El pobre Taylor Lautner debe estar pasándolo algo mal. Mientras que sus otros compañeros de reparto en la saga Crepúsculo (Kristen Stewart, Robert Pattinson Anna Kendrick) han visto como sus carreras se han relanzado (aunque también hay que decir algo…han sido mucho más inteligentes a la hora de escoger proyectos con mucho cuidado con tal de alejarse de este tipo de sagas), este actor (cuyas limitaciones interpretativas quedaron en evidencia…no así de sus músculos claro, que era lo único que podía ofrecer) no levanta cabeza. Tras un intento (fallido) de comprobar si su rostro podía ser suficiente reclamo para protagonizar una película con “Sin salida” (que fue un fracaso), los productores han visto que no tiene el suficiente tirón como para atraer a las masas, pues desde la última entrega de Crepúsculo, solo ha intervenido (casi en forma de Cameo) en el film Niños Grandes 2, y ahora estrena un film dirigido por el catalán Daniel Benmayor titulado Tracers, de la que hablaré a continuación…

Cam (Taylor Lautner) malvive como mensajero mientras intenta pagar sus deudas. Un día choca con su bici contra Nikki (Marie Avgeropoulos), una hermosa y complicada joven atrapada en una banda de criminales callejeros que emplean el parkour para llevar a cabo sus robos. El mundo de Nikki seduce a Cam, llevándole a lugares que nunca ha conocido y proporcionándole un lucrativo trabajo. Pero el férreo control que Miller (Adam Rayner), el líder de la banda, ejerce sobre todos ellos pronto convertirá el juego en algo mucho más peligroso.

Tracers viene a ser otro intento de lucimiento de Taylor Lautner como nuevo héroe de acción juvenil, por lo tanto, ya os podéis ir haciendo una idea de por donde van los tiros…y vuelve a ser fallido. La poca personalidad y carisma que transmite este actor no permite que en ningún instante nos creamos a su personaje que, por otra parte, está plagado de tópicos por metro cuadrado. Al menos se agradece, en lo que aquí respecta, su esfuerzo por recrear él mismo las escenas más físicas, y en ese sentido, Lautner, es cierto, da el pego, y también el hecho de que no existan escenas gratuitas del mismo enseñando palmito (salvo una escena de sexo que es lo mas Light que te puedas imaginar..,no vaya a ser que se enseñe mas de la cuenta). Pero seamos sinceros…no toda la culpa recae sobre el actor, pues la película, así de simple, peca de ser bastante aburrida…

Para ser un thriller de acción y de atracos, Tracers mantiene durante su primera hora una historia que, así lo digo, es un suplicio. Un suplicio porque, a pesar de que su director intenta mantener un estilo visual que, dentro de lo que cabe, funciona por su retrato de las calles de Nueva York, pide demasiado al no incluir apenas ninguna escena de acción (si la hay dura dos minutos y apenas recordé algo) con una historia que es el cliché en persona. Sigo sin recordar la cantidad de veces que bostece durante todo este tramo, pero la sensación de perdida de tiempo que me estaba transmitiendo era innegable. Los personajes los hemos visto cientos de veces y carecen de chispa (como todo el film, la verdad), las escenas de parkour carecen de garra (si han visto Yamakasi o Distrito 13, Tracers os dejará mas frío que un témpano de hielo), los diálogos los puedes recitar tu mismo con antelación, su esquema está mas visto que el tebeo, su historia de amor mejor ni comentar…lo dicho, que pisa tantos lugares comunes durante su primera hora que el aburrimiento hace acto de aparición en cuanto adivinas (a los 10 minutos) que rumbo tomará el film.

Al menos agradecí que en su última media hora, Daniel Benmayor pueda demostrar su pericia narrativa, pues, sus dos golpes finales resultan ser, con diferencia, lo mejor del film, por un nervio narrativo bastante destacable y por una sequedad que agradecí, y que coge por sorpresa ante la cantidad de tópicos que hemos presenciado. También esconde algún giro que no está tan mal metido como podría preverse y al menos consigue que el espectador despierte de su letargia porque, lo dicho, al menos va directo al grano y en este último tramo es cuando ofrece el entretenimiento que andaba buscando y no encontraba por ninguna parte. Tanto el robo al banco filipino como su clímax final demuestran que Daniel Benmayor puede ofrecernos en un futuro algo interesante si le dejaran libretos mas interesantes que éste.

Por eso, es mucho pedir al espectador que en una película de acción y de atracos mantenga durante su primera hora una presentación de personajes del tópico elevado a la enésima potencia, y que sea solo durante su última media hora cuando podamos ver lo que queríamos sin que ni siquiera nos sacie del todo pues, repito, es demasiado pedir que tengas a un protagonista sin carisma, unos actores que cumplen pero que no dan más de sí debido a un libreto plagado de lugares comunes y a una historia de amor empalagosa hasta la médula. Quizá a alguna jovencita (y jovencito) despistado con este tipo de películas, pueda agradarle, pero a los fanáticos del parkour y del cine de acción saldrán decepcionados ante el enésimo film de acción que no ofrece nada nuevo y que, encima, aburre. Si esto es entretenimiento, apaga y vámonos…

Nota Factoría del Cine: 3

Manu Monteagudo

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El pobre Taylor Lautner debe estar pasándolo algo mal. Mientras que sus otros compañeros de reparto en la saga Crepúsculo (Kristen Stewart, Robert Pattinson Anna Kendrick) han visto como sus carreras se han relanzado (aunque también hay que decir algo…han sido mucho más inteligentes a la hora de escoger...