El director neoyorkino Peter Berg, especialista en el género de acción, parece haber encontrado el compañero de aventuras perfecto en el musculado actor Mark Wahlberg. En el año 2016 los dos estrenaron con unas críticas aceptables, Marea Negra, cinta basada en la tragedia que una empresa extractora de crudo produjo en el Golfo de México, en el año 2010. Después Berg volvería a acogerse a los hechos reales y a Mark Wahlberg para filmar en, Día de patriotas, los terribles atentados sucedidos durante la famosa maratón de Boston. Hasta que llegamos al 2018 y a Milla 22, otra cinta de acción, con Wahlberg, pero sin la presencia de hechos reales en su guion. En concreto, la nueva película de Peter Berg nos cuenta la difícil misión de un agente de la CIA, llamado James Silva (Wahlberg), que junto a sus compañeros tiene que trasladar al aeropuerto a un supuesto confidente que les ha prometido información, sobre las actividades nucleares del país asiático en el que se encuentran. En un periodo de tiempo muy corto, ya que si no la información del supuesto confidente pasa a quedar encriptada, Silva y su equipo tendrán que atravesar una ciudad llena de sicarios y trampas, eso sí con la ayuda de un equipo de americanos que desde la retaguardia y bajo el mando de John Malkovich, vigilan todas las cámaras y recovecos de la ciudad.

Partiendo de que la cinta consigue trasmitir grandes dosis de adrenalina, en parte gracias a su uso del montaje paralelo y su gran cantidad de escenas de acción, perfectamente coreografiadas y aderezadas con un montaje sonoro certero, todo el conjunto queda insípido como consecuencia de un guion simple y absolutamente increíble. Resulta inverosímil y chocante porque la cinta no apuesta por un tono de parodia, sino que intenta abordar desde una supuesta seriedad las llamadas “guerras sucias” que los gobiernos llevan a cabo, sin necesidad de militares o diplomáticos. Por ello se hubiera requerido un guion más trabajado y consistente. Sin olvidar el tratamiento de los personajes que es del todo insatisfactorio. Obviamente Mark Wahlberg es el protagonista, pero su personaje no tiene ningún tipo de arco dramático. James Silva es un tipo verborreico, incapaz de llevar una vida social o familiar (en esto puede parecerse ligeramente al sargento Thompson de En tierra hostil), con el que en ningún momento se empatiza. La compañera de Silva, está excesivamente estereotipada en su papel de madre divorciada que lucha esforzadamente por continuar con su carrera en primera línea. Y el personaje de John Malkovich no aporta absolutamente nada, lo que resulta triste e indignante, ya que teniendo un actor así uno solo pide un poco de interés por parte de los guionistas.

No obstante, Peter Berg y Mark Wahlberg no se caracterizan por fallar en su cita con la taquilla y ambos, deseando que esta Milla 22 pueda ser más fructífera, han decidido dejarlo todo abierto. Quizás el año que viene haya una Milla 23, aunque sería mejor que ambos se centraran en otros proyectos y desterraran esta idea para siempre en algún cajón oscuro.

Laura Acosta

Nota: 4

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El director neoyorkino Peter Berg, especialista en el género de acción, parece haber encontrado el compañero de aventuras perfecto en el musculado actor Mark Wahlberg. En el año 2016 los dos estrenaron con unas críticas aceptables, Marea Negra, cinta basada en la tragedia que una empresa extractora de crudo...