El caso de Brian Synger me resulta muy curioso, pues si bien los inicios de su carrera se vieron recompensado con un recibimiento crítico bastante entusiasta, parece como si a raíz de abandonar la saga de X-Men, cada cinta estrenada donde incluyera su nombre era motivo de varapalo crítico, sobre todo a partir de su estreno de la reivindicable Superman Returns (que viéndola ahora, resulta muy superior a la última producción de este personaje, El hombre de acero), pues tanto Valkyria (una película estupenda que se la considero un fracaso cuando no lo fue en absoluto, además de que artísticamente mantenía un pulso en su narración envidiable) como Jack el Cazagigantes (aquí sí que se la pegó con un presupuesto que no llegó a alcanzar ni para pipas en taquilla, aunque su resultado artístico, para mucho fallido, resultó muy estimulante al crear una cinta de aventuras de las de toda la vida que ya quisieran muchas) no tuvieron el reconocimiento merecido. Por eso, se entiende su vuelta a la saga que le hizo famoso, los X-Men, y lo cierto es que su regreso consiguió retomar la calidad que se fue perdiendo con el tiempo (salvo la entrega dirigida por Matthew Vaughn). Ahora, repitiendo en tareas de dirección, nos entrega una nueva entrega que ha sufrido una varapalo crítico considerable, y una vez vistos los resultados, sigo sin entender la manía que se le profesa a este director, pues esta nueva entrega ofrece un entretenimiento muy digno que, aunque no esté exento de errores, mantiene intacto el espíritu de la saga.

Desde los orígenes de la civilización, él fue venerado como un dios. Apocalipsis (Oscar Isaacs), el primero y más poderoso de los mutantes del Universo X-Men de Marvel, se hizo con los poderes de otros muchos mutantes, convirtiéndose en inmortal e invencible. Tras su debilitamiento después de miles de años, su desilusión hacia el mundo le obliga a reclutar a un grupo de poderosos mutantes, incluyendo al descorazonado Magneto (Michael Fassbender), para purificar la humanidad y crear un nuevo orden mundial, del cual estará al frente. Mientras el destino de la Tierra pende de un hilo, Raven (Jennifer Lawrence) con la ayuda del Profesor X (James McAvoy) tendrá que liderar un equipo de jóvenes X-Men para detener a su mayor enemigo y salvar a la humanidad de la destrucción total.

La primera hora y media de X-Men: Apocalipsis (lo cual, no es moco de pavo), voy a decirlo así de claro, me estaba pareciendo excelente. Desde su espectacular comienzo (se agradece ese cambio de escenario con una escena digna de la saga La momia), la cinta mantiene el espiritu de Brian Synger con un clasicismo y una elegancia digna de todos los elogios, algo bastante comñun en el director. Sabe aunar el espectáculo con una emotividad en los personajes que, en todo este entramado, y toda su presentación, resulta brillante sin perder el hilo e interés en ni un solo instante. La manera de mezclar a los mutantes ya conocidos con otros nuevos y su respectiva presentación, está cuidada al milímetro, y no hay nada que desentone o chirríe en el conjunto, ni siquiera un villano que podía parecer ridículo debido a su caracterización, pero saben presentarlo tan bien, que el film avanza como la espuma y con una robustez narrativa maravillosa. Se nota que Synger se muestra mucho mas cómodo a la hora de presentar a los personajes y sus conflictos que al espectáculo en sí mismo.

Porque cuando llega la hora de presentar el espectáculo, se empiezan a ver las costuras de la producción. El relato, que debería ir a mas, sobre todo después de haber presentado maravillosamente la situación y a sus personajes, pierde fuelle a la hora de desarrollar y finiquitar la evolución de sus personajes, que se quedan estancados (y ni eso) en beneficio de un espectáculo pirotécnico, que podrá ser espectacular…pero resulta bastante vacio. A partir del momento en que Mercurio hace su aparición estelar (en una escena fantástica), se añaden subtramas innecesarias (toda la parte de Stryke, que dura aproximadamente 20 minutos, es insustancial para la trama, salvo por el forzado cameo que realiza cierto personaje), empezando a forzar la maquinaria con sus personajes que, hasta este momento, funcionaban muy bien, resultando forzados en algunos instantes (los discursos de Raven no podían ser menos creíbles) , convirtiendose poco a poco en un relato mecánico, donde la perfecta introducción de los personajes y situación termina por volverse rutinaria a la hora y media por no aprovechar lo previamente andado.

