La librería nos traslada a un pueblecito costero de Irlanda del Norte durante la década de los 50, en él, una viuda de guerra y sobre todo, amante de la lectura, llamada Florence Green (Emily Mortimer) perseguirá a toda costa su sueño de abrir una librería, la única que ha existido en todo el pueblo durante muchos años. Sin embargo, el futuro de este refugio para los libros se convertirá en un destino incierto ante las intimidaciones e impedimentos de la influyente y acaudalada Mrs. Violet Gamart (Patricia Clarkson), que actúa como ama y señora de la pequeña localidad.

Así se sitúa el planteamiento de la última película de Isabel Coixet, lo que vendrá a continuación será una historia de lucha infatigable y esperanza. Con este film arrancó el pasado sábado 21 de Octubre la 62 edición del Seminci de Valladolid, con una buena y aceptable acogida. La librería se trata de una coproducción España – Reino Unido – Alemania, y es a su vez una adaptación de la novela homónima de Penélope Fitzgerald publicada en 1978.

La película nos pone en la piel de Florence Green una mujer valiente y soñadora que no se conforma con las reglas e injusticias sociales que le ha tocado vivir. La particularidad de Florence es que su mundo, su fuerza, emana de una realidad aparte, intangible pero más pura: los libros. Con este elemento, con la literatura en el horizonte, se organiza y adquiere sentido el desarrollo de los acontecimientos.

De esta forma, la fortaleza y honestidad de la protagonista, así como su discreción y elegancia contrastan con la frivolidad y ostentación de poder de Violet Garmat y sus cómplices, que ya sea por sumisión o por compadreo, contribuyen a ese abuso de poder que en ocasiones ejercen de forma injusta y avariciosa los más privilegiados. Pero el mensaje del film queda claro, ni las influencias ni las conspiraciones pueden con un espíritu y una sensibilidad que se ha cultivado a la luz de infinitas lecturas. Por eso, sea cual sea el destino de la librería, lo que no pueden arrebatar a Florence es su dignidad. Junto a ella, solo unas pocas amistades, un anciano solitario llamado Mr. Brundish (Bill Nighy) o la pequeña e intrépida Christine (Honor Kneafsey), comparten su firmeza y honradez.

Algunos de los puntos fuertes del film que merecen ser destacados son, por una parte, las interpretaciones del casting (completamente anglosajón), especialmente de Emily Mortimer, Bill Nighy y Patricia Clarkson, cada cual genial en su papel. Por otra parte, la cuidada puesta en escena y la impecable fotografía que nos acerca a espacios tan bellos como las grisáceas costas del mar de Irlanda o la reconfortante librería de suelos y estanterías de madera de Mrs. Green.

En conclusión, quien vaya a ver La librería encontrará una película llena de ideas. Ideas como las consecuencias de la falta de interés por la cultura o de las injusticias cotidianas. También sentimientos encontrados, como la impotencia, pero también la esperanza y admiración hacia quienes encuentran en la literatura su mejor compañía. De hecho, no es casualidad que el libro que reaparece continuamente el film sea la novela Fahrenheit 451 de Ray Bradbury(1953) que también nos habla de la importancia de conservar y dar vida a los libros, es decir, a través de sus lectores.

Nota: 7,5

Laura Caballero

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La librería nos traslada a un pueblecito costero de Irlanda del Norte durante la década de los 50, en él, una viuda de guerra y sobre todo, amante de la lectura, llamada Florence Green (Emily Mortimer) perseguirá a toda costa su sueño de abrir una librería, la única que...