Creo que muchos espectadores (entre los que yo me incluyo) siguen la carrera de Ridley Scott con atención para ver, si de una vez por todas, consigue una película ejemplar que nos haga recordar el gran director que es…o que era. Sus últimas producciones han seguido la atención de los aficionados sin llegar a alcanzar esa fama que tanto le ha reconocido como cineasta, pues cintas como Exodus (una completa decepción, todo hay que decirlo), El consejero (que armó ríos de tinta en sus comentarios), Prometheus (del que todos esperábamos su triunfal regreso al mundo que el creó, y aunque visualmente era una gozada, no lo fue debido a un libreto de lo mas irregular), Robin Hood (que se quedó a medias en todo, aunque su versión extendida mejoraba un poco mas su resultado global),y Red de Mentiras (estupenda…pero ya está) no gozaron de una unanimidad en su propuesta. Quizá su mejor film de estos últimos años sea American Gangster (un film excelente), pero he aquí que este 2015 Ridley Scott ha conseguido lo que todos estábamos esperando…su regreso por la puerta grande, y para mas inri, en un terreno como el de la ciencia ficción, que lo domina a la perfección.Marte (The Martian) me ha parecido la mejor película que ha realizado en años (desde los tiempos de Gladiator…15 años, nada mas y nada menos), y uno de los mejores entretenimientos del año, sin duda.

En el transcurso de una misión tripulada a Marte, el astronauta Mark Watney (Matt Damon) es dado por muerto y abandonado por sus compañeros de tripulación tras una violenta tormenta. Sin embargo, Watney sobrevive y se encuentra solo y abandonado en ese planeta hostil. Con escasos suministros, Watney deberá recurrir a su ingenio, humor y espíritu de supervivencia para subsistir y encontrar una forma de comunicar a la Tierra que sigue vivo. A millones de kilómetros, la NASA y un equipo internacional de científicos trabajan sin descanso para traer al “marciano” de vuelta, al mismo tiempo que sus compañeros de tripulación planean una temeraria, si no imposible, misión de rescate. Mientras todos estos acontecimientos se desarrollan, el mundo entero se une para pedir que Watney regrese sano y salvo.

Sinceramente, tras ver el avance de la película, no tenía muchas esperanzas puestas en esta película, pues en el mismo, revelaba mas material de la cuenta que desvelaba demasiados detalles de la historia…pues bien, qué equivocado estaba.Aunque sus avances me hayan parecido lo peor que puedo hablar de este film, la película consigue atraparte desde el minuto uno.Pasados los cinco minutos de película, el conflicto principal hace acto de aparición, y prepárense para un entretenimiento sin parangón que, es así de sencillo, una delicia. Una delicia, por que hacía muchísimo tiempo que Ridley Scott no contaba con un guión tan bien medido y controlado y que diera pie a crear una puesta en escena espectacular en comunión con su libreto…una fusión que en otras ocasiones se ha visto muy descompensada y que por fortuna, en esta película no ocurre. Los 142 minutos de duración (que no son moco de pavo) se pasan en un suspiro, y mantiene un ritmo constante donde apenas decae el interés…es mas, no hubo momento donde este decaiga, pues siempre avanza hacia alguna parte, y el crescendo narrativo que mantiene su creador es soberbio por la capacidad emotiva que tiene del relato. Hacía tiempo que Ridley Scott no conseguía un film tan emocionante, y desde luego, en este caso, os puedo garantizar que estaréis sobrecogidos en vuestra butaca.

Por que el mayor merito del film es aunar varios géneros en uno, dominando cada uno de ellos de forma esplendida, para ser el entretenimiento que es.No hace falta decir lo bien que domina la ciencia ficción (y en este caso, en un futuro no tan lejano, consiguiendo una sensación de realidad y credibilidad constante), pero me ha sorprendido gratamente lo bien que domina la comedia (sus puntos cómicos están perfectamente integrados en el relato y no chirrían en absoluto) y el drama (consigue instantes de pura emoción, como ese clímax final con Watney derrochando lágrimas en lo que pueden ser sus últimos momentos con vida), pero es gracias a su libreto por lo que puede explayarse tan bien en todos sus apartados. Todo está perfectamente medido en un guión que va directo al grano, sin segundas intenciones, con unos personajes donde TODOS tienen algo que decir y aportar, y con un desarrollo científico plausible (sea o no sea cierto, no resultan tan descabelladas las formas de subsistir del protagonista por lo bien explicadas que están en la propia cinta), y que ofrece el film mas optimista, mas alegre y menos pretencioso de Scott en muchos muchos años…y es ahí donde radica su verdadero encanto. No pretende ser otra cosa que un relato emocionante que es todo un canto a la vida, y hacía muchísimos años que no veía a un Ridley Scott con un mensaje tan optimista en su libreto, y transmite un buen rollo constante que es toda una delicia.

