Fede Álvarez ya puede respirar tranquilo (perdón por el chiste fácil). Con solo dos películas en su haber (y dos cortometrajes), este cineasta ya tiene un hueco asegurado en la industria…y no es de extrañar. Tras callar bocas con su debut en el remake de Posesión Infernal (una cinta estupenda, y una de las más salvajes que ha parido Hollywood en bastante años…aún sigo recordando el maravilloso clímax final), el éxito de crítica y de público cosechados por esta última le ha dado puerta abierta para realizar otra película anclada al género de terror (aunque mas diría thriller), con un presupuesto ínfimo, y que en su estreno en Estados Unidos se ha visto recompensado con otro éxito de crítica y de público, y mas, en un género tan difícil de contentar como es el de terror. Estamos hablando de No Respires, su segunda película como director, y que, en esta ocasión, incluso supera los estupendos resultados de cinta predecesora con un thriller que te mantiene pegado a la butaca durante su hora y media de proyección.

Un grupo de amigos asaltan la casa de un hombre rico, y ciego (Stephen Lang), pensando que lograrán el robo perfecto. Están equivocados.

Y ya está. Con esta premisa Fede Alvarez tiene todo el pescado vendido, y con una sinopsis tan básica y tan sencilla, lo que consigue es un ejercicio de suspense y de tensión que alcanza cotas brillantes hasta el punto en el que el espectador nunca se encuentra seguro. Por que lo mejor que puede hacer Alvarez durante todo el transcurso del film es presentarnos la casa (fortaleza mejor dicho) para que así en su desarrollo el espectador se encuentre angustiado por la manera en la que sus protagonistas deben escapar de la misma. Y si encima nos presenta a un villano imponente como el aquí presente, la sensación de peligro constante en la que, bajar la guardia, supone la muerte, resulta angustiosa hasta decir basta. Pero mas interesante si cabe es el punto de vista que aporta el director, poniendo de protagonistas a unos ladrones que viven como buenamente pueden en las apocalípticas calles de Detroit, para que así la linea que cruza entre héroes y villanos sea difuminada por completo.

Todo narrado con una pericia formidable en la que se saca el mayor partido posible a su premisa con una puesta en escena que, digámoslo ya, es el punto fuerte de la película. Fede Álvarez supera (con creces) su ya estupendo trabajo en el remake de Posesión Infernal, con una vitalidad y una energía que ya quisieran muchos directores. No solo por los planos secuencias que regala durante todo su metraje (atención al de la presentación de la casa…no por nada recuerda a La habitación del pánico), sino por romper ciertos esquemas visuales (el momento nocturno está aprovechado de forma fantástica, rompiendo un poco con ciertos convencionalismos) y un uso del sonido espléndido que en esta película se explota como su mejor arma. Todo adornado con un ritmo que no ofrece descanso alguno (salvo la necesaria introducción…eso si, a los diez minutos, ya estamos en la casa), una violencia descarnada que duele solo de verla (y no solo por lo gráfica que es, que no lo es tanto, sino por la contundencia de sus golpes)y una estupenda fotografía que aprovecha el espacio hasta el mas mínimo detalle con una luz casi fantasmagórica del sitio, tanto de la casa como de la ciudad de Detroit.

Puede que algunos puedan parecerle excesivo el recurso que se sacan en el guión respecto a la explicación del villano y su método, pero he de decir que resulta tan grotesco en su planteamiento que funciona dentro de la dinámica del film, y funciona sobre todo, gracias a lo amenazante e implacable que resulta Stephen Lang, sin duda, en una de sus mejores papeles. Es una interpretación completamente física, y el actor consigue una imponente presencia que, os aseguro, cualquiera que hubiera dudado de su carácter físico…que vea la película y lo verifique (el resto del reparto está simplemente correcto).

No Respires es, en opinión de un servidor, la mejor película de género del año 2016. Una cinta que, como bien indica el título, no te deja apenas respirar de forma placable, concisa y directa, de forma que sus pretensiones son tan claras que es muy difícil ponerle peros a la misma siendo tan consciente de lo que es (aunque su epílogo es innecesario a todas luces). Fede Alvarez consigue consagrarse con una segunda película aún mas notable que su antecesora, en un thriller intenso, entretenido de principio a fin y que conseguirá que te arranques las uñas de los nervios. Lo dicho, muy recomendable, y muy superior a la media de lo que suele hacer en el género al que va asociado.

Nota Factoría del Cine: 7

Manu Monteagudo

JFPCríticasCríticas,Fede Álvarez,No respires,terror
Fede Álvarez ya puede respirar tranquilo (perdón por el chiste fácil). Con solo dos películas en su haber (y dos cortometrajes), este cineasta ya tiene un hueco asegurado en la industria...y no es de extrañar. Tras callar bocas con su debut en el remake de Posesión Infernal (una cinta...