Juanma Bajo Ulloa siempre ha sido un director al que he tenido gran consideración. Sin encasillarse de ninguna manera, este cineasta, disparó todas las alarmas cuando en 1997 dirigió una de las películas mas taquilleras en la historia de nuestro país, Airbag, una comedia loca donde el absurdo predominaba en un relato divertidísimo, con un reparto coral inmejorable y un sentido del humor que apenas daba descanso en el tono completamente loco del film (y además, es un film, que ha envejecido muy bien con el tiempo). Después de este mega éxito taquillera, la carrera del director se paró en seco (iba a embarcarse en una adaptación del Capitán Trueno que se vio parada desgraciadamente para todos…pues la adaptación que se hizo posteriormente era vomitiva), y desapareció del mapa de forma que muchos nos estuvimos preguntando qué era de uno de los directores mas prometedores de nuestra industria. Tras dirigir un film íntimo con Frágil en 2004 y un documental en 2008, Juanma Bajo Ulloa ha vuelto por la puerta grande con el género que le catapultó a la fama, la comedia absurda, con la película Rey Gitano, y sinceramente, esperaba encontrarme un film tan divertido y absurdo como Airbag, y desgraciadamente…no lo ha sido…ni de lejos.

Jose Mari (Karra Elejalde) y Primitivo (Manuel Manquiña) son dos presuntos detectives en paro, fracasados de profesión y dignísimos representantes de nuestras irreconciliables dos Españas. Con la inesperada llegada de Gaje (Arturo Valls), gitano golfo y seductor, que les propone una disparatada misión “real”, su suerte cambiará… A peor. En un país en la ruina, con un gobierno bajo sospecha y una monarquía en horas bajas, parecía que nos encontrábamos al borde del precipicio… Y nuestros tres amigos nos darán el empujoncito que necesitábamos…

Sinceramente, no sabría cómo empezar a hablar de Rey Gitano: la premisa de la que parte juega un papel determinante en las expectativas del espectador, que espera encontrarse un relato repleto de absurdo, locura y diversión…y en cierta parte esta película juega con estos tres apartados, pero desgraciadamente, no consigue colmar ninguna de estas tres expectativas. El tempo de la comedia es un difícil camino que debe saber manejarse bien en el tono que se quiere imprimir en el film, y lo que en Airbag funcionaba a la perfección (debido a un ritmo endiablado que acumulaba un gag tras otro sin parangón, lo cual impedía cualquier tipo de tiempo muerto), aquí no ocurre, porque muchas de las bromas o , no funcionan, o no encuentran el tempo determinado, o, directamente, no hacen gracia debido a lo forzoso que resulta todo. Es como si sus responsables quisieran repetir el éxito de aquel film sin acercarse, ni de lejos, a sus propósitos. Durante su proyección no escuché ni una risa (aunque he de admitir que en alguna ocasión yo solté alguna que otra, no os engañaré)…y con eso, creo que dice todo.

También es cierto que es un film que hay que ver con ciertos ojos inocentes: pese a lo irreverente que pueda resultar el film en muchos aspectos (con gags, la mayoría de ellos, que se ven venir a la legua), al final es un film que genera simpatía porque a fin de cuentas, no pretende engañar a nadie. Es cierto que no cumple las expectativas, pero por algunas de sus arriesgadas propuestas y por cómo las soluciona, he de decir que me generaron una empatía por el proyecto, extraño (el hecho de mofarse de la España de hoy en día y de la monarquía, es ya todo un reto, y, ojo, cuando se mete en ese terreno, el film es cuando mejor funciona), pues pese a que el producto final me decepcionara, al final se le termina cogiendo cariño por lo rematadamente idiota que resulta todo. Además, es innegable que algún que otro gag funciona especialmente bien (divertidísima momento en el que Jose Mari y Primitivo hablan en su tienda, mientras, al fondo, vemos como van requisando cada uno de sus productos)…son pocos momentos (y hay muchos que podían haber dado pie a momentos tronchantes y ninguno cumple con las expectativas creadas), es cierto, pero menos da una piedra.

Respecto al reparto también es parte culpable de lo mucho que ocurre en el film: Karra Elejalde y Manuel Manquiña son los que mas sobresalen por defender maravillosamente unos personajes que sobre el papel caen en la obviedad mas certera, y lo intentan salvar lo mejor que saben (en ciertos momentos resultan cargantes, y parecen sacados de cualquier tebeo de Ibáñez); Arturo Valls resulta más forzado que nunca, y ponerlo como protagonista del film resulta un sacrificio bastante grande, pues aunque el actor lo intente nunca nos creemos a su personaje intentando acumular bromas sin sacar ni una risa al espectador; María León tiene algún que otro momento acertado (la tronchante escena con su ligue mecánico interpretado por Ernesto Sevilla), pero también resultando forzada su interpretación; siempre es un placer volver a ver en pantalla a Rosa María Sardá y aquí no iba a ser menos (el personaje en sí ya es de lo más absurdo), aunque se la pudo sacar mas juego (y aún así posee la frase que me arrancó una carcajada estruendosa en la platea); Charo López ha sido la sorpresa del film, pues sin saber de su aparición la actriz esta estupenda (su presentación es divertidísima, y cada escena que comparte con la Sardá el film sube enteros); Albert Pla resulta harto divertido (suya también es una de las frases mas divertidas del film); y Santiago Segura…resulta tronchante, no os voy a mentir. A pesar de todo, la sensación de todo el reparto, especialmente de sus protagonistas, es que resultan forzados en sus interpretaciones y en su manera de sacar la comedia, lo cual le resta efectividad, y precisamente, comicidad.

Con una trabajo de fotografía bastante mejor de lo que esperaba, una puesta en escena que, dentro de lo que cabe, sabe jugar con alguna que otra escena (como la que he mencionado antes de la tienda, o ese tronchante sueño en el autobús) y una banda sonora que imprime personalidad a sus personajes mas que su propio guión (la presentación del personaje de María León es estupendo), Rey Gitano es un film que resulta decepcionante, es innegable, pues se esperaba bastante del regreso de Juanma Bajo Ulloa en el terreno de la comedia, pero también es cierto que no me ha parecido un bodrio intragable del que echaría pestes, pues dentro de lo que cabe, es tan conscientemente estúpida e inocente que al final terminé cogiéndola simpatía, pese a que no cumple con las expectativas deseadas al forzar la comedia mas de la cuenta sin que la misma fluya como debiera. Una pena, aunque esperemos que Juanma Bajo Ulloa no deje tanto tiempo entremedias para ver un nuevo film suyo.

Nota Factoría del Cine: 5

Manu Monteagudo

JFPCríticasArturo Valss,Cine español,comedia,Críticas,Juanma Bajo Ulloa,KARRA ELEJALDE,Rey Gitano
Juanma Bajo Ulloa siempre ha sido un director al que he tenido gran consideración. Sin encasillarse de ninguna manera, este cineasta, disparó todas las alarmas cuando en 1997 dirigió una de las películas mas taquilleras en la historia de nuestro país, Airbag, una comedia loca donde el absurdo predominaba...