Pese a todo, el entretenimiento está servido, de eso no hay duda, y no hay momento en la película donde el espectador se aburra (a no ser que solo quieras ver secuencias de acción), gracias a un ritmo maravillosamente medida por un montaje claro y conciso (que gusto encontrarse escenas de acción y de lucha tan claras y limpias) de John Ottman, del que por cierto, también se encarga de su estupenda banda sonora, por momentos espectacular (hay dos instantes que la música es la protagonista absoluta: el inicio y el momento de las bombas nucleares). En ese sentido Synger se rodea de su equipo habitual y consigue escenas maravillosas que, desde luego, hacen que la cinta sea un espectaculo muy digno y muy bien dirigido por momentos: el prologo de 10 minutos que abre de forma espectacular; la presentación de Cyclope; la tragedia que vive Magneto (una escena impagable); Apocalipsis volviendo al mundo de los vivos; el reclutamiento de Angel (fantástico momento gracias a una selección musical genial); el instante de las bombas nucleares (magistral); la entrada de Mercurio (no podía ser mas divertida y espectacular); o la violencia que desprende la secuencia de acción con cierto personaje que no voy a desvelar.

Tampoco os voy a mentir: el reparto tiene la mayor parte de la culpa de que la película funcione como un tiro, y todos (bueno, salvo alguna excepción) resultan tan efectivos en sus respectivos papeles que la sensación unitaria y de equipo se respira desde el primer momento: Michael Fassbender sigue siendo un Magneto perfecto, y tiene que lidiar con algunas de las escenas mas dramáticas de la saga (aunque es una pena lo que se desaprovecha en su tercio final este personaje, con lo bien que estaban presentando su conflicto); James McCavoy es puro carisma y encanto (atención a lo emotivo que resulta cada vez que se encuentra con un antiguo affaire…); Jennifer Lawrence se lo pasa bastante bien con su papel de Mystica, aunque su forma de añadirla más metraje por su figura de estrella resulta bastante forzada y poco acorde con su personaje…pero eso es otro cantar (lo dicho, los discursos resultan forzados hasta decir basta); Nicholas Hoult ha crecido con su personaje de Bestia y está estupendo; Oscar Isaac…poco puede aportar ante los kilos de maquillaje que lleva encima, y su villano termina por resultar algo plano, para qué engañarnos; Rose Byrne esta encantadora; Evan Peters como Mercurio sigue demostrando carisma a raudales; Sophie Turner me parece una elección bastante errónea para Jean Grey, pues resulta sosa y plana como ella sola (parece que no sale de su personaje de Game of Thrones…); Tye Sheridan está correcto como Cyclope; y Kodi Smith Mcphee esta excelente como Rondador Nocturno por lo divertido y simpático que resulta.

Así, pues, X-Men: Apocalipsis es un entretenimiento digno, mucho mejor de lo que se ha dicho, que puede que no sea de lo mejor de Brian Synger, pero ya quisieran muchos blockbusters el nivel de producción y calidad que aquí se hace gala (ejem ejem…Batman vs Superman) que, aunque no sea perfecto (ni mucho menos), si resulta un estupendo pasatiempo que, durante la mayor parte, resulta excelente, por no decir magistral…una pena que cuando llega el espectáculo y todo el bombardeo de efectos visuales (geniales por cierto), la cinta se queda estancada en su desarrollo de personajes sin que veamos una evolución mas creíble y, sobre todo, emocionante, cuando el camino que estaba recorriendo prometía un extasis con ellos en toda regla. Pero, repito, pese a todo, su director Brian Synger, aunque sea con toda probabilidad su peor acercamiento a la saga, sigue demostrando una versatilidad y una elegancia en su puesta en escena que, en opinión de un servidor, ya quisieran muchos directores de mucho más renombre que este cineasta infravalorado.

Nota Factoría del Cine: 5,5

Manu Monteagudo

JFPCríticasBrian Singer,JENNIFER LAWRENCE,Sophie Turner,X-Men
El caso de Brian Synger me resulta muy curioso, pues si bien los inicios de su carrera se vieron recompensado con un recibimiento crítico bastante entusiasta, parece como si a raíz de abandonar la saga de X-Men, cada cinta estrenada donde incluyera su nombre era motivo de varapalo crítico,...