Cada vez que llega a nuestras pantallas (o al mundo entero) una nueva película de Nicolas Winding Refn, todas las miradas se centran en su producción. No es para menos, pues este cineasta de Dinamarca se ha ido labrando una carrera en la que poco a poco ha ido consiguiendo cierto prestigio de crítica y público gracias, especialmente, a Drive (una película estupenda, sin duda, pero de la que tampoco es la gran maravilla de la que muchos hablan), pero este director, ya tenía un trabajo a sus espaldas de lo más longevo (su primera película, Pusher, es del año 1996). Lo más curioso, es que a pesar de cada película posee un género distinto, todas ellas tienen una marcada personalidad en su puesta en escena que, aunque vaya variando, ha ido marcándose hasta hacerlo suyo propio (ahí podéis ver la estupenda Fuera de sí, la notable Bronson, la arriesgada Valhalla Rising, la comentada Drive o la interesante pero irregular Solo Dios Perdona…que no podían ser más distintas entre sí, pero que poseen el sello autoral del director). Ahora nos llega su última producción, The Neon Demon, que se presentó en Cannes con cierta polémica al presenciar durante la proyección abucheos y elogios a partes iguales…y ahora tenemos el placer de poder presenciar el por qué de tanto ajetreo, pues sin duda, The Neon Demon es Nicolas Winding Refn en estado puro.

Una chica joven (Elle Fanning) desembarca en Los Ángeles. Su sueño es convertirse en modelo. Su ascenso fulgurante y su pureza suscitan celos y codicia. Algunas chicas se rinden ante ella, otras están dispuestas a todo para robarle su belleza…

He de decir que durante la primera hora de The Neon Demon estaba completamente embaucado. Es como si su director nos hipnotizara ante un relato que audiovisualmente te adentra en un mundo que, pese a tener los pies en la tierra, fuera totalmente onírico. Refn dibuja la ciudad de Los Ángeles como si se tratara de una urbe onírica, como si la protagonista viviera un estado de ensoñación perpetuo. Ese estado de ensoñación, casi Lynchiano por momentos, permite al cineasta crear un universo propio que, aunque se ancle en la realidad, prefiere difuminar a través de una historia que, a pesar de su sencillez, va tornándose más y más extraña en la que, desde el primer instante, nos dejan muy claro que, en ese mundo, no hay que fiarse de nadie (es como una mezcla entre Cisne Negro y Showgirls, pero en Los Ángeles…eso sí, sin el tono trash de la cinta de Verhoeven). Por eso, mientras vemos el proceso de degradación moral de su protagonista al adentrarse en ese mundo de las modelos tan oscuro, el film fascina por cómo la trata gracias a una fotografía brillante de Natasha Braier (que bien aprovecha los contrastes de colores), y especialmente a una banda sonora de Cliff Martinez que es SOBERBIA, y que ayuda a entrar a la perfección en ese estado de ensoñación que vive su protagonista.

Ahora bien, a partir de su primera y excelente hora (que culmina con la hipnótica secuencia del “demonio de neón”), el espectador decidirá. Creo que dependiendo de los gustos de cada público, disfrutará en gran o menor medida de la experiencia que supone el visionado de The Neon Demon durante estos minutos, pues el film es un salto al vacío en toda regla en la que no se pone ningún tipo de límite. Con esto no quiero decir que el film sea radical, pues no lo es en absoluto, pero sí que puedo entender ciertas opiniones de que el film no termina de cumplir ciertas expectativas (no para mi, que conste). Lo que hay que admirar de toda esta parte es lo arriesgado y lo valiente de su propuesta, pues a estas alturas creo que su director ya no tiene que demostrar nada, pero se agradece el arrojo con la que afronta toda esta parte (especialmente sus últimos minutos de proyección). Lo único verdaderamente achacable es una duración excesiva que permite cierta sensación de rutina una vez ha pasado la primera hora, ya que la historia se queda estancada y va un poco a la deriva sin saber muy bien hacia donde recurrir…pero afortunadamente, cuando por fin se decide, consigue retomar el interés de la propuesta de manera muy distinta a lo que quizás muchos se esperen (a algunos espectadores, les resultará ridículas ciertas escenas y no les culpo ojo…), tomando una posición absolutamente Lynchiana que la beneficia.

Pese a todo, el film hay que vivirlo. No es un film cualquiera, sino una experiencia audiovisual que hay que disfrutar en el momento y dejarse llevar por ella (que sea mas fácil o no depende de cada uno). Yo entiendo las posturas de cada parte, y con lo que me quedo es con una propuesta interesante, arriesgada y valiente, con un poder de fascinación que absorbe, y que cuenta con un equipo artístico impecable (especialmente su banda sonora, maravillosa). El apartado interpretativo cumple de sobra, sin duda, pues Elle Fanning consigue fascinar con su sola presencia y el papel le viene como anillo al dedo, al mismo tiempo que Jena Malone encandila con una interpretación fantástica por lo medido de su personaje (el mas interesante de todos, sin duda). El resto de secundario cumple efectivamente, incluido un Keanu Reeves distinto a lo que se le suele ver.

The Neon Demon merece un visionado, sin duda. Creo que producciones como esta hacen falta en el mundo del cine por su valentía y arrojo y, sobre todo, por no seguir ciertos cánones que el film, por supuesto, rompe. No es una película perfecta ni mucho menos, pero hasta ella misma lo sabe, y esa es la mayor de sus virtudes pues no le importa, y ese descaro de Nicolas Winding Refn de mostrarlo en pantalla puede chirriar a muchos, pero a otros, sin duda, les encantará (no por nada se llevó el Premio de la Crítica en el Festival de Sitges). Por mi parte, yo me quedo en un punto medio, inclinándose la balanza hacia el aspecto positivo al hacerme vivir una experiencia audiovisual hipnótica que, en cierto momento, se va por las ramas, sin saber mucho hacia dónde quiere ir, pero cuyo arrojo por mantener las ideas personales del director y su descaro a la hora de retratarlo, la hacen incluso hasta divertida. Lo dicho, una película que se merece un visionado para sentir lo que es The Neon Demon.

Nota Factoría del Cine: 6

Manu Monteagudo

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Cada vez que llega a nuestras pantallas (o al mundo entero) una nueva película de Nicolas Winding Refn, todas las miradas se centran en su producción. No es para menos, pues este cineasta de Dinamarca se ha ido labrando una carrera en la que poco a poco ha ido...