La sobresaturación que los estudios están haciendo de los superhéroes no está llegando a su fin…ni mucho menos. Si hacemos hincapie en las cifras de cada una de ellas (salvo contadas excepciones) descubrimos que los espectadores quieren sagas protagonizadas por superhéroes…y cuanto mas grande sea la producción mejor (véase como ejemplo el taquillazo de Los Vengadores). Yo no seré el que me queje porque, básicamente, disfruto con ellas como el entretenimiento que se vende, pero también es cierto que es tal la cantidad de producciones ancladas al mismo género que se están estrenando estos últimos años, que el hastío o el cansancio hace mella en mi, pues casi todas ellas van ancladas al mismo patrón. Por eso, cuando los estudios realizan una película que ofrece algo distinto en el mundo de los superhéroes como fue el caso de Guardianes de la Galaxia (una aventura espacial como las de antaño), el espectador sí que recibe con los brazos abiertos una propuesta que no sea lo mismo de siempre. Y con Deadpool tenía mis serias dudas, pues aunque no he leído nada de los comics, aunque venía avisado de que es el personaje mas gamberro de toda la factoría Marvel, pues salvo su verborrea, no veía que pudieran ofrecerme algo diferente…y señores, una vez vista, he de decir que me como mis palabras, por que precisamente Deadpool es la decisión mas arriesgada que han tomado sus productores ante una producción gamberra y macarra como ella sola y la mas divertida e irreverente de todas las adaptaciones al mundo de los superhéroes que se han realizado.

Basada en el antihéroe más carismático de los cómics de Marvel, DEADPOOL relata la historia de Wade Wilson (Ryan Reynolds), un antiguo operativo de las fuerzas especiales convertido en mercenario. Tras ser el sujeto de un experimento que le otorga el poder de la curación acelerada, adopta el alter ego de Deadpool. Armado con sus nuevas habilidades y un retorcido sentido del humor, Deadpool se propone dar caza al hombre que casi destruye su vida (Ed Skrein).

Los títulos de crédito de DeadPool son toda una declaración de intenciones: mientras la cámara recorre los recovecos de un fotograma de acción, la película va presentando el tono irreverente de lo que te vas a encontrar (y os aseguro, que cada titular no tiene ningún desperdicio). Y esto es: incorrección política, violencia a raudales, insultos a mansalva y una irreverencia y énfasis de diversión que ya quisieran para sí muchas comedias de hoy en día. Y estamos en un género como es el de superhéroes, del que DeadPool, no rehuye., pero sí le imprime una tonalidad totalmente radical y bestia de lo que hemos visto hasta el momento que los estudios hayan apostado por un film que de infantil tiene muy, pero que muy poco, es un riesgo muy alto que corrían los estudios y, desde luego, la jugada les ha salido perfecta para todos aquellos que quieran ver una rara avis en Hollywood que se burla de todo y de todos (no se libran ni los productores ni los estudios que producen y distribuyen el film…el chiste de por qué aparecen estos X- Men es para mear y no echar ni gota). DeadPool es tan consciente de su condición que el espectador, finalmente, se rinde con los brazos abiertos ante semejante propuesta.

Tampoco os quiero engañar, el film, en su estructura, es el típico film de superhéroes y, desde luego, no cuenta nada nuevo en lo que respecta a la presentación del “héroe”, pero es la forma lo que importa en ese sentido, y a pesar de que los momentos de diversión son los mas destacados de la cinta (sin dudarlo un instante) la trama principal funciona bastante bien, pese lo predecible que pueda ser (y lo es), gracias a una historia romántica que despliega una química tremenda (y cuya presentación en la historia es FANTÁSTICA…las escenas de sexo hablan por sí solas, y os aseguro, que aquí no escatiman en desnudos tanto masculinos como femeninos) y a un Ryan Reynolds que, sin duda, se adueña de la función con una facilidad pasmosa, tanto dentro como fuera del traje. Incluso da la sensación que es el proyecto definitivo del actor, que ha estado esperando toda su vida un papel semejante y el actor lo ha aprovechado de tal forma que se adueña del mismo como si solo fueran uno.Una expiación de un intérprete que ha acumulado fracaso tras fracaso (alguno inmerecido…otros no tanto) y que aquí parece haberse visto recompensado (y con razón) con una interpretación donde se lo pasa en grande (su primer fin de semana ha batido récords…así que Reynolds debe estar saltando de alegría). El resto del reparto cumple, sin mas, por que repito, este es el show de Ryan Reynolds/DeadPool.

El truco de DeadPool es que sabe que es una película pequeña (ha costado 58 millones, algo bastante sorprendente en estos tiempos donde este tipo de películas sobrepasan los 100), pero la adorna de tal manera con los elementos adecuados y precisos para que la cinta funcione como el gran entretenimiento que es: desde un ritmo que no ofrece apenas altibajos (y si lo tiene, los creadores son bastante listos para meterte todo tipo de gags que impidan el aburrimiento, y creedme que todos, o casi todos, funcionan…la sala estallaba en risas) gracias a un montaje espléndido (y que sabe volver a situar la historia en el momento justo), a una puesta en escena bastante solvente de su director Tim Miller, que se estrena en el cine de imagen real con bastante soltura, aunque es cierto que alguna escena de acción peca de un montaje algo atropellado, pero a pesar de todo, nunca pierdes el centro de la acción (de ahí que el clímax final funcione tan bien, mezclando las dos vertientes, la serie y la irreverente, con una efectividad aplastante). Lo único que le achaco es una banda sonora de Junkie XL (que no selecciñon musical, que es estupenda, aunque algo tópica ya) que no ofrece personalidad al personaje, cuando tenía muchísimas posbilidades (y el compositor demostró su caracter en su brutal banda sonora de Mad Max).

Así, DeadPool es, sin duda, el soplo de aire fresco que le iba haciendo falta al género de superhéroes, y no por la historia que te está contando, que es la misma de siempre, sino por la forma en que la cuenta (rompiendo la cuarta pared a mansalva…hay un chiste respecto a eso bastante efectivo), ingeniosa e irreverente como nunca habíamos presenciado en una cinta de este género, por no hablar de lo divertida que resulta…. y estamos hablando de una producción que es una R como la copa de un pino, una catalogación que en Estados Unidos parece asociada a “poco exitosa” y que ha roto esquemas, seguramente, por el cansancio de los espectadores de encontrarnos siempre lo mismo. Por fortuna, DeadPool no lo es, y es un punto de inflexión respecto a lo que la calificación por edades se refiere…no siempre el género de superhéroes para mayores, había sido tan divertido y tan irreverente y gamberro

como aquí, y seguramente, sea el mejor film de este género, el de superhéroes, que se estrene a lo largo de 2016, por ofrecer con creces lo que prometía: pura diversión.

Nota Factoría del Cine: 7

Manu Monteagudo

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La sobresaturación que los estudios están haciendo de los superhéroes no está llegando a su fin...ni mucho menos. Si hacemos hincapie en las cifras de cada una de ellas (salvo contadas excepciones) descubrimos que los espectadores quieren sagas protagonizadas por superhéroes...y cuanto mas grande sea la producción mejor (véase...