Seth Rogen ha conseguido, al cabo de los años, convertirse en una de las figuras cómicas mas reconocidas en la actualidad del mundo del cine (gracias también a la figura como director y producto Judd Apatow). Y he de decir, que, en mi caso personal, aunque a veces resulte un poco cargante, lo cierto es que en la mayor totalidad de sus películas y en sus apariciones, me ha hecho pasar un buen rato, y ha conseguido sacarme alguna que otra sonrisa. Ahora, nos llega su última aparición en las pantallas, Los tres reyes malos, que está destinada a concentrar al público navideño que pretenda sacarse unas cuantas risas con mucho humor grueso y con mucha mala leche… pero sobre todo por concentrar no solo a Seth Rogen, sino a Joseph Gordon Lewit y Anthony Mackie en su trio protagonista, a cargo de un director tan polifacético como Jonathan Levine (que te puede hacer un slasher que se homenajea a si mismo con la estupenda (si, digo estupenda) Seducción Mortal, hasta una comedieta ligera adolescente como la correcta Memorias de un zombi adolescente, como un una tragicomedia como 50/50)

Ethan (Joseph Gordon-Levitt), Isaac (Seth Rogen) y Chris (Anthony Mackie) son amigos de la infancia y, a lo largo de la última década, su reunión anual de Nochebuena se ha convertido cada año en una noche de libertinaje y cachondeo. Pero ahora están iniciando nuevas etapas en sus vidas y se están convirtiendo en adultos, por lo que ha llegado el momento de que poner fin a esta tradición. Para hacer la despedida lo más memorable posible, se proponen encontrar el Baile del Cascanueces, el santo grial de las fiestas de Navidad.

Supongo que el lector ya puede imaginarse por donde irán los tiros…y lo cierto es que no se equivoca. El film no te engaña lo mas mínimo y si uno se lee su premisa (o visiona su avance) seguro que sabe a qué público y a que genero va dirigido. Puedo entender a la gente que este tipo de humor no le agrade o no le funcione, pero mi recomendación para disfrutar de la película es dejarse el cerebro fuera de la sala de cine, y disfrutar de una cachondada que parece que esta rodada por amigos, y para amigos, y que aun así, se disfruta.

Se disfruta primordialmente por que el film sabe contenerse bien, y sabe avanzar progresivamente en su formato de comedia loca e incluso en su desarrollo dramático (que lo tiene, y bastante afortunado..aunque es un discurso que en las películas de Rogen ya hemos visto bastante veces, pero que si funciona bien, no hay ningún problema como es el caso). Sus tres personajes principales están bien definidos y consigue una progresiva evolución que se entiende, y se disfruta, y eses es su mayor merito. Y todo con el telón de la Navidad de fondo, que aunque por momentos chirríe un poco (ese horrendo final, por ejemplo), sabe darle un toque especial a la película que, al no tomarse para nada en serio, resulta simpático (y me refiero a los encuentros con el personaje de Michael Shannon…desternillantes).

Afortunadamente, el tono alocado de la historia va progresando de manera que a medida que avanza la película, el film resulta mas desternillante y mas loco, con momentos que son puro disfrute irreverente (la escena de la Iglesia…no digo mas) y absurdo (como la aparición de cierta cantante que tiene el placer de pasárselo en grande y reírse de ella misma). No os voy a engañar tampoco que al iniciar la proyección me estaba temiendo lo peor (por unos chistes carentes de garra y por unos personajes a los que aún no ha terminado bien de definir), pero a medida que iba avanzando se iban despejando mis dudas al entrar en el tono de cachondeo que propone el film, y si entras, disfrutarás con él, eso tenlo por sentado.

Respecto al reparto…pues me ha sorprendido gratamente, siendo Seth Rogen la auténtica sorpresa cómica del film, pues está desatadísimo, pero en el buen sentido. Nunca he visto a Rogen tan cómodo y tan divertido como en este papel, y lo cierto es que el actor se lo pasa en grande, contando con el mejor personaje de la película de largo (me encantó como se desarrolla la relación con su pareja…especialmente cuando le da el sorpresivo regalo), aunque tanto Anthony Mackie como Joseph Gordon Lewitt están estupendos en sendos roles, aunque para destacar el secundario de lujo de esta película como es Michael Shannon, cuyas apariciones son divertidas hasta la médula (especialmente las dos primeras).

Así, Los Tres Reyes Malos es una comedia gamberra en torno a la Navidad que funciona por su tono de cachondeo y porque consigue hacer reír con un argumento que, aunque soez (no le quitemos ese mérito, desde luego), resulta simplón, pero sabe entretener y sabe desarrollar a sus personaje con ternura y honestidad. Quizá esa sea la magia y la fórmula de estas películas, que sus personajes terminan cayendo simpáticos por las imperfecciones tan mundanas y tan cercanas que traen consigo, y por ello, consiguen ganarse al espectador con facilidad, a pesar de las estupideces que puedan realizar. Y mientras la fórmula funcione, yo no me quejaré de ellos por que desde luego, consigue su propósito si entras en su juego…yo afortunadamente entré.

Nota Factoría del Cine: 5

Manu Monteagudo

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Seth Rogen ha conseguido, al cabo de los años, convertirse en una de las figuras cómicas mas reconocidas en la actualidad del mundo del cine (gracias también a la figura como director y producto Judd Apatow). Y he de decir, que, en mi caso personal, aunque a veces resulte...