Televisión Española nos trae un episodio más de nuestro particular “Universo Marvel” ibérico sobre gestas históricas que, en sí, conforma ya una histórica gesta en lo que a respuesta del público se refiere (millones de espectadores lo respaldan como fiel audiencia y como ciber-ejército en redes sociales; tal y como pasa con “El Ministerio del Tiempo”).

Y es que, ¿quién dijo que lo ocioso estaba reñido con lo didáctico?

En “La Corona Partida”, el guionista José Luís Martín consigue enhebrar una porción de la historia de nuestro país con un pulso dramatúrgico tan sobrio como firme y tan directo como efectivo. Para remachar el libreto, y bajo la dirección de Jordi Frades, un casting de primera división en estado de gracia. Lúcidas interpretaciones de todos los protagonistas y secundarios; es imposible no destacar a Irene Escolar y a Eusebio Poncela, pareja que desborda talento y fotogenia hasta el desmayo (y en serio, no exagero).

Las sospechas de “producto televisivo inflado” y “estreno oportunista” con las que entré en la sala quedaron desmontadas desde la primera secuencia, y es que todas las facetas estéticas están meticulosamente tratadas, especialmente la fotografía de Raimon Lorda, que consigue emular a los mejores pintores oscurantistas de esa época con algunos encuadres memorables.

Otro departamento que se luce: el de las localizaciones. España se reivindica a sí misma como plató natural una vez más. Y respecto a los interiores me asalta inevitablemente una idea: ya que queda demostrado que se pueden reutilizar los platós de una serie a otra, o de una serie a una película, ¿por qué no lo practicamos más? A Roger Corman le funcionó. ¿Por qué no ceder estos espacios a rodajes de producciones de bajo presupuesto antes de destruirlos? ¿Qué me decís de una película de terror independiente ambientada en el universo medieval de los Reyes Católicos? Hay que optimizar el dinero público, ¿no?
Para ir acabando, me gustaría hacer una mención especial a la música de Federico Jusid, que dota de un cuerpo bruto al drama y a las imágenes y consigue sacar épica a un drama entre cuatro paredes.

Otra mención al involuntario paralelismo entre la situación dinástica que se narra en esta película y el momento político de desgobierno en el que estamos en este momento. Curioso bucle de ironía histórica.

Y, finalmente, un consejo: no esperéis a ver “La Corona Partida” en televisión porque es “cine puro”, aprovechad su estreno en pantalla gigante este fin de semana.

Nota Factoría del Cine: 6

Fernando Polanco

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Televisión Española nos trae un episodio más de nuestro particular “Universo Marvel” ibérico sobre gestas históricas que, en sí, conforma ya una histórica gesta en lo que a respuesta del público se refiere (millones de espectadores lo respaldan como fiel audiencia y como ciber-ejército en redes sociales; tal y...