Sin duda alguna, las sagas literarias juveniles se están convirtiendo en todo un tirón en la industria de Hollywood…y no es de extrañar. Casos como los de la saga Crepúsculo (que, pese la floja calidad de las mismas, no os mentiré que me hizo pasar unos ratos de comedia como ninguna otra…aunque no fuera su propósito), Los juegos del hambre (sin duda, mi preferida y en mi opinión, la mejor de todas ellas), e incluso Divergente (cuya primera entrega no estaba del todo mal, estrenándose este año la tercera entrega) y El corredor del laberinto (bastante entretenida, sin más) se saldaron con magníficas cifras para las arcas del estudio (aunque las dos últimas no lo fueron tanto, cubrieron de sobras su presupuesto). También, hay que añadir que muchas se han quedado por el camino al intentar buscar cada productora su propia saga, sin que tengan el éxito deseado, y ahí tenemos The Host (que no me pareció tan mala como todo el mundo comenta), Hermosas Criaturas (un tostón), Cazadores de sombras…un montón más de las que mi memoria no da abasto. Ahora, nos llega la primera adaptación de la saga literaria de La Quinta Ola, esperando a que tenga el suficiente éxito como para adaptar las siguientes entregas…aunque creo que, un espectador, se baja del carro a partir de aquí por que resulta una producción completamente fallida.

En la nueva película “La quinta ola”, cuatro oleadas sucesivas de ataques cada vez más mortíferos han dejado la mayor parte de la Tierra diezmada. En una atmósfera de miedo y desconfianza, Cassie (Chloë Grace Moretz) se encuentra huyendo, tratando desesperadamente de salvar a su hermano pequeño. Mientras se prepara para la inevitable y letal quinta ola, Cassie se alía con un joven (Alex Roe) que podría convertirse en su única esperanza… si tan solo pudiera confiar en él.

El primer acto de La Quinta Ola, por decirlo de alguna manera, no da tregua. Y, sinceramente, ante semejante presentación, tenía expectativas de que el resultado resultara entretenido…durante esta primera media hora, asistimos a las oleadas que asolan al planeta Tierra de forma continua sin dejar apenas un segundo de respiro y, a pesar de que su dirección resulte de lo más impersonal (las posibilidades que había con la historia eran tremendas para crear una puesta en escena que permita lucirse) y que sus personajes se presenten de forma apresurada y en el mismo tópico de siempre, al menos el relato apenas ofrece descanso y presenta toda la situación de forma concisa y rápida, con alguna que otra escena estupenda (el prólogo, sin duda el mejor momento del film, o la escena de la autopista desolada). A pesar de todo, ya empiezan a verse las costuras del relato en la impersonal e ineficaz dirección de J Blakeson, pues no imprime ni un solo atisbo de emoción en todo este bloque, sin que te importe, prácticamente nada lo que pase…pero como ya he dicho, como apenas ofrece descanso ante estas nuevas oleadas, se agradece el imparable ritmo…

Pero llegamos al segundo acto, y ya empezamos a temer lo peor…el film, que ha presentado toda la situación en, aproximadamente media hora, debe desarrollar el nudo y, por supuesto, a sus personajes (sin que ocurra gran cosa…es más, apenas ocurre algo), y aquí un espectador, ya estaba revolviéndose en el asiento. No solo porque durante todo este tramo, apenas sucedan cosas (y en realidad es así, apenas suceden), sino porque, si todo este bloque era un paréntesis para que desarrolle a sus personajes y que nos resulte fácil empatizar con ellos…consigue todo lo contrario. Los personajes son de cartón piedra manejados en el tópico mas pueril y cuando incluso descubrimos que actores veteranos resultan poco creíbles en sus respectivos papeles (como es el caso de una perdida Maria Bello o un desaprovechadísimo Liev Schreiber) es que algo verdaderamente no funciona (Chloe Moretz nunca ha estado peor que aquí, créanme)….por no hablar de lo forzado (e innecesario) que resulta la historia de amor que aquí pretenden mostrar para contentar a los jóvenes (y ni estos creo que se crean nada por lo mal que lo desarrolla)…

Y llega el tercer acto, y a pesar de que nos desvelan el origen de semejante título (y ojo, parte de una buena idea), la producción ya empieza a resultar risible. Las decisiones de los personajes resultan estúpidas, algunos diálogos resultan incluso bochornosos, los actores parece que ni siquiera saben en que película están (¿alguien le ha dicho a Chloe Moretz cómo corre, que parece que está de paseo por el parque?), la historia de amor pasa ser un mero guiño anecdótico forzado hasta la médula (que en su punto cenit, os aseguro que provoca carcajadas, con eso digo todo), el clímax final resulta soso e insípido…y así un no parar, dejándolo todo con un final con posibilidades de una secuela que, visto lo visto, esperemos que no llegue. A pesar de todo, cuando vi que en los títulos de crédito figuraba Akiva Goldsman (responsable de perpetrar películas como Batman y Robin o Cuento de Invierno) como guionista, ya empecé a atar cabos…

Todo en una producción que, aunque en sus momentos álgidos (su primera media hora), se luzca en el aspecto visual (más bien infográfico, como el momento del tsunami), parece prefabricada de pies a cabeza sin que el resultado siquiera, de garantías de gran éxito (no creo que lo sea siquiera)…solo basta ver la rutinaria fotografía y la anodina y rutinaria banda sonora de Henry Jackman (incluso mucha parte de culpa la tiene la música al no poner ningún tipo de énfasis a la cinta…ninguno). La Quinta Ola es así un inicio de lo mas fallido, que parte de una buena premisa pero que no desarrolla algo tan importante como son los personajes, ni siquiera un mínimo, y si además contamos con una dirección impersonal hasta decir basta sin que tome las riendas de la producción (ver el trabajo interpretativo dice mucho de esto), poco mas puedo añadir de lo dicho previamente. Conmigo, no cuenten para ver otra entrega.

Nota Factoría del Cine: 3

Manu Monteagudo

JFPCríticasChloe Moretz,Críticas,la quinta ola
Sin duda alguna, las sagas literarias juveniles se están convirtiendo en todo un tirón en la industria de Hollywood…y no es de extrañar. Casos como los de la saga Crepúsculo (que, pese la floja calidad de las mismas, no os mentiré que me hizo pasar unos ratos de comedia...