Cuando un actor saborea las mieles del éxito, la consecuencia más obvia es que le veamos en proyectos más ambiciosos de cara al futuro, intentando repetir la fórmula que tan bien le ha funcionado en ese momento (véase Dani Rovira en nuestro país), cuyos estudios lo ven como una garantía de éxito, aunque no siempre funciona (el público no es descaradamente tonto). Es el ejemplo de Omar Sy, un actor que antes de la producción que lo saltó a la fama, “Intocable”, había participado en una decena de films sin que su rostro nos fuera familiar, participando como mero secundario, y que a raíz del éxito de su film más conocido, se le ha intentado impulsar una carrera casi a contrarreloj, pues incluso ha participado en películas internacionales de gran escala como X Men Primera Generación (en la que no decía ni una palabra), Jurassic World (como secundario compañero del protagonista) o Inferno (cuyo personaje será mejor olvidar…). En estos 5 años desde aquella producción que le saltó a la fama, no ha parado de trabajar en producciones de su país natal como protagonista absoluto, intentando explotar su vis cómica que tan bien le funcionó en aquella cinta (cintas como Samba o Monsieur Choclat así lo atestiguan, aunque también posee su vena dramática), y ahora nos entregan Mañana Empieza Todo, cuyo principal reclamo es la presencia de este actor como protagonista absoluto…pues la premisa (y su desarrollo, no nos engañemos) lo hemos visto cientos de veces.

Samuel (Omar Sy) es un joven soltero y conquistador que vive en la costa francesa. Un día una antigua aventura (Clemece Poesy) se presenta con un bebé en brazos, le comunica que es su hija y desaparece. Incapaz de llevar una vida con un bebé intenta encontrar a la madre sin éxito. Pasa el tiempo y mientras la niña va creciendo llevan una vida divertida y maravillosa. 8 años más tarde la madre regresa para recuperar a su hija (Gloria Colston).

Querido espectador ¿ usted ha visto Kramer contra Kramer? Si no lo ha hecho yo que usted me olvidaría de esta película e iría corriendo al videoclub ( o en su casa desde Netflix, HBO…), por que se trata de una de las cintas mas sencillas y a la vez mas complejas y tiernas que ha dado el mundo del cine sobre la posesión de un crío (es como la madre superiora sobre el tema). Y es que, Mañana Empieza Todo parte de una premisa muy parecida, solo que añadiendo una patina de comedia mas desenfadada que, precisamente, es lo que menos funciona en el film (no hace gracia la mayoría de las veces, aviso), especialmente durante una primera parte que, ya para comenzar, apuesta por una ingenuidad no muy bien medida e introducida en el film (en Londres te acoge el primer gay, así tal cual, que te topes por el metro parece querer decirte), en la cual es difícil de creer todo lo que acontece en su primera media hora, forzando todos los acontecimientos para que la historia se ubique en Londres (cosa que no termino de entender, la verdad).

Ahora bien, una vez se empieza a establecer la química entre la pequeña Gloria Colston y Omar Sy, lo cierto es que el film va aportando simpatía en la pareja protagonista. Cierto es que tiene un exceso de azúcar, pero tampoco se excede en demasía dejando que sea la química entre estos dos actores las que verdaderamente levanten las intenciones del film. No es que sea gran cosa, pero consiguen que el film sea distraído gracias al carisma que imprime su pareja protagonista, y aunque no es demasiado, es suficiente como para no lamentar su visionado. Incluso el contraste que se genera con la aparición de Clemece Poesy funciona, y aunque el espectador adivina cada uno de los acontecimientos que se irán desarrollando a lo largo del film, siempre se mantiene un ritmo estable que impida que nos aburramos. En ese sentido, es cumplidora.

Ahora bien, quien espere sorpresas en su argumento o una visión real o más cruda sobre este tema, tendrá que esperar para otra ocasión pues Mañana Empieza Todo prefiere cumplir con los mínimos requisitos de este tipo de producción amable, que bien podría transmitirse por televisión en la hora de la sobremesa si no fuera por su actor protagonista. Es una lástima que se quede a medio gas en casi todo lo que plantea (tanto drama como comedia), dejando que sea su pareja protagonista la que lleve las riendas de la producción, tirando hacia recursos muy manidos y ya muy vistos en su libreto (por no hablar de lo ofensivo que resulta hacia el colectivo LGTB…poco bien le hace, la verdad). Resumiendo, Mañana Empieza Todo no inventa la rueda ni lo pretende, y es cierto que resulta distraída y se deja ver gracias al carisma de sus protagonistas (aunque sin excederse), pero no deja de ser una producción al uso que tira de fórmula y que una vez acabada la proyección…olvidarás al instante.

Nota Factoría del Cine: 5

Manu Monteagudo

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