Todavía sigo recordando la sorpresa que me llevé viendo el primer film de sus directores Henry Joost y Ariel Schulman, “Catfish”. Esta película que data de 2010 (y que inexplicablemente, no ha llegado a nuestras pantallas…en fin), me la vendieron como si se tratara de un thriller, y es que su avance, así lo parecía, dando un giro en los acontecimientos que en mi caso, pensé que iría encaminada al género de terror…pues qué equivocado estaba una vez la vi. Aunque no era para nada la película que yo tenía en mi cabeza, la sorpresa fue positiva al tratar un tema muy delicado con gran delicadeza y profundamente dramático que estaba resuelto de la mejor forma y con un ritmo fantástico. Así, pues, los de Hollywood no se hicieron esperar y les pusieron frente a las cámaras de la saga Paranromal Activity (la tercera y la cuarta si no me equivoco), en la que demostraron su pericia tras las cámaras (lo mejor era su puesta en escena, desde luego). Aunque aún queda por estrenarse otra de sus producciones, Viral, llega ahora a nuestras pantallas Nerve, una producción con una premisa bastante interesante en la que sus directores le sacan un gran partido gracias a un ritmo endiablado y directo al grano que hacen de Nerve una de las producciones mas satisfactorias de este verano

Cuando Vee (Emma Roberts) comienza a concursar en Nerve, un juego anónimo de retos que se retransmite on line, descubre que el juego sabe cosas de ella. La tienta con los premios que más desea y la empareja con Ian (Dave Franco), su chico ideal. Al principio todo es genial: los fans de Vee e Ian los animan mientras ellos superan retos más y más arriesgados. Pero todo da un giro inesperado cuando lo que empiezan a jugarse es su propia vida. ¿Hasta dónde será Vee capaz de llegar?

Nerve, como dije en el primer párrafo, es una película que va directa al grano. Desde sus primeros compases, apenas pierde el tiempo, y avanza a paso firme sin que el ritmo de la película decaiga en ni un solo instante. Y esto es gracias a una puesta en escena que, ya desde su mismo inicio, resulta enérgica y muy viva, dando una sensación de cierto frenetismo (bien controlado) que siempre mantiene la atenta mirada del espectador, por que, afortunadamente, en Nerve siempre hay algo que contar, ya sea de sus personajes (bien trazados con pocos elementos) o de las pruebas a las que tienen que ser sometidos sus protagonistas, de las que, afortunadamente, apenas ofrecen descanso alguno, sucediéndose a un ritmo vertiginoso del que es imposible resistirse, sin llegar a saturar, lo que la beneficia doblemente.

Cierto es que en su tercio final quizá el interés decaiga un poco mas, pero los directores lo resuelven tan bien gracias a su estilo visual y a su sentido del ritmo, que impide que desconectemos del relato. Además, se agradece enormemente que, en una película de este tipo, de y para adolescentes, su mensaje moral no esté tan masticado, y aunque hay algún instante (como su clímax final) que parece querer tocar el tema, los cineastas consiguen esquivarlo para que no chirríe en el conjunto, dejando que sea su historia y sus acontecimientos los que hablen por sí solos, y no un mero discurso mas escuchado que el tebeo. Por ello, encontrarse un producto de este género, destinado a un público adolescente y anclado en este género (y que no suele dar muchas alegrías, mas bien al contrario), que no lleve a engaño y que ofrezca un entretenimiento sin que tome al espectador por idiota, provoca una satisfacción bastante elevada.

Sobre todo, por que la sensación que crea, es que todos los involucrados en el film, se lo han pasado estupendamente: desde sus directores, que hacen todo tipo de viguerías con la cámara y con los puntos de vista (no hay momento donde se acomoden), hasta un montaje soberbio (que nunca pierde el hilo de la narración), pasando por una fotografía magnífica (practicamente toda ella está con luces de neón, provocando una sensación de ensoñación muy conseguida por lo que va pasando la protagonista) y una banda sonora con apuntes electrónicos y una acertada selección musical, que da con el tono perfecto de la película (atención al tema de la prueba en la moto…el corazón se te pone a mil).

Interpretativamente, tenemos a una Emma Roberts que es puro encanto, y enamora desde el minuto uno aguantando el peso del relato con gran determinación y buen hacer, y la química con Dave Franco funciona, aunque a este último se le vea algo forzado en sus primeros compases (luego se va haciendo al personaje). Me gustaría destacar también a una estupenda Emily Meade, como la mejor amiga de Vee (su escena de la escalera ofrece el momento mas tenso del film) y a la pequeña presencia de Juliette Lewis como madre de la protagonista.

Así, Nerve, aún con sus peros (que los tiene, sin duda), se trata de un entretenimiento tan eficaz y tan consecuente consigo mismo que es muy difícil resistirse ante un pasatiempo tan bien concebido, sobre todo en este tiempo veraniego. Sus 90 minutos se pasan en un suspiro gracias a unos directores que tienen las cosas claras, ya que van directos al grano desde el minuto uno sin que al espectador le de tiempo para reposar, manteniendo la quinta marcha durante todo su recorrido, sin que el nivel de saturación llegue a hacer mella en el espectador. Lo dicho, si queréis pasar un rato entretenido, seas adolescente o no, Nerve es la mejor opción que tenéis en la cartelera.

Nota Factoría del Cine: 6

Manu Monteagudo

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