El nombre de Jeremy Saulnier sea, con toda probabilidad, desconocido para la mayoría de espectadores, pero este cineasta, con solo dos (tres si contamos con la aquí presente) películas en su haber, ha conseguido ser el punto de mira de todas las majors y productoras que se precien. y, ¿cuÁl fue el motivo? La recepción de su segunda cinta, Blue Ruin, película que contó con un presupuesto ínfimo (es más, creo que la rodaron como pudieron), y cuyos resultados fueron más que notables, en una cinta de venganza bien construida, y sólidamente narrada, marcada por un tono seco a más no poder (demasiado, para mi gusto). Desde el éxito de aquel film, al director no le han parado de llover ofertas de grandes producciones, rechazándolas incluso por el miedo a pasar de una cinta sin apenas presupuesto a otra con grandes medios…lo cual me parece una razón lógica. Y su siguiente paso ha sido el mas prudente, pues Green Room es un paso en firme de un director que maneja la narrativa de forma espléndida en un thriller que no deja despegarte de la butaca en ni un solo instante.

Después de haber asistido a un acto terriblemente violento, los Ain’t Rights, un grupo de punk rock, se encuentran atrapados en un recóndito paraje de Oregón. Con tal de escapar, deberán luchar contra un grupo de skinheads.

Y con semejante premisa, ya tiene todo el pescado vendido. A Jeremy Saulnier no le hace falta más, pues Green Room va directa al grano de forma rotunda. Y a diferencia de su anterior película, lo que presenta su director es un auténtico festival del horror, pues maneja los resortes del thriller como si estuviéramos en una especie de remake inconfeso de Asalto a la comisaria del distrito 13 de John Carpenter…y aún así, funciona con su propio estilo. Lejos de la sequedad y la frialdad (a propósito, por supuesto) de su cinta precedente, aquí parece que Saulnier se siente más libre y, por qué no decirlo, más divertido, manejando la tensión y los instantes de humor negro con gran equilibrio y precisión, y a la vez con el suficiente arrojo como para que el film no esté encorsetado y tenga su propio sello. Consigue manejar a la perfección la atmósfera, por que aprovecha la situación y el local hasta el límite de sus posibilidades, y esa asfixia que viven los protagonistas va liberándose poco a poco a través de una violencia descarnada.

Y respecto a esto último, prepárense, porque los ataques de violencia de los que hace gala el film, son de dejarte tieso en la butaca. La sequedad y brutalidad con la que están expuestos dejarán a más de un espectador impactado, y os aseguro que posee alguna que otra escena desagradable en la que, no me extrañaría nada escuchar algún que otro gemido de dolor en la sala. Es cierto, que una vez va presentado el tono con la que se irán sucediendo, el espectador se acostumbra, pero en un inicio, creerme, que duele verlo. No me extraña nada que su paso por el Festival de Sitges el año pasado se saldará con un notable éxito, al no esconder para nada las aspiraciones hacia el género de terror que posee, y como resultado se nos regala una película tensa, asfixiante, divertida por momentos y muy pero que muy entretenida.

Lo que sí es cierto es que, cuando el film intenta aspirar a algo más importante (esa rivalidad ideológica y moral entre los asaltantes y sus asaltados) se queda un poco en el intento, pero por fortuna, no es el objetivo principal del director, centrándose mas en ser un buen entretenimiento y en crear la tensión y el suspense necesario…lo consigue de sobra, desde luego. Desde un reparto que está espléndido (todos están en su sitio…aunque sorprende mucho ver a Patrick Stewart en semejante papel, y tan sobrio), pasando por una fotografía que maneja los colores de manera que la sensación de peligro vayan en aumento, y una banda sonora que se adecua a las imágenes a la perfección (aunque las canciones del grupo no tienen desperdicio), el tercer film de Jeremy Saulnier es todo un triunfo. Puede que algunos espectadores se sientan algo decepcionados de que Green Room no sea tan pretenciosa como Blue Ruin, pero he aquí, que la hace mas libre de ser la salvajada que quiere ser y es. En mi opinión, la mejor opción de pasar un buen mal rato que podáis tener.

Nota Factoría del Cine: 7

Manu Monteagudo

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El nombre de Jeremy Saulnier sea, con toda probabilidad, desconocido para la mayoría de espectadores, pero este cineasta, con solo dos (tres si contamos con la aquí presente) películas en su haber, ha conseguido ser el punto de mira de todas las majors y productoras que se precien. y,...