Según las notas de prensa “Esa Sensación es una película escrita y dirigida a seis manos a partir de tres ideas tan dispares como estrechamente relacionadas. Hemos rodado cada uno con nuestra propia cámara intentando no molestar demasiado a las personas a las que hemos pedido favores y confiando en una forma de contar las cosas que es engañosamente experimental: en el fondo es una película con vocación totalmente popular” De los tres directores que forman parte de Esa Sensación, Julian Genisson, Pablo Hernando y Juan Cavestany, es con este último con el que tenía una experiencia precedente al visionar su película Gente en Sitios, una extraña producción, muy arriesgada, en la que varias historias, con conexión o sin conexión, iban sucediéndose a velocidad de vértigo, y esta nueva película, no anda desencaminada en fondo y forma, aunque al menos muestra más desarrollo en algunas de sus historias al centrarla solo en tres (aunque yo diría dos).

Un virus lleva a la gente a decir cosas sin querer y un hombre espía a su padre por las calles, mientras una mujer se relaciona apasionadamente con objetos de la cudad. Tres historias cruzadas sobre el amor, la fe y la voluntad.

Esta es la sinopsis oficial de la película, y desde luego no te engaña en absoluto (aunque lo del virus…ejem, dejémoslo ahí), pero para la gente que no está acostumbrada a este tipo de cine independiente, el chasco que se puede llevar con Esa Sensación, puede ser de niveles bastante altos. La película parte de puntos de partida muy interesantes, y el espectador puede sacar infinitas conclusiones respecto a ellas, pues al fin y al cabo son retratos de la sociedad desde un punto de vista bastante “especial”. Desde luego, la historia que consigue llevar hasta el límite de sus posibilidades es aquella de la mujer que se relaciona con objetos, pues ahí, además de encontrarnos una estupenda metáfora de las relaciones que se pueden ver hoy en día (utilizando a las personas como objetos materiales), su director (de esta historia se encarga Pablo Hernando) desarrolla todo este segmento sin mediar ni una sola palabra, resultando, sin duda, la más completa de todas por crear una introducción, nudo y desenlace que funcionan con gran precisión, gracias también a una estupenda interpretación de Lorena Iglesias.

Pero las dos historias restantes, se quedan en el intento. No dejan de ser premisas que, desde luego, son interesantes, pero no se desarrollan. La sensación que transmite es que, para conseguir la catalogación de largometraje han reunido tres cortos, de los cuales solo uno se desarrolla. Desde luego no quita que sean anecdóticas, e incluso se plantean temas interesantes (especialmente en la del padre y el hijo), pero da una sensación de estirar un proyecto de forma bastante innecesaria que se queda en la mera idea sin aprovechar (como en la historia de la mujer) las posibilidades de su historia. El ritmo tampoco ayuda…lento por no decir, farragoso, en la que las historias van alternándose sin orden ni concierto, y en la que algunas de ellas incluso, no tienen ningún tipo de orden interno (la del “virus”…son relatos que van sucediendo de forma anecdótica sin sacar provecha de ellas, sin ir mas lejos). Por eso, lo que queda, es un conjunto final muy irregular, muy curioso, desde luego, pero donde sus historias no terminan de casar, sobre el hecho de ser extravagante por que sí.

Poco más puedo decir de una cinta que me ha dejado muy frío, y aunque valoro sus méritos (desde luego, los tiene) y su total libertad de expresión, el hecho de narrar situaciones extravagantes por el simple hecho de llamar la atención y ser polémico, me resulta algo irritante. Solo una de sus historias tiene una razón de ser por cómo la desarrollan, y el resto, aunque posee premisas interesantes (y algunas de ellas cómicas), se queda meramente en eso, en su idea principal sin evolucionar ni una milésima. Por eso, mis ideas encontradas ante un largometraje que no deja de ser un conjunto de largometrajes unidos sin orden ni concierto (y sin una conexión especial entre ellas, salvo su extravagancia), donde la irregularidad entre unos y otros consiguen que su resultado no termine de resultar satisfactorio. Habrá gente que conecte con Esa Sensación, desde luego, y lo puedo llegar a entender, aunque no es mi caso por las razones anteriormente citadas…y miren que lo intenté con todos mis medios.

Nota Factoría del Cine: 4

Manu Monteagudo

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Según las notas de prensa 'Esa Sensación es una película escrita y dirigida a seis manos a partir de tres ideas tan dispares como estrechamente relacionadas. Hemos rodado cada uno con nuestra propia cámara intentando no molestar demasiado a las personas a las que hemos pedido favores y confiando...