El próximo 3 de septiembre se estrena en España “El aprendiz de brujo”, de Disney Studios.

El film está producido por Jerry Bruckheimer (Detroit, 21 de septiembre de 1945), de larga trayectoria y con films como “Piratas del Caribe”, “El bar Coyote”, “Top Gun”, o la reciente, y muy floja “El príncipe de Persia”.

“El aprendiz de brujo” es un film fantástico, con detalles de aventuras pseudo-históricas y toques de comedia romántica.

La película es bastante entretenida y no tiene ningún tiempo muerto. Arranca en la época del mago Merlin y se desarrolla en la actualidad. Se enfrentan el bien y el mal. Un discípulo de Merlin, Balthazar (Nicholas Cage), debe encontrar al sucesor de Merlin, para que se enfrente a Morgana que puede causar el fin del mundo.

El verdadero protagonista de la historia es Jay Baruchel (el auténtico aprendiz de brujo), que hace un buen trabajo, visualmente podría ser un cruce entre Roberto Benigni y el Ralph Macchio de “Karate Kid”. Baruchel ya había participado, por ejemplo, en “Million dollar baby”, o la reciente “Como entrenar a tu dragón”. Baruchel es el auténtico protagonista del film, a pesar de que el marketing de Disney quiere destacar a Cage, en algunos momentos algo pasado de vueltas.

Alfred Molina es el malo malísimo de la historia, y lleva unas cuantas películas, entre ellas “El Príncipe de Persia”, en tono muy bajo. Aquí sobreactúa, y hace que algunas escenas pierdan fuelle. La italiana Monica Bellucci tiene una breve intervención.

En “El aprendiz de brujo” destacan positivamente los efectos especiales que están muy bien, por momentos recuerdan al gran Harryhausen.

El guión se mueve entre elementos originales y el cliché. Las escenas de pelea entre Nicholas Cage y Alfred Molina acaban cansando, ya que son demasiadas y no aportan gran cosa a la historia. Las casualidades, por reiteración, terminan dejando de funcionar.

En Estados Unidos no ha funcionado demasiado bien en taquilla, veremos en septiembre si en España remonta el vuelo.

“El aprendiz de brujo” es un film bastante efectista y que se mueve demasiado en el maniqueísmo, pero consigue entretener.

El final de la historia para preparado para que la historia tenga continuación…

Nota de Factoría del Cine: 5,5

                 José López Pérez