Breck Eisner es un nombre que para muchos no les dirá nada, pero si les digo que es hijo del ejecutivo Michael Eisner, una de las cabezas de Disney, se entiende el porqué la inclusión de su hijo en el mundo del cine. Lo que para muchos puede parecerles otro ejemplo más de intrusismo en el mundo del cine, creo que si se repasa la filmografía de este director, callaría muchas bocas respecto a lo mucho que tiene que decir tras las cámaras. Su gran salto a la pantalla lo dio con Sahara, aquel film protagonizado por Matthew McConaughey y Penélope Cruz y cuyo rodaje estuvo lleno de problemas (especialmente por su desorbitado presupuesto) y que se saldó con un gran fracaso, en opinión de un servidor, inmerecido (al fin y al cabo era una cinta entretenidísima que no se tomaba para nada en serio a sí misma, con una puesta en escena que apuntaba muchas maneras para ser su primera película). Por eso, su siguiente película cogió por sorpresa a todos con la película de terror The Crazies, ganándose a la crítica con un film de una puesta en escena fantástica (no fue un éxito de taquilla, pero consiguió generar beneficios, lo cual ya es decir algo). Así, lo que más me llamaba la atención de la última película protagonizada por Vin Diesel, El último cazador de brujas, era lo que podía hacer tras las cámaras su director Breck Eissner…y lo cierto es que, tras su visionado, os puedo adelantar, que no mucho, por desgracia, tratándose de su peor film de lejos.

El mundo moderno oculta muchos secretos, pero el más asombroso de todos es el de las brujas que siguen viviendo entre nosotros; crueles criaturas sobrenaturales con la intención de liberar la Muerte Negra sobre el mundo. Ejércitos de cazadores de brujas han combatido al enemigo antinatural alrededor del globo durante siglos, incluyendo a KAULDER (Vin Diesel), un valiente guerrero que logró acabar con la REINA BRUJA, diezmando a sus seguidores en el proceso. En los momentos anteriores a su muerte, la Reina maldice a Kaulder con su propia inmortalidad, separándole para siempre de su amada esposa e hija en la otra vida. Hoy, Kaulder es el único de su especie que queda, habiendo pasado siglos cazando brujas solitarias y anhelando a los seres queridos que perdió tiempo atrás. Sin embargo y para desconocimiento de Kaulder, la Reina Bruja ha resucitado y busca venganza con su asesino, provocando una épica batalla que determinará la supervivencia de la raza humana.

El último cazador de brujas parece un intento desesperado de generar una nueva franquicia de películas de corte fantástico protagonizado por una gran estrella que pueda generar beneficios a su productora con sus secuelas… y como intento desesperado pues parece eso… desesperada. El gran problema de una película de estas características, que no es mas que una película de serie B con un presupuesto algo mas abultado (aunque no mucho, seamos sinceros), es que se toma demasiado en serio, cuando en realidad es una cinta profundamente tonta, y el tono de gravedad que pretenden darle la perjudica seriamente, pues lo que pudo ser un divertimento entretenido, termina por ser un pasatiempo intrascendente que se toma demasiado en serio a si mismo debido a un guión que, mejor será dejar de lado. Cuenta con una base que es lo mas interesante de la misma, pero el cómo los desarrolla, y especialmente su trama, termina por entrar en un tono rudimentario que hace que nos importe muy poco el paradero de los protagonistas por que su dibujo es mas plano que el mecanismo de un botijo. Resulta harto predecible todo lo que pretende contarnos, y no ofrece ninguna sorpresa (por mucho que pretenda colarnos alguna que, por cierto, se ve venir a kilómetros). Y otro gallo cantaría si el film fuera visualmente lo suficientemente potente…

Pero desgraciadamente no lo es. Breck Eisner se limita a cobrar el cheque, aportando al film una tonalidad cromática que, quizás, es demasiado oscura (en serio, a veces no me enteraba de nada de lo profundamente oscuro que es todo) y que en cuyas escenas de acción, un servidor no se enteraba prácticamente de nada debido a un montaje precipitadísimo del que es imposible percatarse de algo (y ya con lo, repito, oscuro que resulta todo, pues ya ni os digo). Al menos he de agradecer lo que, sin duda, es lo mejor de la película, y es crear su propio universo: lo que más destaca de El último cazador de brujas es el mundo entre brujas y humanos que el film describe, y es en las escenas más sencillas, donde el film da en el clavo, y ahí he de admitir que consigue su objetivo de hacer creíble e incluso simpático el universo que crea (ese local abarrotado de gente por comer…comida basura, literalmente; o el pub repleto de cokcktails embrujados). Son, en los pequeños detalles donde El último cazador de brujas consigue dar mejor con su tono, cuando pretende acercarse a la serie B mas desprejuiciada, pero cuando decide tomarse mas en serio, es cuando el film, desgraciadamente fracasa.

A pesar de ello, he de admitir, que no me aburrí, pues mantiene un ritmo que, es rutinario, si, pero resulta constante, y al menos cumple su función de pasatiempo…de forma algo mas limitada, pero lo cumple. Su reparto…pues sinceramente, ninguno da para lucirse, pues Vin Diesel, aunque pretende por momentos hacernos ver sus capacidades dramáticas (los flashbacks), vuelve a sacar su pose mas chulesca (o sea, lo mismo de siempre, no nos engañemos), Elijah Wood se limita a pasearse por allí, sin mas (por que su personaje en el libreto…mejor corramos un tupido velo), Rose Leslie resulta un error de casting enorme (y que denota una falta de química con Diesel desde su primera escena), y Michael Caine intenta hacer lo que puede en todo este entramado, que ya es mucho. Con una fotografía que pudo aprovecharse mucho mejor (por que como os dije antes, resulta demasiado oscura) y una banda sonora de Steve Jablonsky que, al menos, resulta mejor de lo esperado tratándose de semejante compositor (es lo mejor que ha compuesto el compositor de Transformers…desde su primera Transformers…con eso digo todo), El último cazador de brujas resulta mas un espectáculo pirotécnico ante el abusivo uso de efectos visuales, que aunque conseguidos en muchas ocasiones, resultan bastante innecesarios y, repito, abusivos (especialmente en su parte final).

Así pues, El último cazador de brujas termina por ser un pasatiempo intrascendente que, es cierto que no llega a aburrir, pero tampoco apasiona lo mas mínimo debido a un libreto que cae en todos los lugares y comunes y que tiene el error de tomarse demasiado en serio una premisa que podía haber dado lugar a un film de serie B simpático. Es una pena que su director Breck Eisner tampoco haya hecho mucho con el material aquí presente, pero la cinta parece mas preocupada por el hecho de que sus productores querían generar una nueva franquicia con una de las caras mas taquilleras del momento como es Vin Diesel…desgraciadamente para sus inversores, no ha sido así, pues el fin de semana de su estreno se ha estrellado en la taquilla, dejando dudosa la producción de nuevas entregas.

Nota Factoría del cine: 4

Manu Monteagudo

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Breck Eisner es un nombre que para muchos no les dirá nada, pero si les digo que es hijo del ejecutivo Michael Eisner, una de las cabezas de Disney, se entiende el porqué la inclusión de su hijo en el mundo del cine. Lo que para muchos puede parecerles...