Sentarse en la butaca sin esperar nada especial de un nuevo largometraje español y llevarse una grata sorpresa. Así podría empezar mi conclusión tras el visionado de “El autor”, la nueva película del director Manuel Martín Cuenca, coproducida con México (Icónica Producciones, La Loma Blanca PC, Alebrije Cine y Video, Canal Sur Televisión, Junta de Andalucía, Lazona Producciones, Televisión Española, Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales) y protagonizada por Javier Gutiérrez. El guión, escrito por el propio Martín Cuenca y Alejandro Hernández, se basa en la novela de Javier Cercas “El móvil”, publicada en 1987.

El arranque, de la mano de unos títulos de crédito sencillos pero pensados con mucho cuidado y sensibilidad, se plantea como enormemente potente y sugerente gracias a la canción que los acompaña. La banda sonora de la película, trabajo de José Luis Perales, es discreta y aparece solo en momentos concretos, siendo uno de los elementos destacados del filme. Ese comienzo, que la música hace tan potente, nos pone sobre aviso ante una película que a cada minuto nos tendrá más enganchados.

El protagonista es Álvaro (Javier Gutiérrez), un abogado que tras perder su trabajo y presionado por la sombra del éxito literario de Amanda (María León) su mujer, de la que acaba de separarse, se dispone a escribir una novela. Este nuevo reto será para él el centro de su vida a partir de ese momento, alquila un nuevo piso en la ciudad, Sevilla, y día tras día se sienta frente a la temible hoja en blanco de la pantalla de ordenador. Frustrado como escritor después de no haber conseguido escribir nada pese a llevar tres años en una academia para escritores, será su profesor (Antonio de la Torre) quien efectúe el último empujón que Álvaro necesita para adquirir el coraje que precisa la creación de una buena novela. La insistencia de su instructor en la necesidad de contar historias cargadas de realidad y la cada vez más conciencia del protagonista de su falta de imaginación y talento le llevarán a utilizar a su vecinos como principal inspiración para la escritura. Y digo utilizar con toda la intención, pues, lo que en un primer momento parecía una mera inspiración para una creación basada en la realidad, termina por convertirse en una recreación de la propia realidad que surgida de la intención literaria. De esta manera, la supuesta falta de imaginación que Álvaro demuestra frente al papel, se torna desbordante cuando comienza a jugar con sus personajes en el mundo real.

La puesta en escena y la fotografía resaltan por su sobriedad, naturalidad, elegancia y belleza, sin grandes alardes pero enormemente efectivas, en la misma línea del último largometraje de Manuel Martín Cuenca, “Caníbal” (2013).

Hay que destacar también las interpretaciones, especialmente la de Javier Gutiérrez. Su personaje acapara prácticamente el 100% del metraje y lo hace con una contención y una naturalidad que, teniendo en cuenta el guión y la persona a la que debe encarnar, no puede ser más que calificado como un trabajo impecable y ricamente matizado por parte del actor. Sobresale también Adelfa Calvo, que interpreta a la portera del edificio. Sin embargo, el papel secundario (pero fundamental) de Antonio de la Torre, se ve enturbiado por una interpretación extrañamente sobreactuada tratándose del que considero uno de los mejores actores del momento en el marco del cine español.

El resultado es una historia que entrelaza brillantemente ficción y realidad, ofreciendo una reflexión sobre el acto creativo, la noción de autoría, la obsesión por el éxito y la falta de escrúpulos, aunque no sin su buena dosis de humor. El desarrollo narrativo de la historia va cobrando mayor interés según avanza el metraje, y en la misma proporción e intensidad se van generando en el espectador la fascinación por la historia y el rechazo a las decisiones de Álvaro. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar para lograr su novela? No lo vamos a desvelar.

Pese a algunos cabos sueltos, que el guión no termina de resolver muy elegantemente (como son las relaciones de Álvaro con su profesor de escritura y con su mujer) la película cierra de manera inesperada y certera, dejando al protagonista atrapado en su propia red.

Nota Factoría del Cine: 8

Débora Madrid

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Sentarse en la butaca sin esperar nada especial de un nuevo largometraje español y llevarse una grata sorpresa. Así podría empezar mi conclusión tras el visionado de “El autor”, la nueva película del director Manuel Martín Cuenca, coproducida con México (Icónica Producciones, La Loma Blanca PC, Alebrije Cine y...