Jaume Collet Serra siempre ha contado con mi simpatía. Este director catalán, que probó suerte al otro lado del charco grabando videoclips y que ahora se trata de uno de los directores más interesantes de la actualidad por su nada disimulado acercamiento al cine de serie B, ha demostrado que quiere puede (aunque también cuenta la suerte, que conste). Ya desde su primera película, La casa de cera (una cinta de terror al uso que bien incluía momentos impagables gracias a su dirección), demostró un acercamiento al cine de terror de serie B que en su siguiente película; con La Huérfana, demostraría un dominio del género bien definido y sólido que, desde luego, puso su nombre en una lista de directores a seguir. Después de dirigir tres cintas de acción con el gran Liam Neeson (de las que solo he visto la entretenida aunque algo absurda Sin identidad), Collet Serra vuelve al género de terror con Infierno Azul, que, según sus promociones, quiere ser la nueva Tiburón del S XXI…un resultado, que, una vez vista la película deja mucho que desear en cuanto a comparativa, pero del que, sin duda, se trata de un entretenimiento perfecto para este verano.

Nancy (Blake Lively) es una joven que está intentando superar el dolor de la pérdida de su madre, que ha fallecido recientemente. Un día, mientras está surfeando tranquilamente en una paya recóndita, de repente es atacada por un gigantesco tiburón blanco. Por suerte logra sobrevivir, el problema es que se queda atrapada en pequeño islote a tan solo 200 metros de la costa. La distancia es corta y escapar parece sencillo, pero alcanzar la salvación no resulta fácil con el enorme escualo vigilando a su presa. Por tanto, para salir de allí tendrá que armarse de valor y usar todos sus recursos.

Lo mejor que puedo decir de una película como Infierno Azul es que no te engaña en absoluto. Si has visto el avance de la película y te ha gustado lo que has visto, está claro que la cinta no te va a decepcionar…es lo que te esperas de ella, ni más ni menos ¿Y qué es lo que uno espera? Entretenerse, sin ir más lejos, y Jaume Collet Serra sabe mantener un ritmo constante a la cinta, sin tener otra pretensión que esa, y se cumple ese objetivo con corrección y sin muchas mas ganas de trascender, porque lo que al fin y al cabo estamos viendo es una serie B correcta y distraída que haga pasar un buen mal rato al espectador. Todo adornado visualmente de forma estupenda (aquí el trabajo de fotografía es espléndido, por no hablar de unos efectos visuales muy conseguidos en el caso del escualo de turno), con alguna que otra sorpresa argumental muy agradecida (esa relación entre la protagonista y la gaviota herida), donde se nota que sus creadores se lo quisieron pasar bien sin complicarse mucho la vida.

Y ese es el único (y algo grave) punto flaco del film que no esconde ningún tipo de sorpresa, y aunque se agradece su capacidad de entretener manejando el relato “sobreseguro”, da la sensación de que se pudo aprovechar mejor la tensión, quedándose en un punto que, se queda en un buen sitio, desde luego, pero en la que nunca llegamos a arrancarnos las uñas. Sé que es difícil exprimir un argumento semejante, pero el espectador puede adelantarse a todas las escenas que acontecen en el film, porque, precisamente, juega como he dicho, con el manual puesto, y un poco más de riesgo o incluso, jugar más con los nervios del espectador no habría estado mal, quedándose en un punto justo para agradar, pero no para encantar. No hablaré de los tópicos que pueblan en el film (pues son incontables) porque sería un error destacarlo cuando la película sabe lo que es en todo momento, aunque me gustaría decir que la manera de exhibir a Blake Lively durante su primera tramo me parece algo pesada y exagerada (ya sabemos que es un cuerpo perfecto pero no lo recalques tanto).

Quizá su promoción a la hora de venderla como la nueva Tiburón del siglo XXI le juegue un flaco favor al film, al igual que un avance que desvela casi todas las etapas por las que pasa la película, pero Infierno Azul es una película que no te engaña si uno va buscando entretenimiento. Una hora y media donde apenas se pierde el tiempo y donde Jaume Collet Serra maneja el relato con la precisión de un reloj suizo (quizá demasiada precisión, no le habría venido mal soltarse un poco la melena), creando un pasatiempo de lo mas distraído que, para estas fechas, desde luego, resulta ideal. Quien vaya buscando algo más intenso o más profundo como sí lo fue el Tiburón de Steven Spielberg , será mejor que espere para otra ocasión, pero quien quiera entretenerse en una sala de cine con un buen cubo de palomitas y un refresco, desde luego, Infierno Azul es una opción de lo mas apetecible. No será una de las mejores películas de su director, pero al menos, sigue manteniendo intacto su afán por entretener al espectador lo máximo posible.

Nota Factoría del Cine: 6,5.

Manu Monteagudo

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