John Erick Dowdle tiene un currículum en la que se destaca su predilección por un género concreto, y ese es el de terror. A falta de ver The Poughkeepsie Tapes (de la que mucha gente habla maravillas, en la que fue su carta de presentación al género por la puerta grande) y Así en la Tierra como en el Infierno (de la que se ha dicho que ha sido una de las pocas películas salvables en torno al subgénero found footage, aunque tampoco tuvo unas críticas elogiosas), todas sus películas han estado enmarcadas dentro del género del terror (y las que he comentado se enmarcan, desde luego). La primera película que pude visionar del director fue su remake de Rec, Quarantine, de la que mucha gente echó pestes sobre ella, pero si nos dejamos las comparaciones a un lado, para nada era un remake despreciable, gracias a una puesta en escena muy fiel a la original pero con algún que otro planteamiento nuevo muy curioso. Después, La trampa del mal era una correcta cinta de suspense enmarcada en un único escenario: un ascensor…con el demonio dentro, y aunque el film podría haber estado mejor, tenía ciertos elementos muy sugerentes que hacían ver lo bien que manejaba el género este cineasta. Por eso me extrañó tanto que su última película, Golpe de Estado, estuviera enmarcada, pues eso, en un golpe de estado en un país asiático…pero una vez vista, lo entendí a la perfección, pues ha conseguido un film intenso tratando este tema como si de un film de terror se tratara sin salir para nada mal parada.

Sinopsis oficial: “GOLPE DE ESTADO” es un sobrecogedor thriller escrito y dirigido por John Erick Dowdle (“Así en la tierra como en el infierno”, “La trampa del mal”, “Quarantine”). Owen Wilson (“El gran hotel Budapest”, “Midnight in Paris”, “Tras la línea enemiga”), Lake Bell (“Sin compromiso”, “No es tan fácil”, “Boston Legal”) y Pierce Brosnan (“El escritor”, “Mamma mia!”, “Muere otro día”) encabezan el reparto de esta historia en la que una familia envuelta en una situación límite deberá poner a prueba su coraje, su resistencia y su amor para sobrevivir.

Golpe de Estado es una montaña rusa. Así de sencillo. Tras la presentación necesaria de la situación y de sus personajes (y que ya cuenta con un prologo movidito), a los 15 minutos la película da un golpe sobre la mesa, y prepárate para el tour de force que se marca el director, ya que, será imposible que te muevas del asiento. El film, más que una película de acción (como se la está pretendiendo vender), se trata de un film que es pura supervivencia, y como tal, la adrenalina que desprende su puesta en escena en todo momento es inagotable. Es una continua sucesión de escenas de tensión tras otra en la que sorprende lo bien que ha manejado desde otro punto de vista, el género de terror encubierto. La angustia que se vive ante esta persecución continua (desde luego, sus protagonistas, las pasan verdaderamente canutas) está perfectamente manejada por un ritmo, que, así de claro, resulta brutal por el equilibrio perfecto de todas sus partes, pues cuando el film se muestra excesivo en su cargante uso de la tensión (y me refiero a cargante como algo positivo, por que desde luego consigue pases un “buen ” mal rato) te deja un mínimo momento de respiro para volver a retomar la marcha…y así un no parar.

Un no parar que recae en manos de su director John Erick Dowdle, que conoce el género como nadie y que se atreve en esta película enmarcarlo en un golpe de estado…y funciona por acumulación. Sabe rodearla de set pieces cargadas de tensión (y algunas de puro cine de terror) y el recorrido que el propio film realiza, parece mas de este género que de cualquier otro, y funciona (mención especial merecen los 20 minutos una vez comienza el golpe…y cuando digo 20 minutos, no exagero nada ya que son de seguido), lo cual tiene mucho merito. Un merito que, ademas de recaer en el brutal ritmo narrativo de su director (que deja apenas sin aliento), acompaña a un Owen Wilson que sorprende a propios y a extraños en un papel totalmente ajeno a lo que le habíamos visto previamente, y aguanta el tipo de forma excelente y con gran determinación.A Wilson le secundan una estupenda Lake Bell (que interpreta a la esposa del protagonista, y desde luego, sufre lo suyo) y un Pierce Brosnan algo cargante por momentos pero pasable (su personaje está plagado de tópicos, pero en el mismo se encuentra el mejor diálogo del film), acompañados por una música de Marco Beltrami y Buck Sanders donde destaca la percusión para mantener la tensión y el ritmo del metraje sin que decaiga ni un instante.

Golpe de Estado es así un film que va directo al grano. No pretende dar lecturas políticas (y aún así, la da, aunque no se centre en ella) y su única pretensión es hacer pasar un buen mal rato al espectador. Poco más que comentar a una películas cuyas intenciones son mas que claras, y que en ningún solo momento engaña al público, siendo, desde mi punto de vista, uno de los films mas entretenidos del año por ser directa en lo que quiere ser, y esto es, un film de puro nervio narrativo que maneja su historia como si se tratara de una película de terror (y no se preocupen a los que estén deseosos de escenas contundentes…la cinta está repleto de ellos). Uno de los placeres culpables del año mas disfrutables que he podido visionar durante todo este 2015, y que un servidor recomienda a todo aquel que quier pasar un rato de pura tensión y entretenimiento en una pantalla de cine.

Nota Factoría del Cine: 6

Manu Monteagudo

JFPCríticasCríticas,Golpe de Estado,Pierce Brosna
John Erick Dowdle tiene un currículum en la que se destaca su predilección por un género concreto, y ese es el de terror. A falta de ver The Poughkeepsie Tapes (de la que mucha gente habla maravillas, en la que fue su carta de presentación al género por la...