Aunque muchos consideran que fue maestro Hitchcock como creador del primer psicokiller de la historia con su estupenda PSICOSIS, otros pensamos que fue John Carpenter quien asentó las bases del subgénero con la impactante LA NOCHE DE HALLOWEEN (HALLOWEEN, 1978). En octubre de ese año inauguró el género Slasher, derivado de la palabra «slash» (cuchillada en inglés), cuya característica principal es el brutal y sistemático exterminio de adolescentes por parte de un psicópata. También nace el personaje de la “Final Girl”, la superviviente definitiva, virginal e indefensa que, después de ver caer a todos sus amigos, deberá hacer acopio de fuerzas para acabar con el asesino de marras.

Los artífices de la serie B y Z de la época aprovecharon el filón y durante buena parte de los ochenta tuvimos/sufrimos cientos de clones de Michael Myers, algunos mejores, otros peores. Entre los destacables, Jason Vorhees de la serie VIERNES 13 o Freddy Krueger, de la serie PESADILLA EN ELM STREET.

En los noventa tuvimos una especie de Revival del género, que dio inicio con la excelsa SCREAM y sus continuaciones, aunque la mayoría de las propuestas que llegaron a continuación, salvo honrosas excepciones, aportaron poco o nada al trillado genero del Slasher.

Como todo éxito que se precie, a la película original le siguieron toda clase de secuelas, a cuál más infame o reinvenciones más o menos reseñables, como las dirigidas por Rob Zombie, con un estupendo primer film, pero una continuación harto cuestionable, para quien esto escribe. Aun así, ambos films merecen una revisión, puesto que abordan el origen y comportamiento del personaje desde una óptica más realista, dotando al conjunto de una soterrada critica a la américa conservadora.

En cuanto al film que nos ocupa, producida por la cada vez más presente BLUMHOUSE, los responsables decidieron olvidarse de las secuelas, colocando a su film a continuación de los acontecimientos narrados en la película seminal. Mucho se ha discutido al respecto, pero de esa manera consiguen mantener la coherencia y continuidad.

La dirección y argumento son absolutamente fieles a la mitología, eliminando algunos aspectos que no terminaron de agradar a Carpenter en los últimos años (el parentesco entre Myers y Laurie, por ejemplo).

Los actores están medianamente bien. Es cine de género y no se les exige más que correr, gritar y morir, concretamente en ese orden. Como no podría fallar en este tipo de producciones, no vamos a escapar del comportamiento ridículo e ilógico de los adolescentes, quienes se convierten en merecidas victimas de nuestro asesino psicópata favorito.

Pero lo de Jamie Lee Curtis/ Laurie Strode es de otro planeta. La actriz se transforma en una psicópata, literal y figurada. Ha apartado a todos a quien importaba y se ha preparado toda su vida para la batalla definitiva. Para ella solo existe Michael y sabe que para Michael solo existe ella. El duelo final está garantizado y no sabemos muy bien a quien debemos temer más.

El film es salvaje y aterrador. Sin paliativos. El espectador será testigo de muchos (y variados) “asesinamientos”, a cada cual más sangriento. La película cuenta con grandes momentos de sobre salto, de terror puro. Y es que se ha cuidado la atmosfera al extremo. También se ha buscado homenajear momentos icónicos del primer film, pero subvirtiendo términos. Así que, atentos, fans del personaje.

Las secuencias de terror están milimétricamente planificadas. Desde agobiantes planos secuencia a secuencias de plano contra plano de tensión creciente. Y es que Michael no se anda con chiquitas…

Las muertes son gráficas y espeluznantes, arrancando aplausos y vítores a la platea. Y es que no es para menos. Si algo vamos a tener en pantalla es sangre a chorro.

La música… Oh, la icónica música compuesta originalmente por Carpenter con apenas dos notas, vuelve a resonar igual pero diferente. Mejor. HALLOWEEN suena como debe sonar. Magistral, misteriosa y terrorífica. De lo mejor de la película.

En resumen, HALLOWEEN una puesta al día respetuosa a la par que continuista. Los responsables pueden estar orgullosos. Su contribución al terror en general y a la saga en particular está repleta de aciertos. No han reinventado nada, pero si es cierto que es una experiencia espeluznante y terrorífica.

Ojalá todos los remakes o continuaciones se cuidaran con tanto respeto y cariño al material original, pero innovando para avanzar, no para desmerecer.

LO MEJOR

Michael Myers en plena forma. Más de veinte muertes confirmadas.

El ritmo, la planificación, las muertes… Todo perfecto.

La música. Sin discusión.

Jamie Lee Curtis. Vuelve la Final Girl por antonomasia, más guerrera que nunca.

LO PEOR

Si bien se han ignorado las secuelas, el detonante del film si resulta un tópico al que se acogieron todas las continuaciones…

Algunas elipsis y, sobre todo, el comportamiento de los adolescentes. Decir que se comportan como idiotas es quedarse corto. Puros descerebrados.

LA PREGUNTA

Habida cuenta de que, en el fin de semana de su estreno, HALLOWEEN ha pulverizado todos los records habidos y por haber en la taquilla norteamericana, ¿Cuánto tardaremos en oír hablar de una secuela o de la resurrección de otro psicokiller?

NOTA: 9/10

Wiman González

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Aunque muchos consideran que fue maestro Hitchcock como creador del primer psicokiller de la historia con su estupenda PSICOSIS, otros pensamos que fue John Carpenter quien asentó las bases del subgénero con la impactante LA NOCHE DE HALLOWEEN (HALLOWEEN, 1978). En octubre de ese año inauguró el género Slasher,...