Según las notas de producción “Una Dama en París, ganadora del Premio Ecuménico en el Festival Internacional de Cine de Locarno, es una delicada y conmovedora historia de comprensión y amistad, apoyada en el gran trabajo de sus actrices principales. Jeanne Moreau compone un personaje memorable que atraviesa un amplio espectro de emociones, ganándose la complicidad de los espectadores secuencia tras secuencia. La película se ha estrenado con éxito en Europa y ha logrado el aplauso de la crítica especializada que ha destacado la naturalidad con la que conviven el drama y un sutil sentido del humor que consigue acercarnos a los conflictos de sus personajes”…cualquiera que lea estas notas pensará por un momento el hecho de que sus creadores ya nos están manipulando para ver con los ojos que ellos dictan, cómo debe verse el film. Bien, he de decir, que no me leí estas notas de producción cuando visioné la cinta, y he de decir que (por escasas ocasiones) describe muy bien lo que el espectador va a encontrarse en la sala una vez esté viendo Una Dama en París.

Esta es la historia de Frida (Jeanne Moreau), una anciana señora estoniana que emigró a Francia hace muchos años y que ahora se encuentra con quien la cuidará: una joven inmigrante de su país llamada Anne (Laine Magi). Frida rechazará en un principio a Anne, sin embargo, este conflicto hará que ambas se conozcan mejor a sí mismas y construyan una hermosa amistad.

La sinopsis oficial, en cierta manera, es engañosa, pues la protagonista principal de la película es Anne, siendo Frida el motor por el que este personaje cambiará su modo de ver la vida, aunque es comprensible el hecho de querer venderla mas hacia el personaje de la anciana, pues desde luego es la que se llevará todos los aplausos. Y es que, digámoslo ya, el film se beneficia primordialmente de dos interpretaciones excelentes, siendo Jeanne Moreau la que, lógicamente, se llevará todos los halagos al construir un personaje que pudo haber caído en la caricatura con una facilidad pasmosa y cuya actriz esquiva de forma tan sutil y delicada, que la infinidad de detalles y de capas interpretativas que ofrece son dignas de aplauso, llenando la pantalla en cada aparición suya (hace suyo el personaje y resulta todo un tsunami en la mayoría de las escenas, aunque cabría destacar esa “reunión” de “amigos” en la que la actriz está inmensa)… pero no menos excelente es la interpretación de Laine Magi, de la que poco se ha hablado y cuyo papel contenido es igual, o incluso mas difícil que la de su compañera, dibujando a su personaje con su rostro (el cambio que ofrece paso a paso es magnífico y para nada radical, como pudiera ocurrir en otra películas de la misma índole).

Y contando con dos interpretaciones magníficas, el film se sostiene, precisamente, por lo que se comentaba en las notas de producción: la delicadeza de la historia. En realidad nos encontramos ante un drama que, en determinados momentos, consigue sacarte una sonrisa cómplice, pero siempre está atento al conflicto del que parten sus personajes. He ahí que su primera media hora no posea ningún elemento de comedia, asentando bien las bases de su personaje principal, para que cuando conozca a Frida, su vida dé un vuelco, mostrando un mayor positivismo. Lo que mas me sorprendió, precisamente de su guión, es lo bien integrada que está la carga política de un personaje u otro, integrados en un comportamiento que, en el caso de Frida, resulta subversivo para una estona como ella en su propio país, y que en el caso de Anne es todo lo contrario, una contención y una frialdad presentes desde el primer minuto…sin que tampoco haga demasiada sangre en su discurso (no vaya a ser que entremos en polémicas). Por eso mismo, por lo delicado de sus diálogos bien integrados, por esa tensión sexual que intuimos pero no clarifica, y por la sutilidad de su comedia, Una Dama en París funciona mejor que otras producciones que se quedan en el mero intento y que no consiguen.

No es perfecta, ni mucho menos (a veces el film se siente demasiado cómodo, aunque cuando quiere ir a por todas…va a por todas; y el final se alarga de forma bastante innecesaria y resulta forzado en algún que otro instante tanto movimiento de personajes), pero se agradece que, sin complicarse mucho la vida, solamente contando con un buen guión (que lo tiene, desde luego) y unas buenas interpretaciones (cuyos personajes son un bombón, también hay que decirlo) sea suficiente para que el espectador se meta en esta historia con ahínco e interés sin que decaiga el ritmo del relato. Además, tenemos unas vistas de Paris que son un auténtico manjar, y un protagonista mas de esta historia de cambio cuya ciudad ofrece lo justo y lo necesario para cambiar nuestra mente…algo tendrá esta ciudad que no la tiene ninguna: magia.

Nota Factoría del Cine: 6

Manu Monteagudo

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Según las notas de producción “Una Dama en París, ganadora del Premio Ecuménico en el Festival Internacional de Cine de Locarno, es una delicada y conmovedora historia de comprensión y amistad, apoyada en el gran trabajo de sus actrices principales. Jeanne Moreau compone un personaje memorable que atraviesa un...