La película “Sutak, nómadas del viento”, que significa en el idioma de los pastores de Kirguistán “puro como la leche”, transcurre en las altas montañas del Kirguistán donde vive una familia nómada formada por un anciano pastor, su mujer, su nuera Shaiyr y su nieta de 7 años. Aunque el marido de Shaiyr murió hace tiempo, ella decidió quedarse con la familia por el amor que le inspira esa tierra y sus gentes. Cerca de su casa, hay una estación científica en la que trabaja el meteorólogo Ermek.

“Sutak” comienza presentándonos al verdadero protagonista de la historia, el maravilloso paisaje de las montañas de Kirguistán donde transcurre, apareciendo en los primeros minutos de metraje el abuelo con su nieta, mostrándole una de sus tradiciones sacadas de una leyenda que le explica a la pequeña: una mujer que fue convertida en pájaro por una “chamana” porque intimó con un forastero y que de vez en cuando aparece a la espera de recuperar su forma humana. Esta leyenda puede ser identificada con Shayir, la madre de su hija de 7 años, que se encuentra en una situación similar: se siente atraída por el meteorólogo Ermek pero parece temer que la leyenda se repita con ella, siendo la abuela, su suegra, la chamana de la leyenda que no ve con buenos ojos las intenciones de su nuera. Se trata de una familia atrapada por sus ritos, creencias y costumbres aunque con distintas intensidades: la anciana que representa la tradición, la madre que quiere escapar de ella y le atormenta la culpa tanto al sentirse atraída por Ermek como con las miradas de su suegra, la niña que encarna la inocencia y el hijo mayor que está estudiando en la ciudad y no siente con la misma rigidez de sus abuelos las tradiciones y leyendas de sus orígenes.

“Sutak” habla de los constantes cambios en la vida. No solamente de los cambios en el núcleo familiar, es decir de la madurez y constante aprendizaje de la niña o de la marcha del hijo, sino también del progreso tecnológico por la construcción cerca de su aldea de un ferrocarril que amenazará la vida ancestral de la familia.

La película destaca por su belleza visual, su elegancia a la hora de narrar y de mostrar las pequeñas cosas que conforman el día a día de los personajes, pudiendo llegar a entender las angustias, miedos y esperanzas de los mismos. Por momentos “Sutak” puede resultar algo lenta y presuntuosa, pero el conjunto estético da el resultado que sin suda se ha propuesto su realizador para agradar a un espectador que le interese más el modo de narrar que la historia que cuenta. Tampoco llegará a ser una de las joyas del cine, pero es un visionado muy recomendable, aunque no gustará a todos los públicos.

NOTA: 6,5

Gabriela Rubio

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La película “Sutak, nómadas del viento”, que significa en el idioma de los pastores de Kirguistán “puro como la leche”, transcurre en las altas montañas del Kirguistán donde vive una familia nómada formada por un anciano pastor, su mujer, su nuera Shaiyr y su nieta de 7 años. Aunque...