Woody Allen debe darse un descanso. Desde luego resulta motivo de alegría el hecho de que el cineasta neoyorquino estrene una película al año, pero también (y sobre todo con el paso de los años) la calidad de sus proyecciones se ven perjudicadas por el apresuramiento del proyecto, y desde luego, hay películas en las que da por completo en la diana (vease Blue Jasmine, Match Point, Midnight in Paris…incluso El sueño de Cassandra) con otras que mejor será que permanezcan en el olvido (su última producción Magia a la luz de la luna, A roma con amor, Conocerás al hombre de tus sueños, Vicky Cristina Barcelona…). Por supuesto, los ultra defensores del señor Allen aplaudirán cada proyecto que llegue a nuestras pantallas, y no me cabe la menor duda de que serán los primeros en alabar su última cinta, Irrational Man, antes incluso de que la hayan visto…bien, aquí un servidor, que se encuentra en un punto medio en cuanto a la admiración por el cineasta (pues depende de la calidad de la película, claro está), ya puede ir diciendo que la última película protagonizada por Joaquin Phoneix, peca de los mismos aciertos y errores del cine de Woody Allen en los últimos años..una excelente premisa que se queda a medias de su propuesta.

El profesor de filosofía Abe Lucas (Joaquin Phoenix) ha tocado fondo a nivel emocional y se ve incapaz de encontrarle ningún sentido ni alegría a su vida. Abe tiene la sensación de no haber marcado la más mínima diferencia con nada de lo que ha emprendido en su vida, desde el activismo político a la enseñanza.Poco después de empezar a dar clase en la universidad de una pequeña localidad, Abe se encuentra relacionándose con dos mujeres: Rita Richards (Parker Posey), una profesora que se siente muy sola y quiere que la rescate de un matrimonio infeliz, y Jill Pollard (Emma Stone), su mejor estudiante, que se convierte en su amiga más íntima. Aunque Jill quiere a su novio, Roy (Jamie Blackley), encuentra irresistible la personalidad artística y atormentada de Abe, así como su exótico pasado. Pese a que Abe muestra indicios de desequilibrio mental, Jill se siente cada vez más fascinada por él. No obstante, cuando ella intenta llevar su relación al terreno romántico, él la rechaza.Pero todo cambia por puro azar, cuando Abe y Jill se ponen a escuchar una conversación de unos desconocidos y se quedan absortos con ella.Abe toma entonces una decisión trascendental, tras la que es capaz de volver a disfrutar plenamente de la vida. Pero dicha decisión desencadena una serie de acontecimientos que marcarán a Jill, a Rita y a él mismo para siempre.

Irational Man es una película de Woddy Allen que sigue el patrón de sus últimas producciones…excelentes premisas que se aprovechan, ciertamente, poco. Pues he de admitir que durante la primera media hora de Irrational Man mi entusiasmo e interés por la cinta era bastante elevado al poseer un guión que durante toda su primera parte, funciona gracias a unos diálogos y a unas situaciones que encuentran el equilibrio perfecto entre la comedia negra y ácida, y un transfondo bastante serio y dramático que se unen maravillosamente bien. Los personajes estan perfectamente definidos y matizados durante sus primeros 10 minutos, y en ese sentido, la película es consecuente con ellos (también debido a unos actores verdaderamente entregados), por lo que su premisa, y lo que parece que va a ser de ella, funciona maravillosamente bien, por lo bien que juega con sus trio principal de protagonistas.

Pero el film va perdiendo el interés…el equilibrio que tan bien estaba mostrando su creador a la obra, termina por tambalearse cuando aparece el conflicto del film (que no desvelaré, claro está) y a partir de aquí pretende mezclar dos géneros que tan bien se le han dado a Allen como el cine negro y la comedia ácida…y como tal, no termina de funcionar, especialmente por que se centra mas en lo primero que en lo segundo, dejando que lo liviano e intrascendente se apodere del relato, cuando, precisamente, un film de estas características, pedía todo lo contrario…salvo un par de escenas muy acertadas (como esa divertida cena familiar, o el impactante clímax final, que es de lo mas seco rodado por el realizador), el resto interesa muy poco, por que el guión no indaga y no juguetea con la psicología de los personajes, dejando una sensación de desaprovechamiento pleno que no la beneficia nada (a lo que tampoco contribuye una banda sonora muy del gusto del señor Allen que tampoco ayuda a que el relato se toma mas en serio, sino todo lo contrario).Hay un choque de intenciones en el film, que digámoslo así, nunca queda definido, y ese es el mayor problema de Irrational Man.

Un problema que, si nos dejamos llevar por el, es por unas interpretaciones magníficas de su trio protagonista, siendo Emma Stone la que verdaderamente se lleve la palma, pues en esta segunda colaboración con el director, la actriz se come a sus compañeros de reparto con un personaje que está lleno de matices y que la actriz aprovecha estupendamente (mucho mejor que su anterior producción,desde luego), aunque Joaquin Phoneix y Parker Posey están excelentes, ambos (y pro cierto, la química entre estos dos es explosiva y harto divertida), pero es Emma Stone la que consigue la atención del espectador, desde luego.

Así pues, Irrational Mal pretende ser una mezcla de las producciones serias del señor Allen con la de sus producciones mas livianas, y eso le juega una mala pasada a un film que tiene ideas muy buenas que no se aprovechan del todo. Desde luego, a los fanáticos del cineasta neoyorquino les gustará (aunque no creo que encandile tampoco), e incluso he de admitir que a mi me ha gustado medianamente, pero decepciona cuando ves que lo que te estaba pareciendo una excelente película, se va convirtiendo en un film que desde luego, en mi cajón de la memoria quedará en el olvido. Una pena, por que bases para hacer una gran película las tenía…al menos, se queda en un punto intermedio, ni entre lo mejor ni entre lo peor del realizador…algo es algo.

Nota Factoría del Cine: 5

Manu Monteagudo

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Woody Allen debe darse un descanso. Desde luego resulta motivo de alegría el hecho de que el cineasta neoyorquino estrene una película al año, pero también (y sobre todo con el paso de los años) la calidad de sus proyecciones se ven perjudicadas por el apresuramiento del proyecto, y...