A falta de ver “Alps y Kinetta” (su ópera prima), Yorgos Lanthimos debutó fuerte internacionalmente con su segundo film, el polémico “Canino”. Aquel film estrenado en 2009 nos mostraba en forma de fábula la vida de una familia cuyos parientes no dejaban que sus hijos tomaran cualquier contacto del exterior, criando a su semejanza y a su parecer a sus criaturas en un ambiente que por momentos, resultaba harto perturbador y turbio. Desde luego, no me parecido un film perfecto, ni mucho menos, pero si que tenía una de las propuestas mas interesantes de los últimos años con unas ideas muy bien expuestas (y muy retorcidas, por que no admitirlo). Ahora, Lanthimos nos trae su último largometraje, Langosta que es el primero que ha rodado en ingles y con un reparto internacional de los mas interesante…y desde luego, la propuesta dará mucho de que hablar, pues nos encontramos con otra premisa harto interesante que consigue embaucar al espectador con suma facilidad.

Una historia de amor ambientada en un futuro cercano, en un lugar donde los solteros, de acuerdo con las reglas de La Ciudad, son detenidos y trasladados a El Hotel. Allí les obligan a encontrar pareja en un plazo máximo de cuarenta y cinco días. Si no lo consiguen, son transformados en un animal de su elección y soltados en El Bosque. Un Hombre (Colin Farrell) desesperado se escapa de El Hotel y se adentra en El Bosque, el lugar donde habitan Los Solitarios, y allí se enamora rompiendo así todas las reglas establecidas.

Durante la primera hora de Langosta Yorgos Lanthimos me cautivó por completo en su relato. La fábula que quiere tratar tiene la dosis justa de comedia para no resultar excesivamente hilarante, y lo compensa con un relato que, mas allá de que su premisa es totalmente bizarra donde las haya, abre muchos frentes, y todos y cada uno de ellos, muy interesantes por la cantidad de temas que plantea en torno al amor y la sociedad. Sobre todo durante todo este tramo, el film mantiene un equilibrio perfecto con un tono muy difícil de conseguir que consigue mantener al espectador entre estos muros que son el Hotel, y que, en cada momento, tiene algo que aportar a su desarrollo, y sobre todo, al universo que crea en torno al mismo, y ese el mayor merito del film: conseguir que nos creamos el propio universo que el director no está planteando. Y todo visto desde un punto de vista muy ácido, con las dosis justa de comedia, gamberrismo, pero también de sobrada elegancia, y por que no decirlo, bestialidad en algunos apartados.

Por eso, cuando la película cambia de rumbo y nos presenta el otro lado de los muros del hotel el film decae considerablemente de interés…no es que lo haga al instante, ya que resulta progresivo, pero una vez presentadas las cartas de su otra sociedad, el libreto se estanca en un desarrollo mucho más predecible y mucho menos ácido (e incluso divertido) que el de su parte precedente. Los personajes y el tono van decantándose por tomarse mas en serio respecto a su historia de amor, y aunque por momentos siga siendo algo divertida (los bailes en solitario, la forma de comunicarse de los dos enamorados), no recupera la fascinación que mantenía al espectador pegado a la butaca, quizá por no desarrollar suficientemente a algunos de sus personajes, quedándose en una superficialidad que restan interés al conjunto e incluso garra (y me refiero al personaje de Lea Seydoux). A pesar de todo, mantiene firme las ideas que expone (incluso su voz en off tiene mucho sentido con el desarrollo de la historia) dejando al espectador con un final magnífico que deja los frentes abiertos para que el espectador medite propiamente sobre lo que nos quiere decir Lanthimos sobre lo que quiere contar (y positivo…no termina siendo en ningún caso…y con esto no estoy desvelando nada importante, créanme).

La parte más compleja de todo este proyecto era encontrar un reparto adecuado, y sobre todo, que supiera reflejar muy bien el tono que quería reflejar Lanthimos, y lo cierto es que todo su plantel está fantástico, desde un Colin Farrell que utiliza todo su cuerpo para describir a su personaje (parece una interpretación del teatro del absurdo, sinceramente), hasta una Rachel Weisz que enamora la pantalla con una facilidad pasmosa (atención a sus escenas finales), pasando por unos John C.Reilly, Lea Seydoux, y Ben Whishaw estupendos (especialmente el primero, un secundario de lujo al que siempre es un placer ver en pantalla). Saben encajar el universo creado por Lanthimos de forma que parezca fácil lo difícil, y es meritorio su resultado.

Con una puesta en escena que en muchos momentos me ha recordado más que a nadie en estos últimos años (y esto, es decir mucho señores) a Stanley Kubrick, Langosta posee una de las premisas mas interesantes de los últimos años, y lo que podía haber recaído en una mera broma, su director Lanthimos consigue que nos adentremos en su fábula respecto al amor y a la sociedad de forma única. Es una lástima que en su último tramo vaya perdiendo fuelle de forma considerable, pero eso no quita para que estemos ante uno de esos relatos que merece verse por la controversia y el debate que pueda crear, y créanme que es mucho. Recomendable.

Nota Factoría del Cine: 7

Manu Monteagudo

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A falta de ver 'Alps y Kinetta' (su ópera prima), Yorgos Lanthimos debutó fuerte internacionalmente con su segundo film, el polémico 'Canino'. Aquel film estrenado en 2009 nos mostraba en forma de fábula la vida de una familia cuyos parientes no dejaban que sus hijos tomaran cualquier contacto del...