¿Tan difícil es realizar una adaptación al cine de un videojuego? Por los resultados que hemos vistos durante todos estos años, parece ser que sí, porque si no no me explico que la mayoría de estas producciones (las únicas que encuentro a modo de excepción, bastante potables, son la primera Resident Evil y la estupenda Silent Hill) no se aprovechen los excelentes puntos de partida y los elementos con los que parte el juego… es algo que, sinceramente no logro entender. Fíjense que asistí al Hitman del año 2007 con la idea de entretenerme con una cinta de acción que se me pasara en un suspiro….y más que un suspiro lo que me pareció fue un suplicio en la que su director Xavier Gens debe estar todavía revolviéndose en su tumba (cuya filmografía posee dos películas bastante reivindicables como Frontiere’s y The Divide), pues fue un fracaso en todos los sentidos, tanto comercial como artístico.

Por eso, no me pareció tan descabellado que en tan poco tiempo (ocho años), volvieran a filmar otra producción del personaje, pues se podían resolver los errores del pasado con bastante facilidad…y lo cierto es que, una vez vista, y aunque sea mejor que su predecesora, termina por ser una cinta de lo más rutinaria que olvidarás una vez abandones la sala de cine.

HITMAN: AGENTE 47 trata de un asesino de élite que fue manipulado genéticamente desde su concepción para ser la perfecta máquina de matar, y que sólo es conocido por las dos últimas cifras del código de barras tatuado en la parte posterior de su cuello. Él es la culminación de décadas de investigación – y de cuarenta y seis agentes clonados anteriormente–, lo que le dota de fuerza, velocidad, resistencia e inteligencia sin precedentes. Su más reciente objetivo es una mega-corporación que planea descifrar el secreto del pasado del Agente 47 para crear un ejército de asesinos cuyos poderes superen incluso a los de él. Formando equipo con una joven que puede tener el secreto para vencer a sus poderosos y clandestinos enemigos, 47 se enfrenta a sensacionales revelaciones acerca de sus propios orígenes y se dispone a enfrentarse a su enemigo más mortal en una épica batalla.

Es cierto que durante la primera parte de esta nueva entrega de Hitman conservaba cierta esperanza de que fuera un entretenimiento desprejuiciado en el que pasar el rato, pues la presentación de sus personajes y del conflicto del film van directos al grano, cosa que se agradece bastante. Durante todo este tramo el espectador asiste a una persecución continua en la que sus personajes desconfían unos de otros dejando que el misterio se resuelva poco a poco y acompañado de escenas de acción que, dentro de lo que cabe, resultan bastante vistosas, para qué engañarnos. Incluso el personaje de Hitman resulta mejor aprovechado al desconocer sus verdaderas intenciones, y es ahí donde la película acierta más, desde luego, pues el misterio y se mantiene bien durante todo este tramo que, además, posee las mejores escenas de acción de la película…

Pero es como si la película, a medida que avanza, resultara menos interesante, más aburrida y más rutinaria. Una vez conocido el misterio de su trama principal, la película intenta dar profundidad a sus personajes fracasando estrepitosamente, pues no simpatizamos con ninguno de ellos, e incluso las escenas de acción resultan mas aparatosas e incluso, por decirlo de alguna manera, más cutres y muy poco espectaculares, por lo que, primero, el ritmo del film va resintiéndose cada vez más, pues sus escenas de acción no dejan huella en el espectador, segundo, los personajes nos importan cada vez menos una vez avanza el metraje, y tercero…posee demasiado tiempos muertos en los que el film más que seguir una historia, parece una guía turística de Singapur, sin que tampoco se le saque bastante juego en ese sentido. El trabajo de fotografía intenta hacer todo lo que puede y la banda sonora de Marco Beltrami intenta animar un poco el cotarro de la función, pero ya es demasiado tarde, sobre todo por que por momentos se vislumbra que hay una película interesante en ella que sus productores no han sabido crear (como la escena del ascensor).

Y esto es debido a que se toma demasiado en serio, cuando lo que pedía a gritos era un relato más desprejuiciado y por qué no decirlo, divertido, y no lo es. Todo lo que ocurre resulta predecible y muy visto, y el espectador se adelante a los acontecimientos (especialmente en su segunda mitad). Incluso los actores que, lo cierto es que están de lo mas correctos, se toman demasiado en serio sus papeles, aunque no es especialmente culpa de ellos: Ruper Friend es un buen Hitman y durante su primer tramo está estupendo en su rol, aunque su guión lo aproveche bien poco, pero el actor lo resuelve bastante bien (y por cierto, guarda un gran parecido con Orlando Bloom); Zachary Quinto lo mismo, da la talla en su personaje pero su guión cae en los lugares comunes y se le aprovecha poco (y da bastante juego su papel); Hannah Ware se dedica a lucir palmito y por momentos descuadra ciertos cambios de actitud repentinos, aunque esté bastante correcta (con otro personaje que se desaprovecha) ; y Ciaran Hinds…pues siempre es un placer verle en pantalla, aunque aquí no es que se luzca especialmente.
Hitman: Agente 47 es un film que no llega al nivel de desastre de su predecesora pero tiene el inconveniente de que resulta un producto de acción prefabricado y sin alma que arranca con cierto interés pero que a medida que avanza se va convirtiendo en un film mas y mas rutinario hasta llegar a un clímax donde al espectador le importa todo tres pimientos. Cierto que su director intenta darle mas empaque gracias a su fotografía e incluso puesta en escena (alguna escena de acción como la de la fábrica de aviones resulta estupenda por su violencia), pero su libreto resulta tan predecible y tan poco aprovechado que no termina de satisfacer por un tono demasiado pretencioso que no funciona. Tendremos que seguir esperando para ver una adaptación a la altura de las circunstancias, y es una pena por las posibilidades que había en ella y que no se han aprovechado…una lástima, ya que tendremos que seguir esperando a una adaptación en condiciones.

Nota Factoría del Cine: 4

Manu Monteagudo

JFPCríticasacción,agente 47,Críticas,Hitman,videojuegos
¿Tan difícil es realizar una adaptación al cine de un videojuego? Por los resultados que hemos vistos durante todos estos años, parece ser que sí, porque si no no me explico que la mayoría de estas producciones (las únicas que encuentro a modo de excepción, bastante potables, son la...