Afortunadamente en nuestro país, tenemos la suerte de que las distribuidoras consiguen estrenar películas que, en la mayoría de los casos en películas que proceden del país nipón nunca llegan a ver la luz, pero no en el caso de Hirokazu Koreeda. Cierto es que se distribuyen en muy pocas pantallas de cine, pero menos da una piedra, y ahí están sus producciones en nuestras pantallas, aunque sea en pocas, gracias a Golem. Koreeda es un cineasta muy especial, sin duda. El tacto que posee a la hora de establecer los lazos familiares resultan tan naturales y tan creíbles que, más que una película, lo que estamos viendo es lo mas parecido a mirar por la ventana de unos personajes que bien podrían estar en tu casa, o en tu bloque, o en cualquier parte del mundo. Tampoco soy yo quien para repasar la filmografía de su director, pues solo he podido visionar dos films (la interesante Still Walking y la notable Air Doll, esta última en clave de ciencia ficción), pero lo que le caracteriza, el tacto a la hora de establecer las relaciones humanas, está presente en cada uno de sus films, algo que en Después de la Tormenta se ve marcada a unos niveles estupendos y notables.

Ryota (Hiroshi Abe) vive en el pasado, en sus momentos de gloria como premiado autor. Tras divorciarse, gasta en las carreras todo el dinero que gana como detective privado y no puede pagar la pensión alimenticia de su hijo. Tras la muerte de su padre, trata de retomar las riendas de su vida y hacerse un hueco en la de su hijo. Un inesperado tifón obligará a toda la familia a pasar la noche juntos en casa de la abuela (Kilin Kiki) y les dará la oportunidad de reencontrarse.

Despues de la Tormenta plantea una de las mayores preguntas que todo ser humano ha rondado por su cabeza alguna vez…”¿y si…?. Koreeda lo hace desde el punto de vista mas humano posible, con unos personajes harto creíbles, donde la empatía con ellos es instantánea por que, lo que transmiten en todo momento, es humanidad. Podrías ser tu, un familiar, un compañero, amigo, vecino…lo que retrata Koreeda es al ser humano en su máxima expresión con unos personajes que pensaban tener una vida muy distinta de la que finalmente, han terminado teniendo. El retrato que hace de esta familia resulta tan cercano y tan natural que, como dije en el primer párrafo, mas que una película de ficción, parece

que estemos ante una ventana que nos muestra la vida real, con unos diálogos muy cuidados y muy precisos que ayudan a desarrollar a sus personajes, a su historia, y a su planteamiento. En ese sentido, pese al costumbrismo del que hace gala, y su naturalidad (parece incluso que los actores improvisan de lo naturales que están), el film resulta muy medido, sabiendo en todo momento lo que quiere contar y cómo para que así nos acerquemos mas a sus personajes.

Unos personajes a los que en algunos casos se regodea demasiado tiempo en presentar. Es cierto que otros, como los personajes femeninos, no le hace falta más que una mera escena para conseguirlo, pero en el caso de su protagonista, es cierto que se recrea demasiado en su día a día, y lo cierto es que cae en una rutina innecesaria que, a pesar de estar justificada, resulta algo intrascendente por momentos (hablo del personaje de Ryota al que vemos sus métodos de trabajo y sus vicios, además de cómo espía a su familia, un par de veces o más….cuando ya la primera vez que se hace queda clara la definición de su personaje). Pero una vez empieza la tormenta del título surge el conflicto, y por qué no decirlo, la magia de un reencuentro que pondrá fin a tantas dudas que el personaje trae para sí.

Pero sin duda, el mayor logro del film es conseguir la naturalidad de unos actores a los que es imposible no creerse. Son la vida misma. Puede que en la cultura occidental se vea de otra manera (por tema cultural, mas que por otra cosa) pero el factor humano está siempre presente y es lo que los actores consiguen transmitir en todo momento. Y no podría dejarme a ni uno solo por que todos consiguen que simpatices con ellos, aunque la que se lleva la palma en ese sentido es una Kilin Kiki que desde su primera escena se mete al público en el bolsillo con una facilidad pasmosa (la mezcla de simpatía, emotividad y frescura que aporta resultan impagables).

Despues de la Tormenta es un film que cumple con los requisitos de su director, Hirokazu Koreeda. Una película con mucho tacto, repleto de personajes cargados de humanidad y con un planteamiento tan presente en nosotros (mirar hacia el pasado y ver que hicimos mal con nuestra vida) que es muy difícil resistirse a ella. Es cierto que no es una película de gran ritmo (se están cuando debe presentar a su personaje protagonista) pero sus diálogos e incluso muchos de sus silencios poseen una carga de profundidad tal (y de simpatía) que es muy difícil no mantener la atención sobre la misma. Una cinta mas que recomendable, estupenda, en la que Koreeda sigue demostrando que es uno de los cineastas que mejor sabe transmitir los problemas humanos a día de hoy como un fiel reflejo del mundo.

Nota Factoría del Cine: 7

Manu Monteagudo

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