“No fui yo quien eligió la historia; ella me eligió a mí” afirma Wim Wenders “Todo saldrá bien llegó a mi de manera inesperada y en forma de guión, enviado por Bjorn Olaf Johannessen” El director alemán había conocido al joven guionista noruego durante el Laboratorio de Guionistas en Sundance, donde el guión de Johannessen “Nowhere Man” recibió el primer premio del jurado, presidido por Wenders. Animó al joven autor a que le enviase su siguiente guión, pues había quedado impresionado por la originalidad de la idea, la nitidez de la estructura, la calidad de los diálogos y la sencillez natural. Y eso es lo que hizo Johannessen tres años mas tarde. A Wenders le gustó tanto el primer borrador de Todo saldrá bien que él y su productor, Gian- Piero Ringel, decidieron darle una oportunidad al guión. Empezaron a desarrollar la película durante la fase de posproducción de Pina…así lo atestiguan las notas de producción de Todo saldrá bien, la última película de Wim Wenders que, desde el punto de vista de un servidor, termina por ser un trabajo de lo mas irregular, que, no obstante, posee algún que otro acierto destacable.

La vida del escritor Tomas Eldan (James Franco) cambia el día que, tras una acalorada discusión con su novia (Rachel McAdams), atropella a un niño. Doce años después, Tomas sigue sitiéndose culpable. Aquel fatídico accidente afectó a Kate (ralote Gainsbour), la madre del niño, y todos los que rodean a Tomas, incluida su novia.

He de admitir que durante la primera hora de Todo saldrá bien, me sentí cautivado por la calma y serenidad con la que Wenders aborda la historia. La elegancia con la que presenta la situación y el manejo de sus elementos resulta especialmente equilibrada en todo este primer tramo, en la que el drama aflora en los personajes, y en la que, sin duda, se hayan los mejores momentos, y mas interesantes de todo el film, gracias a unas interpretaciones estupendas, a una puesta en escena de Wenders que destaca por su sobriedad, por una fotografía esplendida que aprovecha el paisaje como si se tratara de un protagonista mas, una banda sonora de Alexandre Desplat que encaja a las mil maravillas con el film, y a una utilización del 3D que me resultó harto curiosa por lo bien utilizado que está durante toda esta primera parte. Wenders consigue, por momentos, sacar magia de su propuesta, y los elementos se unen de forma equilibrada y conjuntada sin que nada chirríe especialmente, con una primera parte en su guión en la que se encuentran sus mejores momentos.

¿Qué ocurre? Que el film se extiende mas de la cuenta hasta llegar a un punto en el que a su director, ese equilibrio tan bien armado en su primera parte, se tambalea sin que exista probabilidad de dar marcha atrás. El guión da saltos en el tiempo con escenas intrascendentes que apenas aportan información y de la que apenas cobran interés, y el drama se diluye irremediablemente sin que exista interés o incluso contención en lo que se está contando (pues la historia que se sacan de la manga en su última media hora resulta innecesaria a todas luces como si estuviéramos presenciando otra película, ni más ni menos). Esto se propaga en todos los apartados del largometraje: las interpretaciones resultan más desganadas (quizá dejar el protagonismo absoluto en James Franco resulta un riesgo demasiado grande que le pasa factura al film), la puesta en escena resulta mucho mas funcional que toda la elegante primera parte, el trabajo fotográfico no deja lucirse por los ambientes cerrados y urbanos que se dan en este tramo (aunque aprovecha bastante bien el elemento del tiempo), la música de Desplat no se desarrolla y no cautiva dramáticamente (la terminó dos días antes de presentarse el film en la Berlinale por primera vez…es como si se notaran las prisas en la fase final), y la utilización del 3D es secundaria. La sensación que da es de una segunda parte que irremediablemente interesa menos debido a que ni siquiera sus creadores están seguros de lo que te están relatando, resultando así pesada e incluso aburrida.

Así pues, Todo saldrá bien es un film irregular que, desde luego, posee varias virtudes, todas ellas durante la primera mitad del metraje, que funciona como un elegante drama donde todos sus elementos se unen dando como resultado un relato cautivador desde el prisma más sencillo, y es precisamente cuando quiere abarcar más de la cuenta cuando el film se viene abajo y se hunde en un tedio que ya de por si, no tenía más que contar y que se expande sin que resulte interesante lo que nos está contando. A pesar de ello, y como mero dato anecdótico, me ha resultado una experiencia interesante contemplar un drama en 3D, pues pese a las reticencias que algunos espectadores le puedan achacar, el resultado resulta bastante acertado y curioso que nos hace adentrarnos más en el drama que nos está planteando, intentando meternos en el paisaje con una facilidad pasmosa, de forma que se integra en la historia muy bien. Una propuesta, en ese sentido, que es lo que más me ha sorprendido de un film que pudo estar mejor.

Nota Factoría del Cine: 5.

Manu Monteagudo

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“No fui yo quien eligió la historia; ella me eligió a mí” afirma Wim Wenders “Todo saldrá bien llegó a mi de manera inesperada y en forma de guión, enviado por Bjorn Olaf Johannessen” El director alemán había conocido al joven guionista noruego durante el Laboratorio de Guionistas en...