Antes de empezar, aclarar un concepto importante. Quien escribe estas líneas es asiduo lector de comics, fan del universo MARVEL en general y de SPIDERMAN en particular, quien aprendió a leer con un SPECTACULAR SPIDERMAN de 1977, dibujado por Sal Buscema y que se ha limitado a diseccionar la película como tal, sin permitir que su amor al personaje influya en esta opinión. No estamos hablando de errores de adaptación, sino de errores fílmicos…

VENENO (o VENOM, en el original) es un enemigo jurado de SPIDERMAN que debe su origen a la (magnifica) pluma de David Michelinie y al incomparable genio del dibujante Todd McFarlane. Ambos cogieron un algo con lo que nadie sabía muy bien que hacer (un traje negro que, en los comics, SPIDERMAN trajo de otro planeta) y lo convirtieron en el más poderoso, chiflado, feroz y terrorífico enemigo del hombre araña.

El cine ha coqueteado con el simbionte desde su creación. David Goyer, guionista de la trilogía dirigida por Christopher Nolan sobre el Caballero Oscuro de Gotham o la trilogía de BLADE (de la que se encargó de dirigir con discutibles resultados) estuvo a punto hacer realidad el sueño de miles de aficionados.

Años más tarde, Sam Raimi lleva a SPIDERMAN a la gran pantalla con enorme éxito. Aquí entra Avi Arad, productor de MARVEL, quien, obsesionado con el personaje de VENOM, presiona a Raimi para incluirle en el tercer episodio de la trilogía, dando como resultado la peor entrega de la serie.

Años más tarde, FOX se marca un tanto estrenando DEADPOOL y LOGAN, dos largometrajes “para adultos” que destrozan la taquilla y reciben el beneplácito de público y crítica.

Arad ve aquí su oportunidad y convence a SONY de que es el momento de lanzar una película de VENENO en solitario. El problema es que SONY ha cedido, temporalmente, a SPIDERMAN a la casa madre, MARVEL, por lo que les será imposible utilizarle en la película y, por lo tanto, replicar su origen, hazaña harto complicada para una sola película. Y aquí es cuando comienzan los problemas.

Los guionistas eligen una historia en solitario del personaje, (SEPARATION ANXIETY) y la adaptan para inventar un nuevo origen. Pero desarrollar esa idea requiere tiempo, por lo que la película tarda mucho (demasiado) en empezar, alrededor de una hora. Y cuando por fin Eddie Brock (Tom Hardy) es infectado por el simbionte, el público será testigos de toda suerte de incongruencias que contradicen todo lo que se les ha explicado durante el (interminable) primer acto. Por ejemplo, desde el principio se explica que el simbionte requiere de un periodo de aclimatación y, sin embargo, el público ha sido testigo desde el primer minuto que eso no es así. Tampoco ocurre cuando Brock se “encuentra” con el alienígena…

Otro problema de VENOM es el tono. La película no es capaz de decidir su género y acaba “coqueteando” con varios con desiguales resultados. La primera secuencia nos sugiere que es un film de terror, pero de pronto gira hacia el humor tontorrón, pero tanto las situaciones como los chistes provocan vergüenza ajena, por no hablar de los escarceos románticos del guion…

Los actores tampoco saben muy bien qué hacer con sus personajes. Desde un histriónico Tom Hardy (en el que seguramente es el peor papel de su carrera) a una inexpresiva Michelle Williams, poco más que el interés romántico del personaje (esgrimida por el guionista para los muchos todos los Deux Ex Machina que asolan el film) y a un villano sin carisma ni pegada, interpretado por Riz Ahmed. En ciertos momentos parece que no saben muy bien cómo reaccionar a lo que ocurre en escena, dando lugar a secuencias que deberían haberse quedado en la sala de montaje.

Pero lo peor de todo, lo que acabará rompiendo el corazón de los más fanáticos del personaje es la promesa incumplida por parte de SONY. Desde la productora se les prometió un film adulto, duro, violento y sangriento, acorde con el personaje, solo para descubrir, dos días antes del estreno que, al igual que en MEGALODÓN, el montaje final ha sido recortado para que la chiquillería pase por taquilla. Y al igual que en aquella, su protagonista reniega de la película. En una entrevista reciente, Hardy afirma apesumbrado que lo mejor del film se ha quedado en la sala de montaje, ni más ni menos que cuarenta minutos. Así que, fans del personaje, leed con atención: La sangre ni está ni se la espera y la violencia brilla por su ausencia, solucionándose la mayoría de secuencias fuera de campo, pero a cambio encontrareis toda una retahíla de chistes sin gracia.

Sumemos al potaje unas secuencias de acción excesivamente largas, confusas, filmadas sin pulso y montadas sin criterio, aliñadas con una ensalada digital harto mejorable que corona en un clímax acelerado y confuso a partes iguales.

En resumen, VENOM es un entretenimiento defectuoso, que desaprovecha por completo el carisma y potencial de personaje.

Una verdadera lástima.

LO MEJOR

Cuando por fin termina todo, se nos obsequia con una secuencia de la futura SPIDERMAN: UN NUEVO UNIVERSO, que acaba siendo lo mejor de la proyección.

¿El guiño a Jameson?

LO PEOR

Narrativamente es un sindiós sin pies ni cabeza, donde la coherencia argumental brilla por su ausencia.

El tercer acto, donde el montaje, caótico y confuso (y hasta la cencerreta de indigestos efectos digitales) precipita el final.

La secuencia durante créditos. Porque si, porque vamos a hacer una segunda parte y lo hemos dejado todo dispuesto para ello…

Lamentablemente, fieles creyentes, sobra hasta el cameo del gran Stan Lee.

LA PREGUNTA

¿Cuántas películas debe hundir Avi Arad para que en SONY se den cuenta de que tienen que deshacerse de él?

LA CURIOSIDAD

Durante un tiempo corrió por la red un bulo que situaba a la película LIFE (VIDA) como precuela de VENOM. La verdad, habría sido un prólogo mucho más eficaz… Y más corto.

NOTA:0/10

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Antes de empezar, aclarar un concepto importante. Quien escribe estas líneas es asiduo lector de comics, fan del universo MARVEL en general y de SPIDERMAN en particular, quien aprendió a leer con un SPECTACULAR SPIDERMAN de 1977, dibujado por Sal Buscema y que se ha limitado a diseccionar la...