Sí, querido lector, soy un gran seguidor de las viñetas de Snoopy y Carlitos desde que tengo uso de razón. No sabría explicar con seguridad cuáles son las razones por las que me embaucan estos dibujos, pero si tuviera que definirlo en una palabra sería ternura. Una ternura por unos personajes con los que es muy difícil no simpatizar, pues a pesar de que cada uno de estos niños que protagonizan la obra sean de lo mas cínicos (y en ocasiones bastante malvados, todo hay que decirlo), siempre desprenden encanto, y es ahí donde su autor, Schulz, dio completamente en el clavo a la hora de transmitir ese mundo de niños, donde los adultos no aparecen en ningún momento. Ahora llega el momento de adaptar estas viñetas a la gran pantalla, y a pesar de que en los años 80 llegaron algunas entregas directas a vídeo (y que respetaban muy bien el tono), es en Carlitos y Snoopy: La película de Peanuts donde se decidía, en una animación 3D, si el encanto de la obra original se traspasaba con éxito a la gran pantalla…y la respuesta es un rotundo SÍ (y además no ha fracasado en taquilla, lo cual es una buena noticia para todos)..

Carlitos, Snoopy, Lucy, Linus y el resto de la adorada banda de los “Peanuts”, debutan en la gran pantalla de una forma como nunca los habíamos visto: en animación 3D de última tecnología. Snoopy, el sabueso más adorable del mundo –y as de la aviación– se embarca en su misión más importante, elevándose al cielo en persecución de su archienemigo El Barón Rojo, mientras que su amigo del alma, Carlitos, emprende su propia y épica búsqueda. Nacida de la imaginación de Charles M. Schulz y de los creadores de la saga ICE AGE, CARLITOS Y SNOOPY demostrará que a quienes tienen menos posibilidades también les llega su momento de gloria.

Uno de los aspectos que más temía a la hora de adaptar Snoopy era la animación. En este caso, sus creadores se jugaban mucho a la hora de traspasar las viñetas a una animación 3D que podía haber restado todo el encanto que transmitía la obra…y en este caso he de decir que la película, es un completo triunfo. Es de las pocas ocasiones donde la animación se ha arriesgado a crear un uso tridimensional a sus personajes sin renegar de la viñeta tradicional, y la mezcla de ambos resulta extraordinaria en su conjunto, pues parece que estemos ante estos dibujos en movimiento como si el papel impreso tomara vida de forma mágica. El mimo, detalle y cuidado puestos en la animación se nota en el trazado de los personajes, absolutamente calcados al original, y no chirría lo mas mínimo, resultando valientes y victoriosos a la hora de recrear una animación que, hasta ahora, no habíamos visto en una pantalla de cine. Se nota un respeto patente durante toda su proyección que honra, y mucho, a esta producción.

Pero no solo se queda en la animación, sino que el tono de la película no difiere en absoluto al tono que imprimía Schulz, y salvo por alguna salida de tono, la película es fiel a sus personajes y a su entorno. Respecto a lo segundo todos y cada uno de los personajes que aparecen en la película son un absoluto calco a los originales, y no han perdido ni un ápice de encanto, resaltando el carácter de cada uno de ellos a la perfección. Los detalles de cada uno de ellos que van apareciendo a lo largo y ancho de la obra son infinitos y no os bromeo si os digo que no pude quitarme la sonrisa de mi boca en ningún momento, pues respira la magia de sus viñetas cuando lo tenían verdaderamente difícil en estos tiempos. Y respecto a lo primero, han respetado el entorno sin modernizar nada (no hay móviles, no hay tecnología punta…) resultando atemporal para así ser mas fiel a las viñetas originales.

Las únicas pegas que puedo ponerle a esta producción es alguna salida de tono comprensible pero que, por fortuna, duran bien poco (como esa canción moderna metida con calzador y que no pega ni con cola con el tono del film…afortunadamente tenemos una banda sonora durante el resto del metraje que es igual al de las películas animadas estrenada hace años) y un doblaje que por momentos me sacó de la película, a pesar de que realizan un trabajo correcto, al resultar algo plano. También puedo llegar a comprender que mucha gente no conecte con el tono cándido, inocente, aunque también muy cínico (desde luego, la mitad de los golpes de humor están dedicados a los adultos), que el film plantea, pero son las reglas que Schulz impuso a su obra, y es un detalle honorable que sus creadores no se hayan rendido a exigencias de producción con tal de vender a las masas, respetando al máximo la viñeta original en su tono y forma.

Así, Carlitos y Snoopy: La película de Peanuts es una adaptación notabilísima de la obra original, y en estos tiempos, donde la juventud y los niños están acostumbrados a explosiones, persecuciones y tiros, que una película como ésta tenga el detalle de hablar desde el punto de vista de los niños, con un mensaje universal y precioso (y de lo más sencillo, sin que ello sea para nada malo) haciendo disfrutar tanto a pequeños como adultos es todo un detalle. Un film que funciona solidamente como película, como adaptación y como homenaje y de la que he salido encandilado por volver a retomar a estos personajes a los que he querido desde hace muchos años y que en esta película parece que los venera. No hay mejor regalo que ese, y me alegra enormemente que sus resultados críticos (que ha sido bien valorada en general por público y crítica) y en taquilla hayan sido muy positivos, intuyendo que se realizarán mas producciones de estos personajes…una noticia estupenda. La película de estas navidades para ver con la familia.

P.D.: antes de la película se proyecta el corto Scrat- Tástrofe Cósmica. Tontorrón pero bastante divertido y curioso.

Nota Factoría del Cine: 7

Manu Monteagudo

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