Susan Sarandon es una actriz que, a estas alturas, ya no tiene que demostrar nada, y solo hace falta hacer un repaso a su carrera para corroborarlo. La cantidad de personajes que ha sido capaz de abordar demuestran la versatilidad de una actriz que no se ha dejado llevar por la maquinaria de Hollywood a la hora de aparentar una edad más joven a base de operaciones, siendo una intérprete que ha sabido envejecer con la más absoluta dignidad en la industria, y por ello, sus compañeros, han sabido apreciarlo ante una mujer, que siempre ha transmitido encanto y un “feeling” con el espectador de la que pocas actrices pueden presumir. Así, cada vez que Susan Sarandon estrena nueva film como protagonista, siempre es bienvenida, pues son pocas las ocasiones en las que últimamente, se prodigue en las pantallas en las que ella sea la absoluta estrella. Bien, pues, ahora llega a nuestras pantallas Una Madre Imperfecta, donde la intérprete se adueña de la función con una facilidad pasmosa, siendo ella la que sostiene todo el peso del film.

Marnie Minervini (Susan Sarandon) se traslada a Nueva Jersey a Los Ángeles para estar cerca de su hija, Lori (Rose Byrne), una guionista de éxito aunque aún soltera , después de quedarse viuda y no saber qué hacer con su vida. Así, acaba por inmiscuirse demasiado en la vida de su vástaga, mientras también conoce fortuitamente a otro hombre (J.K. Simmons) con el que terminará teniendo más que una relación de amistad.

Una Madre Imperfecta no cuenta nada nuevo, es más, podría decir sin ningún miedo, que es una cinta destinada mayoritariamente a personas cercanas o ya jubiladas, ¿esto es un problema? Pues, en cierta manera, no, pero la manera tan cómoda de abordar la película resulta demasiado funcional, en la que todos sus elementos están manejados con el piloto automático, cuando en la premisa hay ciertos elementos que se podían haber aprovechado con más profundidad y desarrollo (como sí lo hizo recientemente la cinta Grandma, que guarda ciertos paralelismos, aunque aquella era muy superior a esta). Esa comodidad provoca que la película nunca despegue de la superficialidad con la que el guión aborda a su personaje principal, y su puesta en escena se dedica a ser lo más rutinaria y funcional posible (la directora dirigió episodios de New Girl…se nota la falta de garra), dejando que sea el grupo de intérpretes lo que saquen a flote el film.

Y, desde luego, son los que consiguen que el interés del relato no decaiga, especialmente en su protagonista, Susan Sarandon que se convierte, por méritos propios, en lo mejor de la función. Ella es el pilar fundamental del film, y lo encara con una naturalidad y un encanto que, aunque diste bastante de ser una de sus mejores interpretaciones, encandila al espectador con una facilidad pasmosa…y eso que el personaje podía haber sido irritante (una madre de clase media alta que le sobra el dinero y el tiempo por todas partes…no me digan que no suena algo exasperante), pero no lo es, debido a la manera en que lo encara la actriz, incluso aportando matices que, seguramente, no irían incluidas en su guión (atención a la escena del avión, la mejor escena del film donde ella esta esplendida). Ella se lo pasa estupendamente, sintiéndose cómoda, y nosotros como espectadores, disfrutamos con ello. Mención especial a un J.K. Simmons que convierte en oro todo lo que toca, y en la que aquí consigue generar una química con la actriz estupenda (además de verle mas galán que nunca).

No me extenderé mucho con Una Madre Imperfecta, porque tampoco es una cinta donde haya mucho que rascar, pues en ningún momento se sale de lo preestablecido, siendo un relato del montón que podrían pasar perfectamente en la televisión un fin de semana en la sobremesa…solo que esta vez tenemos la fortuna de que cuenta como actriz principal a una Susan Sarandon que contagia al espectador lo bien que se lo ha pasado durante el rodaje de esta película, que no molesta, pero tampoco entusiasma. También es cierto, que hará las delicias de cierto sector del público que adoran este tipo de películas (no quiero señalar a nadie, porque siempre hay excepciones…pero la tercera edad es una de ellas) y, como tal, funciona en todos sus frentes al mostrar un relato sin el mayor riesgo ni profundidad y, especialmente, es un gustazo ver a esta actriz adueñarse de la función como la gran estrella que es.

Nota Factoría del Cine: 5

Manu Monteagudo

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Susan Sarandon es una actriz que, a estas alturas, ya no tiene que demostrar nada, y solo hace falta hacer un repaso a su carrera para corroborarlo. La cantidad de personajes que ha sido capaz de abordar demuestran la versatilidad de una actriz que no se ha dejado llevar...