Creo que ya no sorprendo a nadie si digo que Morgan guarda cierto paralelismo con una película muy reciente, Ex Machina, que se estrenó el pasado año. Esta última película (ganadora de un Oscar a Mejores Efectos Visuales de forma muy merecida) suponía una de las películas de ciencia ficción más gratificantes que nos ha regalado el género en bastantes años, y una de las mejores en cuestión de robótica que nos ha regalado el cine, no solo por unas interpretaciones fantásticas (tres son los protagonistas y un secundario) y una puesta en escena que sabe imprimirle una atmósfera magnifica, sino por un guión que sabía aprovechar a la perfección los planteamientos que exponía. Por eso, que una película como Morgan, llegue a estas alturas resulta toda una pena, pues sin llegar al nivel de calidad de la película anteriormente citada, sí que supone una cinta de entretenimiento de serie B muy digna, plagada de un reparto magnífico y una puesta en escena que, para ser el debut del hijo de Ridley Scott, resulta muy prometedor.

Una consultora corporativa (Kate Mara) es enviada a un remoto lugar secreto, donde deberá investigar y evaluar un espantoso accidente. Allí descubrirá que todo fue desencadenado por una aparentemente inocente “humana” que encierra un misterio que podría ser infinitamente prometedor y a la vez increíblemente peligroso.

Morgan coquetea peligrosamente con un montón de géneros, que puede llevar a cierta descompensación en su tono que la perjudique, pues el film toca la ciencia ficción, el terror, la acción e incluso aporta toques minimalistas, pero el film los acaricia con solidez. No desentona en absoluto que el film vaya pasando por distintos géneros porque su director, Luke Scott, parece que tiene las cosas bastante claras a la hora de manejar el relato. Y en ese sentido, el cómo va encauzando la historia manejando los diferentes giros de la película, están resueltos con convicción, gracias a un control de sus elementos que hacen asentar el producto. Tampoco el film quiere ser mas de lo que es (aunque a veces se cree importante en su drama…que está bien integrado, ojo), y su director lo sabe, manejando un presupuesto ínfimo con una escasez de medios que se aprovecha al límite dando como un resultado un producto de serie B efectivo, directo, y muy entretenido.

Por que Morgan apenas pierde el tiempo, ya que su duración es de 87 minutos, que se agradecen sobremanera.Y lo cierto es que uno mientras está visionado el film se pregunta cómo ha sido posible que su director haya conseguido condensar toda la trama que tiene entre manos en menos de hora y media…y desde luego, el resultado, que podía haber sido un desastre, consigue que sea directo, claro y sin segundas intenciones, con un montaje claro que permite que el ritmo del relato nunca decaiga, y que su popurrí de géneros no sea visto como un inconveniente. A todo esto cabe destacar una estupendo fotografía, que sabe aprovechar los fríos pasajes de la cinta, para que así en los momentos de liberación, explayarse con el paisaje como una liberación, al igual que una MAGNÍFICA banda sonora de Max Richter, que da con el tono justo y preciso del film, especialmente en sus momentos mas dramáticos (la mayor parte salvados por la música, créanme, y que recuerdan al recientemente fallecido James Horner).

Pero, sobre todo, el mayor peso del film es un reparto espléndido, que da lo mejor de sí para que así el producto tengo una factura más que digna. Para empezar, Kate Mara hace una de las interpretaciones más convincentes de su carrera (la manera de abordar su personaje a través de su pose corporal y su gesto imbatible, ganando una presencia increíble, es el mejor ejemplo), lo de Anna Taylor Joy (que fue el descubrimiento de La bruja, estrenada este año) no tiene nombre pues se come a todos los miembros del reparto con una interpretación FANTÁSTICA (difícil no conmoverse en sus momentos mas dramáticos), a Toby Jones siempre se le agradece cualquier participación en una película (aunque aquí no brille mucho), Rose Leslie está correcta, sin más (su personaje es el mas tópico de todos y la actriz, se encuentra algo limitada), Michelle Yeo devora la pantalla con una presencia brutal (sus escenas cautivan…todas ellas, atención a su primera aparición en la cena), Jennifer Jason Leigh parece que repite el papel de Los Odiosos Ocho (al comienzo del film ya la linchan…) y, sobre todo, un Paul Giamatti que protagoniza, sin duda, la mejor escena del film y la más intensa (un cara a cara con Anna Taylor Joy sublime, de una tensión en el diálogo sobresaliente).

Es cierto que el film podía haber profundizado más en el tema, en vez de centrarse en las escenas de acción (bastante bien resueltas, para mi gusto, pues los golpes duelen), pero la película tiene su sello propio y va por un camino que, aunque menos profundo que su hermana mayor Ex Machina, si que resulta entretenido y bien ejecutado (aunque su final resulta algo gratuito, la verdad). Así, Morgan es un film de serie B que supone un buen debut para el hijo del Ridley Scott que tiene el problema de estrenarse demasiado cerca de Ex Machina, una cinta que guarda muchos parecidos y de un nivel bastante superior a esta, pero gracias al buen hacer tras la puesta en escena de su director, consigue que su película sea un entretenimiento la mar de digno, muy condensado, con unas interpretaciones estupendas y un relato que, aunque algo manido por momentos, no deja de ser una serie B bien concebida directa y concisa. Ni más ni menos.

Nota Factoría del cine: 6

Manu Monteagudo

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