Alexandre Aja fue (y sigue siendo, en cierto sentido) una de las figuras más importantes del cine de terror de la década 2000-2010. Su gran salto al estrellato fue gracias a una película de terror francesa (país del que procede su creador) titulada Alta Tensión, un slasher notabilísimo en la que se ganó el reconocimiento de crítica y público (aunque su parte final no estaba a la altura del resto de metraje). Pero fue su salto a las Américas, con el remake de Las colinas tienen ojos, donde este director demostró su impronta y un estilo salvaje en la que es una de las producciones de terror más bestias que ha parido Hollywood en años y años. En el punto de mira de todos los fanáticos del género, y con un nombre que implicaba cierta calidad a sus producciones, fue a partir de aquí cuando la carrera de Aja fue decayendo poco a poco, ya que su siguiente producción, Reflejos, fue una decepción en toda regla, aunque recuperaría parte de su sello en el divertido y salvaje remake de Piraña. Anclado en estos momentos en tareas de producción (y a punto de estrenar su última película, Horns, con Daniel Radcliffe), nos llega ahora su última producción en tareas de productor, La Pirámide, un (supuesto) found footage de terror en el interior de una pirámide escondida durante miles y miles de años y que esta dirigida por un debutante. Y se nota…¡vaya que si se nota!

En 1699, un barco polaco que transportaba dos momias fue perseguido por visiones espectrales y tormentas inhumanas. En 1803, cuatro miembros de una expedición entraron en la pirámide de Jafra (Kefrén) y nunca salieron. Y en 1922, la tumba de Tutankamón fue abierta y se desarrolló una serie de muertes espeluznantes entre el equipo de excavación. Durante los siguientes 90 años, no se profanó ninguna tumba más. Hasta ahora…

El director de esta película Gregory Levasseur ha colaborado con Aja en tareas de guionista, diseñador de producción y como director de segunda unidad en todos sus films…pues, bien, cualquiera lo diría. Cualquiera lo diría porque el film es un quiero y no puedo constante en la que no quedan muy bien definidas las intenciones de su director a la hora de abordar semejante proyecto. Y lo digo por que, más allá de una puesta en escena donde se salta a la torera su propio concepto de found footage (se supone que es un documento…y hay escenas donde la cámara cambia a su antojo el punto de vista…aunque en mi caso, lo agradecí), es en su tono donde no queda claro si lo que estamos viendo pretende tomarse en serio (fracasando absolutamente) o en cambio estamos ante un divertimento donde sus creadores quieren reírse de si mismos, porque os aseguro que hay instantes en La pirámide, que de tan malos…resultan hasta desternillantes.

No se si su director, consciente del producto que tiene entre manos, ha preferido optar por el “todo vale” de una producción que pisa los lugares comunes de tal forma que crea incluso la carcajada involuntaria en algunas ocasiones. El guión esta repleto de frases y situaciones que, en serio, son prácticamente insalvables, y su resultado en la película resulta tan obvio que uno no sabe si el director ha optado por el camino de evidenciar mas lo mediocre del libreto para así resultar incluso divertida o es que no sabía el producto que tenía entre manos…y es por esto mismo donde esta producción, mas se disfruta. Si el espectador se toma en serio el film, será mejor que se olvide, pero si prefiere ir acompañado de unos cuantos amigos para hacer del film mas llevadero, desde luego, conseguirá que os arranque alguna que otra carcajada. En el cine donde estuve presente se optó por lo segundo, y desde luego, la experiencia resultó menos tortuosa y mas simpática, ya que los personajes que protagonizan el film no podían ser mas tópicos, esbozados con brocha gorda…

Pues aquí es donde el film demuestra sus cartas, ya que los personajes, resultan tan caricaturescos por todos los lugares comunes que recorren, que incluso hace gracia. Por supuesto, los actores intentan defender lo mejor posible lo indefendible, e incluso por momentos se sabe sacar un sentido del humor que en mi caso, hizo que disfrutara más de su proyección (el caso de el cámara llega hasta cierto de bochorno que os aseguro, arranca la risa de su obviedad). Como dije antes, no sabemos si hasta cierto punto quieren tomarse en serio algo que no lo es por cómo son sus personajes, y camina por una línea que no es del todo adecuada por lo poco claro que es el tono por el que navega el film.

Al menos he de admitir, no me aburrió, y consigue llegar hasta sus últimas consecuencias con un clímax que es todo un salto al vacío y que, por ello mismo, resulta hasta simpático, aunque también es cierto que posee tantos finales que termina hastiando al espectador un poco. No me aburrió por lo que he comentado antes…resulta tan mala que es hasta divertida, siendo confuso el hecho de que sus creadores sean conscientes o no del producto que tienen entre manos. Tópicos a granel, personaje a cada cual mas idiota y un guión que mejor ni comentar…y aun así, me entretuvo mas que otros films por lo descarada que resulta. Mi recomendación, repito, es que si os aventuráis a ver este film, dejéis el cerebro a un lado y disfrutéis del film acompañado de amigos con cierto cinismo para, así al menos, disfrutar de una película que, repito…es tan mala que hasta consigue hacerte reír.

Nota Factoría del Cine: 2

Manu Monteagudo

JFPCríticasCríticas,La pirámide,terror
Alexandre Aja fue (y sigue siendo, en cierto sentido) una de las figuras más importantes del cine de terror de la década 2000-2010. Su gran salto al estrellato fue gracias a una película de terror francesa (país del que procede su creador) titulada Alta Tensión, un slasher notabilísimo en...