Sussane Bier está claro que vivió tiempos mejores…desde que ganara el Oscar con la producción Un mundo mejor (una cinta bastante notable todo hay que decirlo, aunque el galardón le venga quizá demasiado grande), su carrera ha tirado por unos caminos convencionales como Amor es todo lo que necesitas y, especialmente, la que ha sido sin dudarlo, su punto negro en la carrera: Serena. Esta última producción que tuve el “honor” de visionar aún sigue reportándome pesadillas ante una producción que, asi de sencillo, era un auténtico caos…y eso que contaba con reclamos a dos de los atores mas populares de la actualidad como Jennifer Lawrence y Bradley Cooper. Lógicamente, el film fue un fracaso, ante las estrepitosas críticas recibidas (con razón), y la carrera de la directora iba a estar en el punto de mira, para ver como retornaba a su cine. Y que mejor que volver a Dinamarca para contarnos un drama policial en el su cabeza de cartel es nada mas y nada menos que uno de los protagonistas de Juego de Tronos, Nicolaj Coster-Waldau…que es sin duda lo mas destacado del film.

Los amigos Andreas (Nicolaj Coster-Waldau) y Simon (Ulrich Tomsen) son dos policías que viven de forma muy diferente. Andreas es feliz con su mujer y su hijo; Simon acaba de divorciarse y se emborracha a menudo. Todo cambiará cuando intervienen en la pelea de una joven pareja de yonquis y descubren a un bebé en un armario. Andreas, el hombre estable, obligado a enfrentarse a su impotencia, empieza a perder su idea de la justicia.

Hay películas que caminan por una línea fina donde mantienen un equilibrio por no caer en el tremendismo del drama que nos está contando y mantener siempre una control de sus elementos bastante solvente…Una segunda oportunidad, por desgracia, no es una de ellas. Y no es una de ellas principalmente por un guión que lleva a los personajes a cometer unas acciones que, así de sencillo…son muy difíciles de creer. Y si ya en su mera presentación de la situación hay algo que no encaja (como el matrimonio que sostiene nuestro protagonista…inverosímil a todas luces, cuyo libreto permite unas licencias que a mi me dejaron con cara de incrédulo), imagínense en el desarrollo del mismo : exagera tanto la situación que termina resultando difícil de creer cuando, además, se toma tan en serio a si misma. Y por tomarse tan en serio, termina por desvirtuar los valores de un film, que desde luego, resulta entretenido, y hasta por momentos convincente en el resto de apartados, pero cuyo guión resulta a todas luces forzado hasta la médula.

El tono del film, que pretende ser duro, e incluso con ecos de thriller (algo que ocurrió ridículamente en Serena, aunque aquí está mejor integrado), termina por ser tan tremendista en lo que quiere contar que el espectador se aleja de la situación y de lo que ocurre en pantalla, y salvo un giro de guión bastante acertado y bien metido, el resto no te lo crees porque el pilar fundamental del film, sus personajes, no se sostienen. Al menos, Bier, sabe mantener la atención del espectador con un ritmo sólido que funciona al mantener el suspense de su desarrollo, acompañado de una estupenda fotografía y una adecuada banda sonora.

Pero es especialmente en Nicolaj Coster-Waldau donde recae todo el mayor peso de la película, y el actor sale victorioso con una interpretación excelente que, si se sostiene es por la labor del intérprete (y no por su libreto), pues debe pasar por tantos estados de ánimo, que podría haberse saldado con una interpretación histriónica, y por fortuna, Waldau se contiene durante la mayor parte de las escenas. No podría decir lo mismo de un pasado de rosca Nikolaj Lie Kass, que si ya de primeras tiene un personaje de lo mas radical, su interpretación termina por resultar algo desvirtuada (por que desde luego, que la policía no haga nada ante semejante personaje…escapa a mi incomprensión).El resto se mueve con corrección, aunque algunos de ellos (especialmente la que interpreta a la mujer del protagonista) tienen que lidiar con que su personaje en el guión no termina de sostenerse por ninguna parte.

Una segunda oportunidad es, pues, otra oportunidad perdida de Susanne Bier de recuperar parte de su cine que ya quedó atrás. La sutileza que consiguió con algunos de sus films previos, aquí no se ven por ninguna parte, y aunque no llegue ni de lejos a los límites desastrosos de su anterior producción, Serena, si que resulta harto decepcionante encontrarse con un film cuyo libreto ya de por si, posee varias inconsistencias de cajón. La labor técnico de la directora, desde luego, es bastante notable y resulta bastante entretenida, y la interpretación de su protagonista es de lo mas destacable, pero cuando no encuentras tu tono, exagerando un drama de manera bastante tremebunda, al final caes en el error de alejar al espectador de lo que ocurre en pantalla, que es lo que pasa en esta ocasión. Una pena.

Nota Factoría del Cine: 4

Manu Monteagudo

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Sussane Bier está claro que vivió tiempos mejores…desde que ganara el Oscar con la producción Un mundo mejor (una cinta bastante notable todo hay que decirlo, aunque el galardón le venga quizá demasiado grande), su carrera ha tirado por unos caminos convencionales como Amor es todo lo que necesitas...