He de admitir que desconocía por completo la existencia de una serie de libros titulada Capitán Calzoncillos. Esta serie de tiras animadas, supongo que habrá tenido su filón dentro del “target” al que va destinado, o sea, los más pequeños de la casa, aunque no he tenido la oportunidad de leer ninguno de ellos. Supongo que para tener un amplio abanico de espectadores, Dreamworks decidió hacerse con los derechos del personaje y sus novelas, para poder hacer su propia tira de películas si ésta llega a ser un éxito (lo de las continuaciones es algo que supongo, no que esté confirmado). Desde luego, puede ser un buen año para la empresa si ésta llega a considerarse un éxito, pues en el mismo año tendrían dos triunfos como ha sido su última película, la estupenda El Bebé Jefazo, aunque también es cierto, que el público al que va destinado (niños menores de 12 años) impida que sea una victoria, ya que al contrario que aquella, Capitán Calzoncillos está centrada casi exclusivamente a este perfil de espectador. Lo cual, no quiere decir que sea nada malo, desde luego…

Basada en una exitosa serie de libros, DreamWorks Animation trae al público el esperadísimo acontecimiento cinematográfico mundial: Capitán Calzoncillos: Su primer peliculón. Esta comedia para toda la familia –escandalosamente subversiva– cuenta la historia de dos bromistas excesivamente imaginativos que responden a los nombres de George y Harold, y que hipnotizan al director de su colegio haciéndole creer que es un superhéroe ridículamente entusiasta y extraordinariamente bobalicón, llamado el Capitán Calzoncillos.

Capitan Calzoncillos: Su Primer Peliculón es muy loca. Es la mejor definición que puedo hacer de un film que no conoce de límites, y que recuerda a un estilo de humor que se asemeja a la locura que abordan series como Bob Esponja que a ninguna otra. Por lo tanto, la cinta, desprejuiciada hasta decir basta, es una sucesión de gags y de ideas ingeniosas que apenas deja tiempo de descanso acumulando ideas, una tras otra de forma sucesiva, de manera tan dinámica que parece no agotarse nunca (y si ésta es mas delirante que la anterior mejor). Respecto a ello, cabe destacar una puesta en escena que resulta ingeniosa e imaginativa, jugando con su formato de mil y un formas, y se agradece que en una producción de semejantes características tiren la casa por la ventana con propuestas visuales muy originales, divertidas e incluso arriesgadas (desde cambios de formato, hasta saltarse la cuarta pared, estilos de animación…todo tiene cabida aquí…incluso aparecen unos títulos de crédito falsos).

El caso es que como propuesta termina por no tener ningún tipo de autocontrol, y aunque se agradecede ese tono desenfado y dinámico, Capitán Calzoncillos peca de falta de mesura. Está tan pendiente de cuál será la próxima locura, o el próximo gag, que se olvida de dar mayor dimensión a los personajes, ya que te importan finalmente bastante poco. Con esto no quiero decir que el film sea malo, ni mucho menos, ya que creo que los mas pequeños de la casa disfrutarán de principio a fin con esta producción, pero también es verdad que mantener de forma seguida el mismo nivel durante todo el film, resulta agotador. Una vez presentada su media hora inicial y vemos que el proceso sigue siendo el mismo, solo queda por ver cual es el próximo truco visual que ofrecerán sus creadores, por que lo que es la historia (absurda hasta decir basta…tanto que hablar de su argumento sería una tarea de locos) no tiene ningún tipo de control. Tampoco ayuda mucho el doblaje (español) de sus dos pequeños protagonistas, pero de todas maneras, uno nunca logra conectar del todo con estos jovencitos de colegio (y eso que, que tienen todas las papeletas de resultar encantadores).

Es una decisión por parte de sus creadores que la entiendo, pues va destinada a un tipo de público que, desde luego, se lo pasarán en grande con esta película, pero también da cierta rabia que no quiera alcanzar excelencia sacrificando a sus personajes e historia (con un poco de mesura en su totalidad habría bastado) por un exceso de testosterona y locura que, a pesar de que por momentos resulta esplendido (el delirante clímax final, por ejemplo) termina por agotar y por resultar desmesurada. Pese a todo, Capitán Calzoncillos es una opción ideal para los más pequeños de la casa, y que sin contar con grandes medios (su animación tampoco es que sea nada del otro mundo…sabe dar con el tono perfecto) consigue el propósito de hacer reír y sobre todo, de resultar imaginativa en ingeniosa, cosa de la que no pueden presumir muchas cintas de su misma índole. Es lo que mantiene en cierta manera a flote el film, la capacidad de sus creadores de aportar algo nuevo en su apartado narrativo y visual…cosa que la perjudica al resultar algo atrofiada, pero también la beneficia por su carácter original, desprejuiciado y sobre todo, divertido.

Nota Factoría del Cine: 5

Manu Monteagudo

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He de admitir que desconocía por completo la existencia de una serie de libros titulada Capitán Calzoncillos. Esta serie de tiras animadas, supongo que habrá tenido su filón dentro del 'target' al que va destinado, o sea, los más pequeños de la casa, aunque no he tenido la oportunidad...