Tras haber sorprendido a más de uno con la primera entrega de El corredor del Laberinto, Wes Ball vuelve con la segunda entrega de tres películas que serán en total. En este caso se trata de El corredor del laberinto: Las pruebas.

La presión para el director está presente. Los lectores de los libros de James Dashner, en los que están basadas las películas, y los espectadores en general quedaron sorprendidos porque la primera entrega fue mucho más que una simple película de adolescentes y en ella logró aportar un misterio interesante y un gran desarrollo de personajes que hicieron que muchos tuvieran ganas de ver la siguiente. ¿Fue capaz de repetir la misma hazaña y mantener eso que logró con la anterior?

El primer problema que le veo a la película de El corredor del laberinto: Las pruebas es que a nivel de historia se ha tomado muchas licencias con respecto al libro de Dashner y, aunque ciertamente mantiene la esencia, hay cambios que probablemente confundirán a los lectores y no los dejará del todo satisfechos. Por ejemplo, la forma como terminan en “la quemadura” o la omisión casi por completo de las chicas que estaban en el otro laberinto y que en el libro forman parte esencial de la trama.

Esto puede que juegue a favor o en contra de la película, porque tanto lectores como no lectores estamos en la misma incertidumbre de qué va a pasar a continuación y no se tiene muy claro cuáles son las respuestas que nos van a dar. Porque todavía Ball en su película mantiene la confusión y no da muchas respuestas, al contrario a lo largo de ella va generando más preguntas que pueden ser el gancho para que el espectador siga queriendo ver la siguiente entrega aunque esta no haya sido tan potente como la anterior.

El segunda problema de esta película es que en general se sustenta casi exclusivamente en Thomas, interpretado nuevamente por Dylan O’Brien, y el resto de los jóvenes del laberinto corriendo en un nuevo escenario. Ellos en general interpretan muy bien sus personajes y las secuencias de acción no están mal montadas, pero falta ese momento para conectarnos con los nuevos personajes y para entender un poco el trasfondo del por qué corren y por qué es importante que lleguen a donde quieren llegar, creo que al tratar de mantener un ritmo entretenido Ballse ha olvidado un poco de que el argumento es igual de importante.

Aún así, lo de entretenido lo ha conseguido, la coreografía muy bien ejecutada, los momentos al límite y los efectos especiales con esos “zombies” que se ven bastante bien en la pantalla, le aportan a la cinta la adrenalina necesaria para que no se haga aburrida.

El corredor del laberinto: Las pruebas es entretenida, dinámica y con personajes que han sido muy bien interpretados, aún así se queda corta por la falta de mimo hacia la historia como tal. Fuera de ello hay que verla para poder disfrutar con la entrega final en la que espero nos den ahora sí respuestas.

Daniela Rosas Olavide
Puntuación: 6.

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