerzos de un profesor suplente para entender el comportamiento de un...