El año 2015 ha sido un gran año para el cine de animación, en general. Desde una adaptación espectacular como Capitán Harlock (de la que fui completamente virgen para asistir a un espectáculo visual sin parangón), hasta uno de los cuentos mas hermosos de los últimos años como es La Canción de Mar (de una animación fascinante y que ya estuvo nominada a los Oscar el año pasado), hasta la que es, para mí, la mejor película de animación del año como es Del Revés (simplemente perfecta), pasando por la preciosa El viaje de Arlo (cuyas críticas negativas no comparto en absoluto…sencillez no es signo de mediocridad como algunos pretenden hacer ver) y ahora la película Anomalisa. Pero esta última juega en un apartado muy distinto, pues, al contrario que las otras películas comentadas, esta cinta dirigida y escrita por el siempre interesante Charlie Kauffman, va dirigida exclusivamente a un público adulto centrándose en un drama que convierte a este film de animación en una de las propuestas animadas mas interesantes de los últimos años.

Michael Tone, marido, padre y respetado autor de “Permítame ayudarle a ayudarles” es un hombre mermado-atormentado-deprimido por su banal existencia. De viaje de negocios en Cincinnati, donde dará una conferencia en una convención para profesionales de la atención al cliente, llega al Hotel Fregoli. Una vez allí, le asombra descubrir un posible escape a su desesperación, una tímida comercial de una panadería en Akron llamada Lisa, quien bien podría ser el amor de su vida… o no.

Anomalisa es una película que sabe esconder y jugar muy bien con sus cartas. Durante un buen tramo de la película, el espectador debe ir acostumbrándose, no solo a una animación que fascina en su diseño (y que, argumentalmente, tiene su razón de ser), sino a un guión que en un principio, desconcierta mucho. Desconcierta debido al tono cargante y monotemático con la que Charlie Kauffman adorna a conciencia todo su entramado para que podamos comprender los motivos del estado de ánimo del protagonista, y en ese sentido, resulta un triunfo, pues posee ciertas ideas argumentales excelentes que, el espectador espera que sean explicadas y razonadas de alguna manera u otra, y (aunque tarde un poco en llegar, en mi opinión) lo hace de la manera mas precisa y original posible (el uso de las voces fue el apartado que mas me descolocó del film, desde luego, pero su excusa resulta fantástica). En ese sentido, Charlie Kauffman, como suele ser habitual en el, consigue arriesgarse en este relato de animación con ideas escénicas maravillosas (el por qué de esa animación me resultó una idea impecable, al igual que el uso de las voces).

Pero Anomalisa no es solo una película donde su creador quiera explayar ciertas ideas creativas para así jugar con los recursos narrativos, sino que consigue tener alma y corazón, y es ahí donde la película se gana por goleada a la platea. Resulta complicado mantener una película de animación con escasos personajes encerrados en un hotel y aunque el guión de la película no ofrece un ritmo que, en cierta manera, sea ágil (sobre todo durante su primer tercio, que ya os aviso, resulta un poco cargante en consecuencia), uno se ve recompensado por el precioso discurso que el film ofrece y que en pocas ocasiones ha resultado tan arraigado, sincero y conseguido como aquí. Transmite maravillosamente unas sensaciones tan comunes del ser humano (el deseo de algo inalcanzable como es la perfección de lo que buscamos…una quimera) que resulta impagable como las reproduce en la pantalla de cine (de la que por cierto, posee una de las mejores escenas de cama que he visto en un cine en años y años) y no bromeo si digo que me ha parecido una de las películas mas humanas que ha parido el cine en los últimos años…y eso que estamos hablando de un film de animación.

Es cierto, y ahí no os voy a engañar, que exige paciencia, sobre todo para espectadores impacientes, y quien espere una película de una línea comercial que se vaya olvidando por que Anomalisa es todo lo contrario. Resulta bastante densa y cargante en ocasiones, pero resulta algo premeditado que ofrezca el discurso que nos quiere ofrecer, y funciona maravillosamente. Todo acompañado de una animación en ocasiones asombrosa, en la que te olvidas de que estás viendo una película de marionetas (debido al tono tan cotidiano que se respira en el film), y Charlie Kauffman consigue lucirse con algún que otro plano secuencia de una complejidad técnica tremenda ; de un reparto de voces maravillosa que, su dirección, sabe aprovechar maravillosamente bien (atención a una encantadora Jennifer Jason Leigh) ; y de una banda sonora de Carter Burwell que sabe dar con el tono perfecto que la película está buscando.

Anomalisa es un film harto recomendable que, es cierto, no es para todo tipo de paladares, pero que resulta una propuesta arriesgada, valiente y muy sincera en su discurso, en la que realiza un análisis del ser humano que ya quisieran muchas películas de imagen real. El amor, la soledad, la familia, el trabajo…todo tiene cabida en una película magnífica que deja un poso en el espectador que, puede llegar a durar días, y que, a pesar de algunos inconvenientes lógicos debido a su propuesta, nos retrata de la maneras mas creíble cómo nosotros mismos nos ponemos metas, objetivos inalcanzables que, de un modo u otro, son imposibles de alcanzar, aunque por un rato hayamos conseguido rozarlo…lo digo y lo repito, uno de los film de animación mas interesantes de los últimos años.

Nota Factoría del Cine: 8

Manu Monteagudo

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