Lino Escalera debuta en el séptimo arte con “No sé decir adiós”, un drama acerca de un padre que atraviesa una grave enfermedad y cuyas hijas deberán lidiar con ello. Dos hermanas muy distintas entre sí y con formas muy diferentes de ver la vida.

“No sé decir adiós” es un drama que combina muy correctamente este género con toques de humor y mucho sentimiento sin caer en el recurso fácil; a esto último daba precisamente pie un tema como el que trata esta película.

El ingrediente clave es su reparto estelar. Nathalie Poza, que encarna a una de las hermanas, hace que todos nos quitemos el sombrero desde su primera aparición hasta la última. Estamos ante un personaje complejo y que lleva el gran peso de esta historia, mostrándonos una mujer con una inestabilidad emocional que le lleva a un camino de autodestrucción y rechazo de aquellos que le rodean. Impotencia, rabia y miedo es lo que Nathalie Poza transmite como ninguna otra actriz hubiese podido lograr. Un momento clave y, en que el espectador debe estar atento, es aquél en el que la actriz comparte plano con Miki Esparbé, un personaje que muestra todas esas características de ella y a la vez una fragilidad enorme. Miki Esparbé, a pesar de aparecer pocos minutos de metraje, nos vuelve a demostrar que es un actor todoterreno y que de un personaje bastante secundario puede elevarlo hasta una importancia insospechada. Y esto es lo que hace un buen actor.
Lola Dueñas y Juan Diego también demuestran que son unos auténticos monstruos de la interpretación, sobre todo este último que logra construir un personaje cascarrabias, tierno y lleno de miedo y a la vez con una seguridad para tranquilizar a su entorno. Lino Escalera ha dado en el clavo a la hora de elegir a sus actores.

El ritmo de “No sé decir adiós” es correcto aunque en determinados momentos puede sin embargo llegar a caer en demasiada simpleza con respecto a su narración. Aún así no debemos olvidar que estamos ante un buen debut y con uno de los finales más brillantes y eficaces de los últimos años en el cine. Atentos a ese último plano que tanto dice sin en realidad decir nada.

2017 comienza a levantar cabeza en el cine español gracias a obras como “No sé decir adiós” dando esperanza al espectador de que no hay que perder la fe en nuestro cine.

Nota: 7

Gabriela Rubio

JFPCríticasCine español,Críticas,JUAN DIEGO,No sé decir adiós
Lino Escalera debuta en el séptimo arte con “No sé decir adiós”, un drama acerca de un padre que atraviesa una grave enfermedad y cuyas hijas deberán lidiar con ello. Dos hermanas muy distintas entre sí y con formas muy diferentes de ver la vida. “No sé decir adiós”...