Cinco años después de su debut con “INSENSIBLES”, Juan Carlos Medina, director español nacido en Miami, hace las maletas y cruza parcialmente el charco para dirigir “LIMEHOUSE GOLEM”, un thriller ambientado en el Londres Victoriano, inspirado en la novela de Peter Ackroyd, “Dan Leno and The Limehouse Golem”, obra que servidor no ha tenido el placer de leer, que ha sido adaptada a guion por Jane Goldman, habitual colaboradora de Matthew Vaughn (Xmen: First Class, Kick Ass, Kingsman, Stardust…)

El guion es rico en giros y detalles, aunque la dirección pasa por alto gran parte de ellos y no los desarrolla. Se nos da pinceladas de la historia de los personajes principales, pero es el espectador quien debe completar el cuadro. Desde el desprecio que se le tiene al inspector asignado al caso, por su presunta homosexualidad a la posible violación y ablación de la protagonista durante su dura infancia en los muelles… Toda esa información, que nos ayudaría no solo a empatizar con los personajes, sino a entender mejor sus motivaciones, nos es negada, no sé yo si desde el guion (de nuevo, no he leído la obra de Ackroyd) o han sido omitidos por el director, más interesado en plasmar la turbia atmosfera londinense que en retratar a los personajes.

Y esta, en mi opinión, es la principal falla de la película. No entendemos porque un inspector de detective del departamento de robos, caído en desgracia, asignado a un caso de asesinato en serie que le viene grande, se preocupa tanto de una presunta asesina, intentando desesperadamente exculparla cuando no la conoce de nada.

Asumo que es, por seguir con la lógica del guion, perpetuar la imagen de “fémina en apuros” que el personaje interpretado por Cooke materializa en pantalla. Todos los personajes masculinos del relato intentan, en un momento u otro, salvarla y protegerla. Aun así, no queda aclarado y es un punto que provoca la cojera del relato. (Aquí es donde servidor suma dos y dos y me sale que, como él también ha sido injuriado, se identifica con la joven y decide salvarla… Pero esa es la lectura que yo he hecho y no se si es correcta…)

Si bien la fotografía, así como la ambientación general son dignas de elogio, el ritmo y desarrollo de la historia no le van a la zaga. El director apuesta por una narrativa episódica a base de flashbacks. Así, con cada interrogatorio a los sospechosos, seremos testigos de las acciones del Golem, pero con la cara de dicho interrogado. El inspector Kildare (Bill Nighy) nos sitúa en la escena del crimen gracias a la lectura del diario del asesino y durante unos segundos seremos testigos de sus sangrientas andanzas. Este modo de narrar la historia casaría mejor en otro formato, la miniserie televisiva, por ejemplo, pero en pantalla grande rompe el ritmo y sirve tan solo para alargar un metraje que se antoja interminable en su último acto.

En el lado positivo tenemos a la madrileña Valverde, interpretando a la “femme fatale” del relato con convicción. Su presentación como personaje es confusa, pero a medida que se desarrolla el relato, construye un personaje sólido, misterioso y polifacético.

El otro secundario a aplaudir es Douglas Booth, interpretando al artista de variedades Dan Leno. Sus múltiples caras, carisma, humor, cambios de vestuario y todo lo que hace sobre las tablas de su “Palacio de la música” son la verdadera alma de la película.

Los protagonistas, en cambio, son harina de otro costal. El gran Bill Nighy, inconmensurable en otros filmes, está extrañamente comedido. Su personaje carece de fuerza, empuje o determinación. Es una interpretación carente de pasión, anodina y olvidable. Da la impresión de que está esperando para cobrar su cheque y desaparecer de un rodaje que no le atrae.

Olivia Cooke está muy bien, mostrando una gran cantidad de registros, pero es innegable que el personaje le viene grande. Sus ojos expresivos, sus facciones aniñadas le sientan bien al personaje, pero no puedo dejar de pensar hasta donde podría haber llevado al personaje otra actriz con más tablas…

Por esta y otras razones, el film acaba siendo un quiero y no puedo, sobre todo en el tramo final, con una serie de revelaciones y sucesos impactantes que no lo son tanto, ya que el espectador más avezado se está oliendo la tostada desde el primer minuto.

No me malinterpreten. La película es un acertado retrato de una época oscura que se deja ver con agrado. Es solo que, en mi opinión, hay demasiados elementos que no se han pulido o mimado tanto como se debiera, dejando demasiado a la imaginación (o atención) del espectador. Por ejemplo, el elemento gore, que es intermitente. En este aspecto no se debe jugar a las medias tintas. Si lo vas a mostrar, muéstralo bien desde el principio y no solo como efectismo para provocar una reacción en la platea…

Aun así, es un film disfrutable en sus mejores momentos, atmosférico, perturbador, así como un magnifico retrato de una época, sobre todo en lo concerniente a la fauna de la farándula, pero demasiado predecible e impersonal en los peores.

LO MEJOR
La atmosfera, la fotografía y todas las secuencias que transcurren bajo el techo de “El Palacio de la Música”.
María Valverde. Preciosa como siempre, venenosa como nunca.
La ultima e inesperada secuencia. Aun así, el espectáculo debe continuar…
El guion, que sugiere mil y un aspecto de los personajes…

LO PEOR
…Pero extrañamente, esos aspectos no se desarrollan, dejando demasiado a la imaginación (o atención) del espectador.
Adolece de un exceso de metraje y, curiosamente, el final es precipitado.
El final y los giros que conducen a él no son tan sorprendentes como se pretende.
Un cast de luces y sombras.

LA PREGUNTA:
¿No habría sido más acertado contar el relato desde el punto de vista de Dan Leno, indudablemente, el personaje más interesante de la película?

PUNTUACIÓN: 5/10

JFPCríticasCríticas,MARIA VALVERDE,The Limehouse Golem
Cinco años después de su debut con “INSENSIBLES”, Juan Carlos Medina, director español nacido en Miami, hace las maletas y cruza parcialmente el charco para dirigir “LIMEHOUSE GOLEM”, un thriller ambientado en el Londres Victoriano, inspirado en la novela de Peter Ackroyd, “Dan Leno and The Limehouse Golem”, obra...