Pero no solo se queda en la fuerza visual y narrativa del director (que es lo esperable…o sea, espectacular cuando debe serlo) y en un libreto perfectamente medido, sino que cabría destacar a un reparto que está encomiable desde el primero hasta el último: Matt Damon realiza la que es su mejor interpretación en años, y consigue, a base de sencillez y honestidad, un personaje que cae bien desde el primer instante y del que el espectador empatiza cada vez mas una vez avanza la película (hasta, ya digo, un clímax final que es pura emoción, señores), y no lo tenía para nada fácil, desde luego; Jessica Chastain maravillosa, como siempre y sabe sacar milagros de su personaje (y sobrecoge y se entiende su sentimiento de culpabilidad ante el fracaso de su misión con solo su mirada); Kate Mara está estupenda en su pequeño pero no menos importante rol ; Chiwetel Ejiofor esta maravilloso, con un personaje que el actor domina a la perfección (no se que tiene este actor que consigue hacer fácil personajes difíciles); Kristen Wigg aporta un punto humorístico muy agradecido y muy ácido (en ella se encuentran los detalles humorísticos mas “negros” por así decirlo); Jeff Daniel está estupendo, sin mas (atención a sus ruedas de prensa); Michael Peña aporta su habitual toque cómico, aunque aquí se integra de maravilla (las conversaciones entre su personaje y el de Watney son puro encanto por las palabras que se dicen) ; y un, como siempre genial, Sean Bean (del que por cierto, tiene el gag mas desternillante de todo el film…ya sabrán de lo que hablo).

Todo acompañado de un diseño de producción asombroso por lo creíble y bien tratado que está todo (Scott es un genio en este apartado y consigue que te ubiques y recuerdes todos los nombres de los aparatos e instalaciones del film…muy meritorio, desde luego aunque no sorprende de quien viene), unos efectos visuales magníficos (vuelvo a repetir…todo el clímax final), y una banda sonora de Harry Gregson Williams excelente (atención a los momentos donde ésta acompaña a la inmensidad del planeta rojo, o los momentos en los que la música acompaña la soledad del protagonista, sabiendo aportar la emotividad necesaria y acompañando al propio estado de ánimo de Watney). Por cierto, respecto a este último apartado me encantaría destacar una selección de canciones que, así lo digo, dan el tono perfecto a la película de que, lo que estamos viendo, es algo especial, pues como en Guardianes de la Galaxia, no descarta la idea de poner clásicos de la música en el espacio…y os aseguro que en algunas ocasiones se me pusieron en estos momentos la piel de gallina (especialmente cuando pusieron mi canción favorita de uno de mis cantantes favoritos…no diré quien es, por no revelar mas de la cuenta, pero fuñe un momento que me llegó profundamente).

De un montaje soberbio, Marte (The Martian) es, sin duda, uno de los mejores entretenimientos de este 2015 y una de las mejores películas que he podido visionar este año, que nos devuelve al mejor Ridley Scott que todo el mundo estaba esperando. Por fin, ha encontrado un equilibrio maravilloso entre un libreto fantástico y un apartado visual apabullante, siendo así un espectáculo que sobrecoge y emociona como pocos. Es un film que auna todo lo bueno del mejor cine de entretenimiento, y desde aquí mi recomendación inmediata ante otro ejemplo de por qué su director está en el puesto en el que está…su catalogación como uno de los directores mas importantes de la actualidad y uno de los mas ejemplares se lo ha ganado a pulso, y quien creía que la carrera del señor Ridley Scott estaba acabada, que saque una entrada para Marte (The Martian) y compruebe lo equivocado que estaba. Me lo agradecerán.

Nota Factoría del Cine: 8

Manu Monteagudo

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