La película Mi familia italiana es, como bien dice su título, una producción italiana que sorprende que no sea una coproducción con nuestro país, al encontrarnos en su reparto caras conocidas de nuestra nacionalidad tales como Candela Peña, Marisa Paredes, Jordi Mollá y Lluís Homar. Desde luego, el reparto ya de por sí es llamativo, pero en ella también podemos encontrarnos con la excelente actriz italo-francesa (aunque afincada en Francia la mayor parte de su vida) Valeria Bruni (hermana de Carla Bruni), lo cual da a entender que, como mínimo, esta producción contará con unas interpretaciones estupendas de todo su plantel. Y desde luego, una vez visionado el producto, no me equivoqué en absoluto, pues son ellas (que no ellos), las que se adueñan de la función en toda su totalidad y las que hacen sacar a flote un film que navega por aguas algo irregulares, al no tomar partido en el tono que su creador quiere imprimir en la película.

En un pueblo de la región de Puglia se celebra el décimo aniversario de la muerte de Saverio Crispo, actor símbolo del “grande cinema italiano” y eterno “latin lover”. A la ceremonia por su memoria llegan sus cinco hijas, desperdigadas por el mundo, y dos ex-mujeres, una italiana (Virna Lisi) y la otra española (Marisa Paredes). Secretos, mentiras, rivalidades y pasiones llevarán a todas las mujeres a descubrir un pasado inesperado y a ver la vida con nuevos ojos.

Durante todo el metraje de Mi familia italiana un pensamiento rondaba por mi cabeza constantemente, y es que la sensación de que el guión iba por un lado y su dirección por otro, no paraba de frecuentarse. Desde luego, esta cinta posee un guión de lo más interesante que daba un juego increíble a una amalgama de comedia y drama que, quizás, en otras manos, habría funcionado de manera estupenda e incluso maravillosa, pero que aquí demuestra una indefinición constante ante lo que nos está contando que incluso perjudica al mismísimo libreto: por ejemplo, el caso más flagrante es el del personaje de Valeria Bruni, una hermana que no es querida por ninguna de sus otras allegadas a la familia y cuyos dramas emocionales nunca supera, es vista por su director de forma que, ni sentimos pena por ella debido a su tratamiento supuestamente cómico, ni nos reímos por ella por el concepto dramático del personaje que la actriz transmite con mucha intensidad como para que haga gracia. Este personaje es una constante en la película, donde el equilibrio que debía haber manejado entre los dos géneros se le escapa de las manos a su creador, sin que exista un tono claro que, verdaderamente, asiente al relato.

Y es una pena, porque su guión, matiza a cada personaje (y eso que son varios) de manera muy clara y concisa, pero cuya directora no los aprovecha al máximo dejando aflorar una comedia que, en muy pocas ocasiones funciona, y que si lo hace es gracias al trabajo de las actrices, que están estupendas. Intentan mantener un enredo de comedia italiana que, dejémoslo claro, resulta desequilibrado y que solo se mantiene cuando deja respirar a los personajes en escenas extensas, donde da lugar a que los personajes expresen y exploten sus emociones. Es ahí, en esas pequeñas reuniones familiares, donde mejor funciona ese equilibrio del relato, cuando aporta madurez y serenidad a un relato que busca desesperadamente una comedia de enredo. Una lucha interna que se desboca y que provoca que el film nunca se defina por sí solo, quizás por la desmedida de una directora que intenta hacer todo mas grande y es precisamente cuando intenta hacer eso, cuando peor funciona (ese final supuestamente lacrimógeno, con una música que no pega ni con cola, se extiende hasta la extenuación). Como dice el dicho “menos es mas” y cuando el relato apuesto por esto mismo, el film funciona muy bien…aunque desgraciadamente esto ocurre poco en el film.

Afortunadamente, tenemos a unas actrices que permiten que este largometraje pueda aguantarse como buenamente puede, pues son ellas las que sostienen el relato continuamente, y son precisamente Virna Lisi y Marisa Paredes, las dos veteranas del grupo las que ofrecen su veteranía con dos interpretaciones maravillosas (Marisa Paredes está SOBERBIA), dejando que sean ellas lo mejor del film con diferencia (los diálogos y los monólogos que mantienen las dos actrices son fantásticos); Angela Finochiaro esta estupenda y es el personaje cómico que mejor funciona por un estupendo trabajo de la actriz (atención a su explosión de rabia frente a todas sus hermanas); Valeria Bruni tiene el inconveniente de ser el personaje que peor definido está, y no por su guión, sino por un rumbo que ha tomado su creadora frente a este personaje que no la beneficia nada…y eso que la actriz esta excelente (desde luego, resulta dramático lo que le ocurre a este personaje…y en cambio, intentan aprovecharlo cómicamente sin que funcione nada); Candela Peña está divertida y, aunque algo forzada por momentos, salva la papeleta bastante bien con su personaje; y Pihla Vittala correcta, sin más, defendiendo bastante bien su papel. Respecto a los actores masculinos, tanto un desaprovechadísimo como sobreactuado Jordi Molla como un Lluis Homar que intenta hacer lo que puede, son los que peor salen parados ante un relato de mujeres primordialmente.

Así, Mi familia italiana es un film irregular que mejor funciona cuanto más sencillo resulta dejando que sus personajes se explayen y hablen mostrando sus problemas emocionales, pero por desgracia, pretende ser una comedia de enredo…que apenas es efectiva, pues apenas consigue hacer reír, salvo un par de ocasiones. Y como dije antes, no creo que la culpa sea de un guión que dibuja bastante bien a cada personaje, sino la forma en la que ha tomado forma el relato en una desmedida que no la beneficia en absoluto. Al menos, cuenta con un gran plantel de actrices que está magnífico, siendo ellas las mayores beneficiadas de un relato que, quizás en otras manos mas experimentadas, hubiera salido mejor parada y ,desde luego, mucho mas equilibrada.

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La película Mi familia italiana es, como bien dice su título, una producción italiana que sorprende que no sea una coproducción con nuestro país, al encontrarnos en su reparto caras conocidas de nuestra nacionalidad tales como Candela Peña, Marisa Paredes, Jordi Mollá y Lluís Homar. Desde luego, el reparto...