Paul Weitz es un director que, no os voy a engañar, me tiene descolocadísimo. Iniciar tu carrera con una película como American Pie (de la que a mi, sinceramente, no me hizo apenas gracia), podía haber condicionado la filmografía de este cineasta en el género de la comedia adolescente, y para fortuna de todos, no fue así. Es más, es el alumno aventajado de su hermano Chris (director de “lindezas” como La brújula dorada o Luna Nueva), consiguió sorprender, a propios y extraños, con comedias de bajo presupuesto con aroma independiente pero con unos guiones bastante más elaborados de lo habitual como viene siendo en el género (y más cuando vienes de hacer American Pie). De ahí que cintas como Un niño grande (en opinión de un servidor, su mejor película), la correcta Algo mas que un jefe o la nada desdeñable American Dreamz, sean carta de presentación suficiente como para que la llegada de su nueva película consiga crear cierta expectativa, y más a tenor de las críticas que se han publicado, siendo excelentes todas ellas…y lo cierto, es que el film, sin ser su mejor película, por poco se le acerca.

Elle Reid (Lily Tomlin) acaba de romper con su novia (Judy Greer) cuando su nieta Sage (Julia Garner) se presenta en su casa sin previo aviso porque necesita 600 dólares antes del atardecer. Sin blanca por el momento, la Abuela Elle y Sage pasan el día intentando conseguir el dinero y sus inesperadas visitas a viejos amores y amigos acaban removiendo esqueletos y desvelando secretos.

Si por algo destaca Paul Weitz como director es que sabe como aprovechar a sus actores: lo consiguió con Hugh Grant en Un niño grande (su mejor interpretación, sin duda), con Dennis Quaid en Algo más que un jefe y ahora le toca el turno a Lily Tomlin. Digámoslo ya claro…ella ES la película. Sabe sacarle todo el partido a su actriz protagonista, y lo que en un principio parece un personaje que está realizado único y exclusivamente para que ella se luzca (pues el carácter del personaje así lo marca), el carácter progresivo que va adoptando la actriz a lo largo de su desarrollo es conmovedor. Conmovedor por la honestidad con la que asume a su personaje, especialmente en una segunda mitad, donde la actriz consigue contener a su personaje, y mostrar una serenidad que basta solo una mirada para comprender todo lo que le pasa por la cabeza de esta mujer. Desde luego, ella es el motor principal de la película, y no es para nada descartable que en los próximos Oscar veamos su nombre entre la lista de las candidatas, pues está maravillosa (por no decir lo divertida que resulta en muchísimas escenas).

Pero no solo sabe aprovechar a Lily Tomlin, sino que el resto de actores para nada se quedan atrás: Julia Garner, puede que sea la que tiene el personaje mas difícil de asumir y el menos cómico, desde luego, pero como contrapunto resulta estupenda y resuelve perfectamente sus escenas con Tomlin (que sirve como perfecto apoyo para dar el contraste); Marcia Gay Harden esta SOBERBIA y lleva a cabo uno de los papeles más divertidos de su carrera (su primera aparición es gloriosa), que no es decir poco; Judy Greer está más tierna que nunca (y rejuvenecida hasta la médula…los años no pasan factura a esta actriz); Sam Elliot está IMPECABLE y no me extrañaría ver alguna nominación en los próximos premios de la Academia (su escena resulta magnífica toda ella), sobre todo por que aporta un registro dramático muy distinto a lo que nos tiene acostumbrado ; y la recientemente fallecida Elizabeth Peña lleva a cabo un pequeño aunque divertido papel. Lo dicho, Paul Weitz sabe dirigir a sus actores y los aprovecha al máximo, especialmente el de su personaje protagonista (aunque, repito, los de Sam Elliot y Marcia Gay Harden no se quedan atrás).

Pero es que además, el resto…funciona muy bien. Su guión resulta sencillo (que no simple) y sabe sacar información en torno a la relación de los personajes en el momento adecuado y justo para que el espectador saque sus conclusiones progresivamente, y tal y como se desarrolla, funciona estupendamente, especialmente…porque resulta muy directa, ligera y sobre todo, muy divertida, algo que pretenden muchas y que no consiguen ni por asomo (sin renunciar a sus momentos emotivos o dramáticos). Además, posee la duración perfecta, 79 minutos que se aprovechan muchísimo y que hacen que el relato se pase en un suspiro, pues además su tono casi de road movie, consigue que sea una película bastante episódica en la que el interés, no decae por lo bien estructurado que está su libreto.

Así que sçi, puedo decir que Grandma es una recomendación estupenda de un director que se está labrando un prestigio pasito a pasito y que con esta película lo demuestra con creces a base de sencillez, diversión y honestidad. Desde luego, es un film con pretensiones, pero no resulta tan hipócrita como otros films de la misma índole (y sí, lo voy a decir como ejemplo…Juno) y en su manera de resultar directa y, sobre todo, muy divertida, hacen que el film te saque una sonrisa (por no decir alguna que otra carcajada). Todo bien armada, curtido y empaquetado, en la que solo le ha bastado con un sencillo pero buen libreto y unos magníficos actores para sacarte 79 minutos de tu vida que no lamentarás en absoluto.

Nota Factoría del cine: 7,5

Manu Monteagudo

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Paul Weitz es un director que, no os voy a engañar, me tiene descolocadísimo. Iniciar tu carrera con una película como American Pie (de la que a mi, sinceramente, no me hizo apenas gracia), podía haber condicionado la filmografía de este cineasta en el género de la comedia adolescente,...