La Doncella (The Handmaiden) es la nueva película de Park Chan-Wook, ¿qué significa esto? Que cualquier amante del séptimo arte debe anotar esta película en su agenda al tratarse de la nueva cinta dirigida por el director de Oldboy (la original, no el innecesario remake de Spike Lee), todo un clásico a día de hoy. Pero no solo de este film ha vivido el cineasta, sino que su recorrido ha estado plagado de triunfos artísticos como Simpathy for Mr Vengeance (una auténtica joya de título), Simpathy for Lady Vengeance (quizá la peor de la trilogía, pero aún así, estupenda por todos los recursos narrativos que usa) o Stoker (el ejemplo perfecto de cómo la puesta en escena puede magnificar un guión de sobremesa), por poner varios ejemplos (Thirst y Soy un Ciborg me faltan por visionar todavía). Ahora vuelve tras las cámaras con un film que, además de llevarse el Premio del Público en el Festival de Sitges, retoma ciertos vicios de sus películas previas, ya que La Doncella es un relato retorcido donde Park Chan-Wook juega con el relato a su antojo con una elegancia ejemplar.

Corea, década de 1930, durante la colonización japonesa. Una joven carterista (Sookee) es contratada por un falso Conde para robar la herencia de una rica mujer japonesa (Hideko) que vive recluida en una gran mansión bajo la influencia de un tirano (Kouzuki). Para ello Sookee se hará pasar por su doncella.

La Doncella no decepciona, que quede claro. Quien haya curioseado la filmografía del director y haya conectado con su universo, volverá a repetirlo en su nuevo film, solo que de una manera sofisticada y más elegante. Es la única distinción que la encuentro con el resto de su filmografía, pues, a pesar de la elegancia del resto, la forma de abordarlas aquí debido a la época en la que se sitúa, permite explotarlo aún más. Y vaya si lo hace, porque lo que Park Chan Wook explora aquí son terrenos desconocidos en la que el juego del gato y el ratón está explotado hasta la última coma pero añadiendo toques de erotismo, misterio (mucho misterio) y gotas de sadismo donde el uso de amo y esclavo esta usado de tal manera que parece sacado de una novela del propio Marques de Sade. Un batiburrillo que puede resultar algo chocante pero que funciona a la perfección debido al pulso y a la puesta en escena del cineasta, que se rodea de un equipo FORMIDABLE en la que es imposible ponerle cualquier pero a la misma (fotografía, diseño de producción, banda sonora, interpretaciones, montaje…).

El único problema que le encuentro a La Doncella es una duración abultada de dos horas y media que, a pesar de que nunca aburre, si que termina por hacer más fatigoso el recorrido una vez va avanzando, sobre todo cuando ya en su primera hora nos encontramos con constantes giros argumentales que en su parte final, ya no sorprenden debido a su acumulación. Si en su primera parte el director expone la presentación de sus personajes y la situación, la segunda parte contiene precisamente los giros necesarios (y totalmente justificados, que conste) para así desarrollar la misma, y una vez llevados a la tercera parte, su conclusión, el espectador está, sencillamente, agotado. Agotado quizá de dar demasiadas explicaciones (aunque en este caso estén justificadas) que ha estado viendo durante una buena hora de película y que no cesa hasta acabar el film. Esto crea una sensación de fatiga y de cierto cansancio que lastran el resultado final, ya que, puedo decirlo claramente, me estaba pareciendo una de las mejores películas del año.

Como podrán observar, me he dedicado bien poco (por no decir nada) a desvelar segmentos de la película…me lo agradecerán, porque cuanto menos sepas de ella, mayor será la sorpresa. La indeterminación que va creando alrededor de su primera hora desconcierta un poco al no saber muy bien con qué estamos tratando, pero una vez muestra las cartas, va adaptándose en un género y otro de manera tan eficaz que, prefiero no añadir nada más, porque hay escenas que dejan con la mandíbula, sencillamente, desencajada (cuando la vean, sabrán a lo que me refiero, sin duda). La Doncella (The Handmaiden) es un film que recoge todos los vicios del director, solo que narrado de forma mucho más elegante y refinada con el toque perverso y retorcido característico de su cine (aunque, a decir verdad, podríamos decir, que se trata de su film más bello), aunque a veces se le exceda la mano con el metraje. Sin duda, es una de las opciones mas recomendables en el ambiente cinematográfico.

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La Doncella (The Handmaiden) es la nueva película de Park Chan-Wook, ¿qué significa esto? Que cualquier amante del séptimo arte debe anotar esta película en su agenda al tratarse de la nueva cinta dirigida por el director de Oldboy (la original, no el innecesario remake de Spike Lee), todo...